Para la Mayor Gloria de Dios

Que de tal manera luzca ante los demás la luz de vuestro buen ejemplo que los demás al ver vuestras obras glorifiquen al Padre Celestial (Mateo 5)Procura tu, ser modelo para los fieles en la palabra, en el comportamiento, en la caridad, en la fe y en la pureza (1 Timoteo 4,12)

Partícula de Dios

Jesucristo se anonada en tal grado que está presente en la más pequeña partícula de cada Hostia consagrada

Evita la familiaridad excesiva

No descubras tu corazón a cualquiera. Trata tus asuntos con personas prudentes y temerosas de Dios. «Quien se aconseja con los sabios, llegará a ser sabio» (Proverbios 12)Cuidado al tratar con jóvenes o extraños. No adules a los ricos ni andes visitando poderosos.Busca la compañía de personas sensibles y humildes, de piadosas y virtuosas ySigue leyendo «Evita la familiaridad excesiva»

Contra el orgullo y sus vanas esperanzas

No te llenes de orgullo por tus buenas obras, pues los juicios humanos son diferentes a los juicios de Dios, a quien muchas veces es menos agradable lo que a los ojos humanos es más agradable. «la mirada de Dios no es como la mirada del hombre, pues el hombre mira las apariencias, pero DiosSigue leyendo «Contra el orgullo y sus vanas esperanzas»

Contra el orgullo y sus vanas esperanzas

No te imagines que eres mejor que otros, no sea que seas tenido por peor delante de Dios, el cual sabe lo que hay en el alma de cada personaCada cual considere a los demás como superiores a él mismo (Filipenses 2)Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

Jesús

Por obediencia a su Padre y por amor a nosotros, Jesucristo se humilla hasta ocultarse bajo las especies del pan y del vino

Contra el orgullo y sus vanas esperanzas

Si tienes bienes de fortuna, o cualidades especiales, o amigos influyentes, no te enorgullezca de nada de esto. Busca tu gloria solo en Dios, el cual nos da todos los bienes, y aun se nos da a sí mismoNo te enorgullezca a de la elegancia del cuerpo o de la belleza. Porque la belleza delSigue leyendo «Contra el orgullo y sus vanas esperanzas»

Contra el orgullo y sus vanas esperanzas

Imprudente quien coloca su esperanza en las personas humanas o en las demás creaturas. Maldito el hombre que confía en el hombre, dijo el profeta Jeremías. Y añade: Bendito aquel que sabe confiar en Dios (Jeremías 17) No te avergüences de prestar servicios humildes a otros por amor de Jesucristo, ni de aparecer pobre enSigue leyendo «Contra el orgullo y sus vanas esperanzas»