Oración

Dios te salve, María, llena de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito sea el fruto de tu vientre, Jesús

Evangelio

San Mateo 25:1-13
«Entonces el Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes, que, con su lámpara en la mano, salieron al encuentro del novio. Cinco de ellas eran necias, y cinco prudentes. Las necias, en efecto, al tomar sus lámparas, no se proveyeron de aceite; las prudentes, en cambio, junto con sus lámparas tomaron aceite en las alcuzas. Como el novio tardara, se adormilaron todas y se durmieron. Mas a media noche se oyó un grito: `¡Ya está aquí el novio! ¡Salid a su encuentro!’ Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron y arreglaron sus lámparas. Y las necias dijeron a las prudentes: `Dadnos de vuestro aceite, que nuestras lámparas se apagan.’ Pero las prudentes replicaron: `No, no sea que no alcance para nosotras y para vosotras; es mejor que vayáis donde los vendedores y os lo compréis.’ Mientras iban a comprarlo, llegó el novio, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de boda, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron las otras vírgenes diciendo: `¡Señor, señor, ábrenos!’ Pero él respondió: `En verdad os digo que no os conozco.’ Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora.


Palabra del Señor

Literalismos



Evangelio según san Mateo, 6: 1 7- 1 8 «Mas tú, cuando ayunas, unge tu cabeza y y lava lava tu cara para no parecer a los hombres que ayunas, sino solamente a tu Padre, que está en lo escondido: y tu Padre, que ve en lo escondido, te galardonará». (vv. 17- 18)

He aquí por qué en el Nuevo Testamento no todas las cosas pueden entenderse al pie de la letra.Es ridículo creer que debemos derramar aceite sobre nosotros cuando ayunamos. Lo
que debemos hacer es ungirnos con el espíritu del amor de Aquél de cuyos sufrimientos debemos participar, mortificándonos y ungiendo nuestras inteligencias

Glosa

¿EI magisterio eclesiástico es infalible?


Si, el magisterio eclesiástico es infalible. Pero son necesarias ciertas condiciones para que eso ocurra. Si las condiciones no son completadas, los obispos y el papa pueden cometer errores. Una declaración o una homilia, incluso una enciclica pontifical o un texto conciliar no son necesariamente infalibles. Sólo lo son las afirmaciones por las que la infabilidad es reivindicada

¿Cuándo es infalible el papa?
El papa es infalible cuando habla excathedra, es decir que, como supremo doctor de los pueblos, eleva una verdad al rango de dogma obligando a todos los fieles. En este caso, la asistencia del Espíritu Santo es asegurada al papa, de suerte que no se puede equivocar. Los teólogos atribuyen generalmente al papa el privilegio de la infabilidad en algunos otros casos, por ejemplo en las canonizaciones, en las leyes generales de la lglesia, o cuando se hace eco de todos sus predecesores

*Al menos las canonizaciones anteriores a 1983. Las simplificaciones de los procesos aportadas en esta fecha, asi como la verdadera explosión en el número de canonizaciones, permiten en efecto dudar seriamente que el papa actual tenga la
misma intención de sus predecesores al efectuar las canonizaciones. (si no se tiene la firme intención de comprometer a la Iglesia universal, no puede haber infabilidad)

CATECISMO CATOLICO DE LA CRISIS EN LA IGLESIA
Por el Padre Matthias Gaudron

Crítica al Islam



¿Mahoma recitó las palabras exactas de Dios? porque el Corán le fue revelado por medio del ángel Gabriel solo es persuasivo para quien ya no necesita ser persuadido: el musulmán. Pero llegado a este punto, se concluye que el coran no es un libro divino.

Mahoma no habló las palabras de Dios y, por tanto, no es un profeta. Aun así,los musulmanes
tratan de ver la paja en el ojo ajeno» y aducen que Jesús no pođía ser el profeta porque murió a manos de los judíos y en Deuteronomio 18: 20 se dice que los falsos profetas debian morir así. Pero es muy curioso que argumenten de ese modo ya que en su propia visión Jesús no fue crucificado por los judíos (cfr. Sura 4: 157) y, por tanto, deberían estar abiertos a aceptarlo como el profeta predicho en Deuteronomio 1 8. Además, el que un profeta muera violentamente no es de por sí muestra de que era un falso profeta.De hecho, como ha mostrado el teólogo Rafael Sivatte, varios de los santos profetas del Antiguo Testamento tuvieron una muerte violenta. Por tanto, parece que es Jesús, y no Mahoma, el profeta predicho en Deuteronomio 18. – Juan 1: 19
21:

«Los judíos de Jerusalén enviaron sacerdotes y levitas a Juan, a preguntarle quién era, Y él confesó claramente: ‘Yo no soy el Mesías’. Le volvieron a preguntar: ‘: Quién eres, pues? cel profeta Elías?’ Dijo: ‘ No lo soy ‘. Ellos insistieron: Entonces, eres el profeta que ha de venir?’ Contestó: No». Los musulmanes se valen de este texto para insistir en que Mahoma es el profeta
predicho en Deuteronomio 1 8. En específico, argumentan que este texto muestra que los judíos aguardaban la llegada de un profeta aparte del Mesías y que ese profeta es Mahoma. Esta
alegación puede responderse de varias maneras:

1) Del contexto del pasaje resulta evidente que los judíos esperaban que «el profeta que ha de venir» debía ser israelita como en efecto era Juan el Bautista a quien estaban interrogando
Un profeta árabe (no judío) era lo último que se hubieran esperado. Eso basta y sobra para desestimar la pretensión de que Mahoma era el profeta esperado por los judíos.

2) También del contexto del pasaje resulta claro que una de las cosas que se esperaba del profeta es que lleve a cabo un ministerio que abarque el bautismo: «Pues si no eres el Mesías, ni Elías ni el profeta, por qué bautizas?» (Juan 1: 25). Pero, a diferencia de Jesús (cfr. Juan 1: 33, Mateo 28: 19), Mahoma nunca hizo ni mandó hacer algo que se llame bautizo.

3) Es una falacia de falso dilema el plantear que el Mesias y el profeta tienen necesariamente que ser personas distintas. AsÍ, los apóstoles, que venían de un contexto cultural y religioso
eminentemente judío y que creían en Jesús como el Mesías, no tienen problema alguno en identificarlo con el profeta predicho en Deuteronomio 18 como se muestra en Hechos 3: 22- 23. Y lo mismo hace el judío Esteban, primer mártir cristiano, en Hechos 7:37.

4) Solo unos versículos después del citado por los musulmanes se dice que Jesús es «el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo» (Juan 1: 29). Eso representa claramente a la doctrina
cristiana de la expiación, conforme a la cual Jesús murió por nuestros pecados. Pero esa doctrina es abiertamente rechazada por los musulmanes. Entonces, se ve que no tienen problema alguno en echar mano de un pasaje del «corrupto» Evangelio de Juan cuando les conviene pero que arbitrariamente rechazan el otro que está muy próximo solo porque no les conviene… ¿sesgo
teológico?

Rafael Sivatte, Persecución y muerte violenta de los profetas de Israel», Revista Latinoamericana de Teología, vol. 16, n9 48, 1999, pp. 257-276.

Josh McDowell y John Gilchrist, El Islam a Debate, SEDIN, 1999,p. 72.

Sobre el cine y la televisión


La primera imagen que recuerdo fue entrar con papá para ver Tarzán, el hombre de la selva, gracias pa!!

El cine, a pesar de involucrar también imágenes proyectadas en una pantalla, sintió asimismo el impacto de la televisión.

Una de las diferencias más cruciales entre un medio y otro es que la televisión, a diferencia del cine, es capaz de subsumir todo tipo y forma de discurso, convirtiéndose en una suerte de
metamedio. Todo lo que cabe en la realidad es demandado por aquella. La pantalla chica brindó una experiencia nueva, pues, en la medida en que una pluralidad cada vez mayor de canales,
con una programación variada de distintos tipos de contenido listos para ser consumidos (noticias, musicales, divulgación científica, documentales, películas, novelas, series, talk shows,
reality shows, concursos, deportes) estaba ahora disponible en distintos rincones del hogar. La televisión puede apropiarse de los discursos que caben en la radio y en el cine, pero no a
la inversa. Las horas de atención semanales que rápidamente recibió la televisión desde su difusión masiva en los años cincuenta jamás fueron comparables a las que recibia el cine en
sus momentos dorados. A partir del televisor, el cine pasó a un segundo plano y la frecuencia con la que se asistía a sus salas se vio afectada en gran parte por la nueva tecnología que llevaba e
encanto de la imagen directamente al hogar. El crítico y teórico cinematográfico francés André Bazin publicaba en 1953 un artículo titulado <Will cinemascope save the flm industry?>
donde ya señalaba a la televisión como un factor importante para explicar la crisis que vivía Hollywood al concluir la Segunda Guerra Mundial, Los números resultaron ser bastante claros al respecto.

Si en 1920 Hollywood producía más de 700 largometrajes, en la década de 1950 producirá entre
300 y 400, y en 1960 apenas 156.583 Reino Unido, que había tenido en 1946 un total de 1.636 millones de espectadores de cine, en 1964 tendrá apenas 343 millones, y entre esos
mismos años la cantidad de televisores aumentará de 330.000 a 13.155.000.De la misma manera, en los años sesenta la venta de entradas de cine se redujo un 20% en Alemania, un 33% en
Francia y un 25% en los Países Bajos. Muchos cines, asimismo, empezaron a cerrar sus puertas. En España, por ejemplo, había 8.1 63 salas en 1964, que se redujeron a 6.963 en apenas cuatro
años.

André Bazin (1953), <Will the cinemascope save the film industry?», en Film filosophy, vol. 6, n92, enero 2002. 583. Cf. Gilles Lipovetsky,

Jean Serroy, La estetización del mundo. Vivir en la época del capitalismo artístico (Barcelona: Anagrama, 2019), pp. 163-164. 584.

Fátima Gil Gascón, Televisión versus cine: La influencia de los largometrajes emitidos por TVE en la exhibición cinematográfica española (1962-1969)>, en Estudios sobre el Mensaje Periodístico, Vol. 20, Núm. especial, pp. 1 77-191 (Madrid: Servicio de Publicaciones de la Universidad Complutense, 2014).

¿Los números, los cuerpos, las superficies y los puntos son o no sustancias?


Si no son sustancias no conocemos bien ni lo que es el ser, ni cuáles son las sustancias de los seres.

En efecto, ni las modificaciones, ni los movimientos, ni las relaciones, ni las disposiciones, ni las proposiciones tienen, al parecer, ninguno de los caracteres de la sustancia. Se refieren todas estas cosas como atributos a un sujeto, y jamás se les da una existencia independiente. En cuanto a las cosas que parecen tener más el carácter de sustancia, como el agua,la tierra, el fuego que
constituyen los cuerpos compuestos en estas cosas,lo caliente y lo frío, y las propiedades de esta clase, son modificaciones y no sustancias.

El cuerpo, que es el sujeto de estas modificaciones, es el único que persiste como ser y como verdadera sustancia Y, sin embargo, el cuerpo es menos sustancia que la superficie,.ésta lo es menos que la línea, y la línea menos que la mónada y el punto. Por medio de ellos el cuerpo es determinado y, al parecer, es posible que existan independientemente del cuerpo;, pero sin ellos la existencia del cuerpo es imposible. Por esta razón, mientras que el vulgo y los filósofos de los primeros tiempos admiten que el ser y la sustancia es el cuerpo, y que las demás cosas son modificaciones del cuerpo, de suerte que los principios de los cuerpos son también los principios de los seres, filósofos más modernos, y que se han mostrado verdaderamente más filósofos que sus predecesores, admiten por principios los números, Y así, como ya hemos visto, si los seres en cuestión no son sustancias, no hay absolutamente ninguna sustancia, ni ningún ser, porque los accidentes de estos seres no merecen ciertamente que se les dé el nombre de seres

Metafísica, Aristóteles

Ilustración : ¿emancipación física y/o moral?(Rousseau y Kant)


En el siglo XVII, Kant definirá la Iustración como <la salida del hombre de la minoría de edad, de la cual él mismo es culpable>. Sin embargo, salir de esa condición no tiene nada que ver con la consumación de un desarrollo físico, sino moral: <La minoría de edad estriba en la incapacidad de servirse del propio entendimiento, sin la dirección de otro>. Estamos ya en tiempos modernos, y el ideal de autonomía se esgrime por doquier. El movimiento ilustrado promete de esta manera una emancipación colectiva Así como el joven se emancipa de sus padres al cumplir determinada edad, el hombre necesita ahora emanciparse de un conjunto de tutores que le impiden vivir
como adulto.

La infancia se define por la incapacidad de conducir la propia vida. Lo que define a la adultez es la adquisición de esta capacidad. Por eso, un mundo no ilustrado se le muestra a Kant como un mundo de niños con cuerpos de adultos, condenados a una minoría de edad moral que les impide pensar por sí mismos y actuar de acuerdo con la propia razón. A su propia manera, Rousseau, en el mismo siglo que Kant, tratará de educar para la <mayoría de edad> a un niño ficticio, al que llamará Emilio.

Lo hará como si el mundo fuera un inmenso laboratorio, en el que el niño debe ser sustraído de las instituciones sociales vigentes que lo embrutecen y confiado a un método natural. Rousseau también advierte el problema de la <minoría de edad> generalizada:

<Nosotros fuimos hechos para ser hombres, pero las leyes y la sociedad nos han sumergido en
la infancia>. Por eso, el objetivo de la educación para Emilio se plantea claro desde el inicio, y remite al ideal del gobierno de si como característica definitoria del hombre adulto:

He tomado la determinación de escoger a un alumno imaginario y a suponer que poseo la edad, la salud,los conocimientos y todo el talento que conviene para preparar su educación, conduciéndolo desde el instante de su nacimiento hasta el punto en que, ya hombre formado, se gobierne por sí mismo

Immanuel Kant, iQué es la Ilustración? (Buenos Aires: Prometeo, 2010), p. 21

Jean-Jacques Rousseau, Emilio o la educación (Barcelona: Gredos, 2015), p. 67

Oración

Demos gracias a Dios

Evangelio

San Mateo 5:13-19
«Vosotros sois la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres. «Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte. Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa. Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. «No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Os lo aseguro: mientras duren el cielo y la tierra, no dejará de estar vigente ni una i ni una tilde de la ley sin que todo se cumpla. Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos.

Palabra del Señor