Evangelio según san Mateo, 4: 18- 22 Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio dos hermanos, Simón, que después se llamó Pedro y Andrés su hermano, que arrojaban las redes al mar: eran pescadores: Y les dijo: «Venid conmigo, y os haré pescadores de hombres». Y ellos inmediatamente dejando las redes le siguieron. Y marchando de allí, vio otros dos hermanos, Jacob el del Zebedeo y a su hermano Juan, que estaban con su padre en el barco remendando sus redes, y los llamó. Y ellos, abandonando en seguida a su padre y a las redes, le siguieron. (vv. 18- 22)
Si hubiese sido elegido un docto, acaso hubiese dicho que había sido elegido por sí mismo y que lo había merecido por su sabiduría. Nuestro Señor Jesucristo queriendo humillar las cervices de los soberbios, no buscó un pescador en un orador, sino que, de un pescador sacó uno que había de mandar. San Cipriano fue un gran orador, pero antes estuvo Pedro que era pescador
Señor, Padre santo, tú que nos has mandado escuchar a tu Hijo, el predilecto, alimenta nuestro espíritu con tu palabra, así, con mirada limpia, contemplaremos gozosos la gloria de tu rostro. Por nuestro Señor Jesucristo.
En el esplendor de la nube se oyó la voz del Padre: «Éste es mi Hijo, el amado; escuchadlo.»
EVANGELIO Lc 9, 28b-36.
Mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió.
✠ Lectura del santo Evangelio según San Lucas.
EN aquel tiempo, tomó Jesús a Pedro, a Juan y a Santiago y subió a lo alto del monte para orar. Y, mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió y sus vestidos brillaban de resplandor. De repente, dos hombres conversaban con él: eran Moisés y Elías, que, apareciendo con gloria, hablaban de su éxodo, que él iba a consumar en Jerusalén. Pedro y sus compañeros se caían de sueño, pero se espabilaron y vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él. Mientras estos se alejaban de él, dijo Pedro a Jesús: «Maestro, ¡qué bueno es que estemos aquí! Haremos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». No sabía lo que decía. Todavía estaba diciendo esto, cuando llegó una nube que los cubrió con su sombra. Se llenaron de temor al entrar en la nube. Y una voz desde la nube decía: «Este es mi Hijo, el Elegido, escuchadlo». Después de oírse la voz, se encontró Jesús solo. Ellos guardaron silencio y, por aquellos días, no contaron a nadie nada de lo que habían visto.
Tiene enorme interés la declaración del Episcopado alemán sobre este tema porque es el resultado de seis años de estudio de una Comisión especial por él designada y que cumplió su cometido entre los años 1974 y 1980.
Al amparo de la apertura al diálogo con todos los hombres de buena voluntad y las directivas de la Eclesiam suam de Paulo VI y buscando algunos puntos de posible coincidencia, el Episcopado alemán dispuso que aquella Comisión conversara con ios representantes de la Masonería alemana procurando estudiar no las disposiciones subjetivas de las personas, sino la esencia objetiva de la masonería. De tales conversaciones habría de surgir la evidencia de si la masonería había cambiado, si se había vuelto compatible con la Iglesia Católica y, en tal caso, declararlo públicamente.
La Comisión, además de las conversaciones personales y el conocimiento de bibliografía, tuvo en sus manos el Ritual masónico y conoció la iniciación sólo de los tres primeros grados. El lector se percata inmediatamente que le fue negado el acceso al ritual de los siguientes grados, con lo cual quedaba reafirmado el hermetismo de la secta. Las conclusiones doctrinales (que es lo que ante todo importa) fueron terminantes:
1) ‘La masonería niega el valor de la verdad revelada en base a un indiferentismo radical. 2) Aunque, aparentemente, parece haber mejorado la relación extrínseca con la Iglesia, lo cierto es que no existe motivo alguno para cambiar la actitud de la reserva y rechazo por parte de la Iglesia Católica. 3) De las conversaciones referentes a la iniciación en los tres primeros grados, se comprueban «oposiciones fundamentales e insuperables» pues la masonería «no ha cambiado en su esencia», excluyéndose, por eso, la pertenencia simultánea de una persona a la masonería y a la Iglesia Católica. 4) Esta incompatibilidad surge, principalmente, de su relativismo, que la conduce a la negación de la posibilidad del conocimiento objetivo de la verdad y al rechazo de todo dogma. 5) El concepto mismo de Dios es incompatible con el Dios personal, Padre y Señor, pues el Arquitecto del Universo «es un algo’ neutral, indefinido, y abierto a toda posible comprensión»; de modo que este concepto de Dios impide pensar en una revelación. 6) A esto debe agregarse la idea de tolerancia que es contradictoria con la tolerancia cristiana entendida como «comprensión de todos los hombres» desde que no es otra cosa que tolerancia de las ideas, aun las opuestas entre sí. 7) Por consiguiente, tanto el ritual masónico cuanto la pretensión de totalidad de la masonería la vuelven inconciliable con la Iglesia Católica. La masonería, no sólo «ha continuado plenamente igual a sí misma» sino que su doctrina afecta a la misma existencia cristiana.
Observe el lector que el criterio de la Conferencia Episcopal Alemana no ha sido otro que examinar la doctrina que está a la vista y que nos ofrece, así, un criterio completamente seguro y objetivo. Los resultados de esta investigación tan ecuánime confieren plena razón a León XIII y vienen a confirmar totalmente el espíritu y la letra de la Humanum genus.
Jefe de Estado de Alemania, Frank-Walter Steinmeier aniversario MASONERÍA alemana
La santificación de nuestra propia alma no es, pues, el fin último de la vida cristiana. Por encima de ella está la gloria de la Trinidad Beatísima, fin absoluto de todo cuanto existe. Y esta verdad, con ser tan elemental para los que comprendan la trascendencia divina, no aparece, sin embargo, dominando en la vida de los santos sino muy tarde, cuando ya su alma se ha consumado por el amor en la unidad de Dios.
Sólo en las cumbres de la unión transformante, identificados plenamente con Dios, sus pensamientos y quereres se identifican también con el pensamiento y el querer de Dios. Solamente Cristo y María, desde el instante primero de su existencia, han realizado con perfección este programa de glorificación divina, que es el término donde viene a desembocar todo proceso de santificación acá en la tierra. En la práctica, nada debe preocupar tanto a un alma que aspire a santificarse como el constante olvido de sí misma y la plena rectificación de su intención a la mayor gloria de Dios. «En el cielo de mi alma—decía sor Isabel de la Trinidad—, la gloria del Eterno, nada más que la gloria del Eterno»: he aquí la consigna suprema de toda la vida cristiana. En la cumbre más elevada de la montaña del amor la esculpió San Juan de la Cruz con caracteres de oro: «Sólo mora en este Monte la honra y gloria de Dios
Un estudio realizado en el 2009 por el Departamento de Psiquiatría de Case Western Reserve University, en Cleveland, Ohio, informó que el 90% de los pacientes trânsêxûalës que se habían operado en el establecimiento tenían al menos un tipo significativo de psicopatología. En otras palabras, el 90% de los pacientes padecían una enfermedad mental que la cirugía de rēåsignāción de gènęrô no alivió. Resultados similares ofreció un estudio de 2013 de la Universidad de Louisville, en Kentucky, en el que se hizo un seguimiento a 351 personas trânsêxûalës para estudiar la incidencia de depresión y ansiedad. Los investigadores concluyeron que las tasas de depresión (51%) y los síntomas de ansiedad (47%) de estas personas superaban en gran amplitud las tasas de la población general.
Levine, Stephen B. y Anna Solomon. «Meanings and Political Implications of «Psychopathology» in a Gėndęr IDēNTïDâD Clinic: A Report of 10 Cases» Journal of Sex & Marital Therapy, 2008, 35,no. 1,pp. 40-57.
Budge, Stephanie L., Jill L. Adelson, y Kimberly A. S. Howard. Anxiety and depression in transgėndèr individuals: the roles of transition status, loss, social support, and coping», Journal of consulting and clinical psychology, 2013, 81, no. 3,pp. 545-557.
Usando números imaginarios para la variable del tiempo Hawking elimina la singularidad espacio- temporal para el origen del universo, pero también elimina con ello la diferencia entre tiempo y espacio en las ecuaciones que describen el universo. Citemos sus propias palabras: “Para los propósitos del cálculo hay que medir el tiempo utilizando números imaginarios en vez de reales. Esto tiene un efecto interesante sobre el espacio- tiempo: la distinción entre tiempo y espacio desaparece completamente” . A partir de allí Hawking deduce que el tiempo se vuelve imaginario antes de los 10 a la menos 43 segundos del origen del universo y que, por tanto, desaparece la singularidad. De esta manera, el espacio- tiempo en esta región temprana sería geométricamente análogo a un globo terráqueo. Cualquier punto que uno escoja sobre él para que sea el punto “inicial” o “el principio”, tal como el Polo Norte, sería realmente igual a cualquier otro punto en la superficie de la esfera. En otras palabras, no constituiría un borde o límite a esa superficie. Así, en el modelo de Hawking, el pasado sería finito, pero sin límite. Y lo mismo valdría para el tiempo puesto que el tiempo imaginario no es distinguible del espacio. De este modo, llega a la conclusión de que “espacio y tiempo pueden formar una superficie cerrada sin frontera” y que, por ende, el universo es autosuficiente y no necesita de un Dios que lo sustente. “Si el Universo es realmente autocontenido, si no tiene ninguna frontera o borde, no tendría ni principio ni final: simplemente sería. ¿Qué lugar queda, entonces, para un Creador?” . A continuación, el análisis crítico del modelo cuántico de Hawking: En primer lugar, hay que señalar que cuando Hawking sostiene que ya “no queda lugar para un Creador” porque el universo es “realmente autocontenido” está cometiendo una falacia de falso dilema. En efecto: Hawking establece una falsa oposición entre la acción de Dios sobre el mundo y la acción de las leyes naturales sobre este mundo. Y hace ello justamente porque en su visión la acción divina se limita únicamente a “infringir” las “leyes” del universo -posibilidad que él rechaza- o a darle la “patada inicial” para que funcione, dejándolo después funcionar “solo”.
Es evidente que este se trata de un concepto absolutamente antropomórfico e insuficiente de Dios y de su acción sobre el mundo. Se confunde aquí su acción creadora con la acción fabricatriz del hombre. Dios no es un agente más que se entromete o no en el funcionamiento del universo, sino que es el Ser Subsistente que de modo permanente sustenta la existencia misma del universo y de las leyes que lo rigen. Usando una analogía podríamos decir que Dios, considerado como Ser Subsistente, se parece más a una persona que imagina una historia que a un mecánico que fabrica un automóvil.
¿DIOS EXISTE?: El libro que todo creyente deberá (y todo ateo temerá) leer. Dante A. Urbina
Ahora es tiempo favorable, ahora es el día de la salvación.
EVANGELIO Mt 5, 43-48.
Sed perfectos, como vuestro Padre celestial.
✠ Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo’ y aborrecerás a tu enemigo”. Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».