Quien establece la paz

Evangelio según san Mateo, 5: 9- 9 «Bienaventurados los pacíficos, porque se llamarán hijos de Dios». (v. 9) Se llaman pacíficos los que no pelean ni se aborrecen mutuamente, sino que reúnen a los litigantes, éstos se llaman con propiedad hijos de Dios. Esta es la misión del Unigénito: reunir las cosas separadas y establecerSigue leyendo «Quien establece la paz»

En el obscuro Medievo

Es que la “Edad Media” construyó cosas tan horripilantes que incluso hasta el día de hoy existe gente que desea despilfarrar sus ahorros y masacrar sus sentidos con las catedrales góticas y románicas, los manuscritos iluminados, los frescos en las paredes de los claustros o iglesias, la poesía medieval, los cantares de gesta, los vitrales,Sigue leyendo «En el obscuro Medievo»

El origen de la religión Prueba antropológica del pecado original

La palabra “religión” viene del latín religare, que significa “volver a unir”. Así, la religión era aquella forma de espiritualidad que “re- ligaba” al hombre con la divinidad. Sin embargo, no se puede “volver a unir” a lo que nunca se ha desunido, no se puede “re-ligar” a lo que nunca se ha desligado. PorSigue leyendo «El origen de la religión Prueba antropológica del pecado original»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.Os enviaré el Espíritu de la verdad —dice el Señor—;él os guiará hasta la verdad plena. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOJn 16, 5-11. Si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito. ✠ Lectura del santo Evangelio según san Juan. EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Ahora me voy al queSigue leyendo «Evangelio»

Evangelio

Aleluya, aleluya, alaluya.El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí –dice el Señor–;y vosotros daréis testimonio.Aleluya, aleluya, alaluya. EVANGELIOJn 15, 26—16,4a. El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí. ✠ Lectura del santo Evangelio según san Juan. EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga el Paráclito, que os enviaré desdeSigue leyendo «Evangelio»

¿Cómo gobierna Dios el mundo con su Providencia?

Dios ordinariamente no obra sino tras el velo de las causas segundas, es decir, de leyes por Él establecidas. Él rige los seres privados de razón por medio de las leyes físicas e inflexibles que jamás deroga sin especiales razones, aunque deban resultar algunos desórdenes parciales. Dios dirige a los hombres, seres racionales y libres,Sigue leyendo «¿Cómo gobierna Dios el mundo con su Providencia?»

Deficiencias de algunos. Exageraciones de otros

No crean, sin embargo, los inertes y los tibios que cuentan con nuestro asenso porque reprendemos a los que yerran y ponemos freno a los audaces; ni los imprudentes se tengan por alabados cuando corregimos a los negligentes y a los perezosos. Aunque en esta nuestra carta encíclica tratamos, sobre todo, de la liturgia latina,Sigue leyendo «Deficiencias de algunos. Exageraciones de otros»

Apariciones Marianas, Nuestra señora de Akita, Japón

(Pendiente de aprobación por la Santa Sede de la Iglesia católica) Si una madre, desde un barco observase que su hijito se tiró de este yse está ahogando en el mar iqué no haría? Con absoluta seguridad, esta madre tiraría a su hijito cuerdas, flotadores, 1 tablas, botes salvavidas, e incluso bajaria ella misma aSigue leyendo «Apariciones Marianas, Nuestra señora de Akita, Japón»

Secularización y origen de la batalla cultural

En suma, la esfera de la cultura en la sociedad moderna modifica sus elementos de forma radical. Al perder peso la religión y la tradición, sus custodios pierden por añadidura el relevante lugar de otrora concerniente a su reproducción. La cultura se vuelve un producto humano, consciente de sí, abierto al arbitrio de los hombres:Sigue leyendo «Secularización y origen de la batalla cultural»

Hijo de Dios

Evangelio según san Mateo, 5: 9- 9 «Bienaventurados los pacíficos, porque se llamarán hijos de Dios». (v. 9) La bienaventuranza de los pacíficos es el premio de su adopción. Y por ello se dice: «Porque serán llamados hijos de Dios». El padre de todos es solamente Dios, y no se puede entrar a formar parteSigue leyendo «Hijo de Dios»