Purgatorio

La visión cristiana es binaria, al morir nuestras almas van al cielo o al infierno. Pero, como «nada profano entrará» en los cielos (Apocalipsis 21, 27), necesitamos ser purificados. Al reflexionar sobre las Santas Escrituras, la Iglesia siempre ha creído que hay un estado intermedio para quienes están destinados al cielo. Se trata de unSigue leyendo «Purgatorio»

El Sacerdote después de la consagración

Nosotros ofrecemos a Vuestra Majestad el don de una Víctima pura, de una Víctima santa, de una Víctima sin mancha, el Pan sagrado de la vida eterna y el Cáliz de la eterna salvación. Dignaos Señor, mirarlos con rostro propicio y sereno, y aceptar bondadosamente está Hostia inmaculada, como os dignatarios aceptar los presentes deSigue leyendo «El Sacerdote después de la consagración»

Prudencia en las acciones

Gran sabiduría es no ser precipitado en el obrar. Sabiduría grande es también no ser terco en enfermarse al propio parecer contra el parecer de los prudentes.Señal de sabiduría es no creer sin más ni más todo lo que los otros andan murmurando, y no andar contando a los demás lo que se oyó decirSigue leyendo «Prudencia en las acciones»

David y la oración del rey

David es, por excelencia, el rey “según el corazón de Dios”, el pastor que ruega por su pueblo y en su nombre, aquel cuya sumisión a la voluntad de Dios, cuya alabanza y arrepentimiento serán modelo de la oración del pueblo. Ungido de Dios, su oración es adhesión fiel a la promesa divina (cf 2Sigue leyendo «David y la oración del rey»

Mi salvación, tu salvación

Cualquier trabajo, puede tener valor redentor para otra persona. Según San Pablo, la respuesta es afirmativa. Porque nosotros somos colaboradores de Dios (1 Corintios 3,9). Dios quiso que nosotros cooperamos en su obra redentora. San Pablo continuaba diciendo: Y completo en mi carne lo que falta a los sufrimientos de Cristo en beneficio de suSigue leyendo «Mi salvación, tu salvación»

Prudencia en las acciones

No hay que fijarse sin más de las palabras que se oyen ni de los consejos que se reciben. Todo debe pensarse ante Dios con prudencia y con calma. Lastima que tan frecuentemente pensemos y hablemos del prójimo más bien lo malo que lo bueno. Es señal de nuestra gran fragilidadPero las personas que tienenSigue leyendo «Prudencia en las acciones»

David y la oración del rey

La oración del pueblo de Dios se desarrolla a la sombra de la morada de Dios, el Arca de la Alianza y más tarde el Templo. Los guías del pueblo —pastores y profetas— son los primeros que le enseñan a orar. El niño Samuel aprendió de su madre Ana cómo “estar ante el Señor” (cfSigue leyendo «David y la oración del rey»