Evangelio

Bienaventurados los que escuchan la palabra de Dioscon un corazón noble y generoso,la guardan y dan fruto con perseverancia. EVANGELIOJn 7, 40-53. ¿Es que de Galilea va a venir el Mesías?. Lectura del santo Evangelio según san Juan. EN aquel tiempo, algunos de entre la gente, que habían oído los discursos de Jesús, decían: «EsteSigue leyendo «Evangelio»

San Pedro

Jn 21,15: “Después de comer, Jesús dijo a Simón Pedro: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?” Él le respondió: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Apacienta mis corderos”. El Señor encomienda a Pedro la misión de ser pastor de su rebaño, la Iglesia

María santísima

María es la orante perfecta, figura de la Iglesia. Cuando le rezamos, nos adherimos con ella al designio del Padre, que envía a su Hijo para salvar a todos los hombres. Como el discípulo amado, acogemos en nuestra intimidad (cf Jn 19, 27) a la Madre de Jesús, que se ha convertido en la MadreSigue leyendo «María santísima»

Evangelio

Dichosos los que viven en tu casa, Señor, alabándote siempre. EVANGELIOMt 1, 16.18-21.24a. José hizo lo que le había mandado el ángel del Señor. Lectura del santo Evangelio según san Mateo. JACOB engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.La generación de Jesucristo fue de esta manera:María, su madre,Sigue leyendo «Evangelio»

Las llaves

Jesús nombró a Pedro primer ministro o mayordomo real utilizando los mismos términos que se emplearon en el nombramiento del «administrador» vice-regente de «la casa de David» (Mateo 16, 19 — Isaías 22, 15,22). El rey confiere este cargo con la expresión simbólica de la entrega de las «llaves»Las llaves son el símbolo de laSigue leyendo «Las llaves»

Las heridas de los hijos

Supongamos que el hijo de un doctor muy competente encuentra en su camino una piedra que le hace caer, y que en la caída se rompe un miembro. Su padre acude enseguida, lo levanta con amor y cura sus heridas, valiéndose para ello de todos los recursos de su ciencia; y pronto su hijo, completamenteSigue leyendo «Las heridas de los hijos»