Santa Catalina de Siena

sentía una tan grande impaciencia de morir, que casi perdía la razón. Llamaba a la muerte con palabras tiernas y amorosas, invitándola a no retardar más su venida. En cierta ocasión el Señor le permitió un profundo éxtasis, en el que experimentó el Cielo por unos instantes, y después de volver en sí lloró amargamenteSigue leyendo «Santa Catalina de Siena»

En comunión con la santa Madre de Dios

A partir de esta cooperación singular de María a la acción del Espíritu Santo, las Iglesias han desarrollado la oración a la santa Madre de Dios, centrándola sobre la persona de Cristo manifestada en sus misterios. En los innumerables himnos y antífonas que expresan esta oración, se alternan habitualmente dos movimientos: uno “engrandece” al SeñorSigue leyendo «En comunión con la santa Madre de Dios»

Evangelio

Ahora —dice el Señor—,convertíos a mí de todo corazón,porque soy compasivo y misericordioso. EVANGELIOLc 11, 14-23. El que no está conmigo, está contra mí. Lectura del santo Evangelio según san Lucas. EN aquel tiempo, estaba Jesús echando un demonio que era mudo.Sucedió que, apenas salió el demonio, empezó a hablar el mudo. La multitud seSigue leyendo «Evangelio»

La Alianza de Dios con David y ¿que tiene que ver con Jesús?

La casa de David estaba inextricablemente vinculada a Jerusalén. Las escenas cruciales del ministerio de Jesús ocurren en Jerusalén: su proceso, su pasión y muerte. El Evangelio deja claro que la palabra de Dios se extendería «desde Jerusalén» hasta los confines de la tierraLucas24:46 y les dijo: «Así está escrito: que el Cristo debía padecerSigue leyendo «La Alianza de Dios con David y ¿que tiene que ver con Jesús?»

La sangre de Cristo

Si la sangre de los machos cabríos y de los toros, y la aspersión de agua mezclada con las cenizas de una ternera, santifica a los que han sido manchados, dándoles una pureza exterior, ¿con cuánta más razón purificará la Sangre de Cristo nuestra conciencia de las manchas que hemos contraído por nuestros pecados, haciéndonosSigue leyendo «La sangre de Cristo»

Un sueño…

Recuerdo un sueño que debí tener por esta edad, y que se me grabó profundamente en la imaginación. Una noche soñé que salía a dar un paseo, yo sola, por el jardín. Al llegar al pie de la escalera que tenía que subir para llegar él, me paré, sobrecogida de espanto. Delante de mí, cercaSigue leyendo «Un sueño…»

Retorno a casa

«Hice mal en abandonar a mi padre que me quería tanto; derroché todos mis bienes llevando una mala vida; estoy totalmente destrozado y muy sucio, ¿podrá reconocerme mi padre como su hijo? Me echaré a sus pies, los regaré con mis lágrimas; le pediré que me trate como a uno de sus jornaleros «… SuSigue leyendo «Retorno a casa»