Analisis de la variable del tiempo de Hawking



Usando números imaginarios para la variable del tiempo Hawking elimina la singularidad espacio- temporal para el origen del universo, pero también elimina con ello la diferencia entre tiempo y espacio en las ecuaciones que describen el universo. Citemos sus propias palabras: “Para los propósitos del cálculo hay que medir el tiempo utilizando números imaginarios en vez de reales. Esto tiene un efecto interesante sobre el espacio- tiempo: la distinción entre tiempo y espacio desaparece completamente”. A partir de allí Hawking deduce que el tiempo se vuelve imaginario antes de los 10 a la menos 43 segundos del origen del universo y que, por tanto, desaparece la singularidad. De esta manera, el espacio- tiempo en esta región temprana sería geométricamente análogo a un globo terráqueo. Cualquier punto que uno escoja sobre él para que sea el punto “inicial” o “el principio”, tal como el Polo Norte, sería realmente igual a cualquier otro punto en la superficie de la esfera. En otras palabras, no constituiría un borde o límite a esa superficie. Así, en el modelo de Hawking, el pasado sería finito, pero sin límite. Y lo mismo valdría para el tiempo puesto que el tiempo imaginario no es distinguible del espacio. De este modo, llega a la conclusión de que “espacio y tiempo pueden formar una superficie cerrada sin frontera” y que, por ende, el universo es autosuficiente y no necesita de un Dios que lo sustente. “Si el Universo es realmente autocontenido, si no tiene ninguna frontera o borde, no tendría ni principio ni final: simplemente sería. ¿Qué lugar queda, entonces, para un Creador?”

¿DIOS EXISTE?: El libro que todo creyente deberá (y todo ateo temerá) leer. Dante A. Urbina

Seguir a Cristo



Evangelio según san Mateo, 4: 18- 22 Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio dos hermanos, Simón, que después se llamó Pedro y Andrés su hermano, que arrojaban las redes al mar: eran pescadores: Y les dijo: «Venid conmigo, y os haré pescadores de hombres». Y ellos inmediatamente dejando las redes le siguieron. Y marchando de allí, vio otros dos hermanos, Jacob el del Zebedeo y a su hermano Juan, que estaban con su padre en el barco remendando sus redes, y los llamó. Y ellos, abandonando en seguida a su padre y a las redes, le siguieron. (vv. 18- 22)

Los llamó cuando estaban en sus ocupaciones, manifestando que conviene anteponer la obligación de seguir a Jesucristo a todas las ocupaciones. De donde prosigue: arrojando las redes al mar, lo que incumbía al oficio de aquéllos, por lo que sigue: «eran pescadores»

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 14,2

Oración

Que tu pueblo, Señor, como preparación a las fiestas de Pascua se entregue a las penitencias cuaresmales, y que nuestra austeridad comunitaria sirva para la renovación espiritual de tus fieles. Por nuestro Señor Jesucristo.

Evangelio

Apartad de vosotros todos vuestros delitos —dice el Señor—,
renovad vuestro corazón y vuestro espíritu.

EVANGELIO
Mt 5, 20-26.

Vete primero a reconciliarte con tu hermano.

✠ Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será reo de juicio. Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil” tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “necio”, merece la condena de la “gehena” del fuego.
Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda.
Con el que te pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo».

Palabra del Señor

Gloria a Dios



Tal es la finalidad última y absoluta de toda la vida cristiana. En la práctica, el alma que aspire a santificarse ha de poner los ojos, como blanco y final que enderece sus fuerzas y anhelos, en la gloria misma de Dios. Nada absolutamente ha de prevalecer ante ella, ni siquiera el deseo de’la propia salvación o santificación, que ha de venir en segundo lugar, como el medio más oportuno para lograr plenamente aquélla. Ha de procurar parecerse a San Alfonso María de Ligorio, de quien se dice que «no tenia en la cabeza más que la gloria de Dios» y tomar por divisa la que San Ignacio legó a su Compañía: «A la mayor gloria de Dios». En definitiva, esta actitud es la que han adoptado todos los santos en pos de San Pablo, que nos dejó la consigna más importante de la vida cristiana al escribir a los Corintios: Omnia in gloriam Dei facite: hacedlo todo a gloria de Dios

TEOLOGÍA DE LA PERFECCIÓN CRISTIANA POR EL RVDO. P. FR. ANTONIO ROYO MARÍN, O. P

¿Dios existe?



5 vias Santo Tomás de Aquino
3 vía, consideración


El universo no requiere de ningún Creador que lo sostenga porque tiene en sí mismo completitud ontológica. En efecto, como bien ha demostrado el astrofísico británico Stephen Hawking, es universo no tiene ninguna frontera o borde, ni principio ni final: simplemente es. Luego, no se prueba la conclusión de la tercera vía.

Como puede verse, el único sustento que da esta objeción para afirmar la completitud ontológica del universo es la teoría cosmológica de Hawking de un universo cerrado y sin frontera. Por tanto, sin más preámbulos, comenzaremos a analizarla. Tal vez podamos entender mejor el planteamiento de Hawking contrastando su modelo con el modelo corriente del Bing Bang. Como ya explicamos en el capítulo anterior, en el modelo estándar, el universo brotó de una singularidad inicial que marcó el origen de toda materia y energía junto con el espacio y tiempo físico mismos. Nada existía antes de este punto. Sin embargo, como escribía Hawking, “a mucha gente no le gustó la idea de que el tiempo haya tenido un principio, probablemente porque sonaba a intervención divina” (13). Curiosamente una de esas personas fue él mismo. De ahí que el foco de atención de sus investigaciones haya pasado, como él mismo deja entrever en la mencionada obra, del estudio de la singularidad espacio- temporal a la construcción de su famoso modelo cuántico. Hawking tiene la esperanza de que introduciendo física cuántica en la descripción de la etapa más temprana del universo, es decir, los 10 a la menos 43 segundos después del Big Bang, uno puede eliminar la singularidad. A fin de lograr esto, sin embargo, Hawking debe introducir números imaginarios para la variable del tiempo en sus ecuaciones, es decir, números como raíz de -1. “Solamente si pudiésemos hacernos una representación del universo en términos del tiempo imaginario no habría ninguna singularidad”, escribe

¿DIOS EXISTE?: El libro que todo creyente deberá (y todo ateo temerá) leer. Dante A. Urbina

Evangelio

Oh Dios, crea en mi un corazón puro;
y devuélveme la alegría de tu salvación.



EVANGELIO
Mt 7, 7-12.

Todo el que pide recibe.

✠ Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.
Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden!
Así, pues, todo lo que deseáis que los demás hagan con vosotros, hacedlo vosotros con ellos; pues esta es la Ley y los Profetas».

Palabra del Señor

¿Cómo se prueba la existencia de Dios por la necesidad de un ser eterno?



Existe algo en el mundo; ahora bien, si no existiera un ser eterno, nada podría existir; luego existe un ser eterno. Es así que ese ser eterno es Dios; luego Dios existe.

1º Que existe algo es evidente.

2º Si desde toda la eternidad no hubiera existido nada, nada existiría tampoco ahora. Los seres no podían darse a sí mismos la existencia, puesto que no existían. No podían recibirla de la nada, porque la nada es nada y no produce nada. Por consiguiente, era necesario que existiera un primer ser eterno, para dar la existencia a los otros.

3º Este ser eterno es Dios. El ser eterno, por el hecho de existir desde toda la eternidad, posee un atributo, una perfección infinita: la eternidad, que es una duración sin principio ni fin. Pero, como los atributos de un ser no pueden ser superiores a su naturaleza, a su esencia, al modo que el brazo del hombre no puede ser más grande que el hombre mismo, se sigue de aquí que el ser eterno, por el hecho de poseer un atributo infinito, posee también una naturaleza, una esencia infinita; luego es infinito en toda clase de perfecciones. Lo que es infinito bajo un aspecto lo es bajo todos. Es así que el ser infinito es Dios. Luego Dios existe.

4º Puesto que este ser eterno ha existido siempre, no ha podido recibir la existencia por medio de otro: estaba solo. Tampoco se la ha podido dar a sí mismo, porque nadie se puede crear a sí mismo, luego es necesario que este primer ser exista por la necesidad de su propia naturaleza; es el ser que nosotros llamamos necesario.

Dios es el ser necesario, que existe porque le es esencial la existencia, como le es esencial al círculo el ser redondo y al triángulo tener tres ángulos

R. P. Hillaire, la religión demostrada LOS FUNDAMENTOS DE LA FE CATÓLICA ANTE LA RAZÓN Y LA CIENCIA

¡La gloria de Dios!



He aquí el alfa y la omega, el principio y el fin de toda la creación. La misma encarnación del Verbo y la redención del género humano no tienen otra finalidad última que la gloria de Dios: cuando le queden sometidas todas las cosas, entonces el mismo Hijo se sujetará a quien a El todo se lo sometió, para que sea Dios todo en todas las cosas» (1 Cor. 15,28). Por eso nos exhorta el Apóstol a no dar un solo paso que no esté encaminado a la gloria de Dios: «Ya comáis, ya bebáis o ya hagáis alguna cosa, hacedlo todo para gloria de Dios» (1 Cor. 10,31); ya que, en definitiva, no hemos sido predestinados en Cristo más que para convertirnos en una perpetua alabanza de gloria de la Trinidad Beatísima: «Por cuanto que en El nos eligió antes de la constitución del mundo, para que fuésemos santos e inmaculados ante El, y nos predestinó en caridad a la adopción de hijos suyos por Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de sugracia» (Eph. 1,4-5; cf- v- I2 et 14). Todo absolutamente tiene que subordinarse a esta suprema finalidad. El alma misma no ha de procurar su salvación o santificación sino en cuanto que con ella glorificará más y más a Dios. La propia salvación o santificación no puede convertirse jamás en fin último. Hay que desearlas y trabajar sin descanso en su consecución; pero únicamente porque Dios lo quiere, porque ha querido glorificarse haciéndonos felices, porque nuestra propia felicidad no consiste en otra cosa que en la eterna alabanza de la gloria de la Trinidad Beatísimima

TEOLOGÍA DE LA PERFECCIÓN CRISTIANA POR EL RVDO. P. FR. ANTONIO ROYO MARÍN, O. P

El llamado



Evangelio según san Mateo, 4: 18- 22 Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio dos hermanos, Simón, que después se llamó Pedro y Andrés su hermano, que arrojaban las redes al mar: eran pescadores: Y les dijo: «Venid conmigo, y os haré pescadores de hombres». Y ellos inmediatamente dejando las redes le siguieron. Y marchando de allí, vio otros dos hermanos, Jacob el del Zebedeo y a su hermano Juan, que estaban con su padre en el barco remendando sus redes, y los llamó. Y ellos, abandonando en seguida a su padre y a las redes, le siguieron. (vv. 18- 22)

Jesucristo llama a los apóstoles antes de decir ni hacer nada, para que nada se les oculte, ni de las palabras, ni de las obras de Jesucristo; para que después puedan decir con toda seguridad: no podemos menos de decir lo que hemos visto y oído. De aquí que se dice: Andando Jesús junto al mar de Galilea

Pseudo- Crisóstomo, opus imperfectum super Matthaeum, hom. 7