El Purgatorio en la fe de nuestros hermanos Judíos

Hay un estadio intermedio entre la tierra y el cielo. Los israelitas lo llaman el Sheol, morada de los muertos. Y los Judíos contemporáneos a Jesús creían fervientemente que las almas de quienes habían sido fieles a Dios serían «liberadas… de las profundidades del Sheol» Salmo 86, 13. Los judíos piadosos, de entonces y deSigue leyendo «El Purgatorio en la fe de nuestros hermanos Judíos»

Sobre el Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo en el Altar

Los que adoran al Salvador es ese estado, ejercen una virtud más grande que la de los pastores; porque estos vieron en realidad la Humanidad de nuestro Señor y creyeron en su Divinidad, muestras que nosotros solo tenemos ante nuestros ojos las apariencias del pan, y a pesar de esto, creemos firmemente en la presenciaSigue leyendo «Sobre el Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo en el Altar»

Afectos desordenados

Siempre que uno desea algo fuera de orden, inmediatamente pierde la tranquilidad y la calma Los orgullosos y los codiciosos nunca están tranquilos, mientras que los humildes y los pobres de espíritu vivienda en una paz muy grande. La raíz de todos los malestares es el afán del dinero, y algunos por dejarse llevar deSigue leyendo «Afectos desordenados»

El Memorial de nuestra Salvación

Lo que así fue enseñado por el Concilio está sobriamente expresado por fórmulas de la Misa. Así lo pone ya de relieve la expresión del Sacramentario llamado Leoniano: «cuantas veces se celebra el memorial de este sacrificio se realiza la obra de nuestra redención».[3] Esto se encuentra acertada y cuidadosamente expresado en las Plegarias Eucarísticas;Sigue leyendo «El Memorial de nuestra Salvación»

Los Salmos

alimentan y expresan la oración del pueblo de Dios como asamblea, con ocasión de las grandes fiestas en Jerusalén y los sábados en las sinagogas. Esta oración es indisociablemente individual y comunitaria; concierne a los que oran y a todos los hombres; brota de la Tierra santa y de las comunidades de la Diáspora, peroSigue leyendo «Los Salmos»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya. Un día sagrado nos ha iluminado;venid, naciones, y adorad al Señor,porque hoy una gran luz ha bajado a la tierra. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOLc 2, 36-40. Hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén. Lectura del santo Evangelio según san Lucas. EN aquel tiempo, había una profetisa, Ana,Sigue leyendo «Evangelio»