¿Son buenas las riquezas?

Dios ha puesto al hombre a la cabeza de la creación visible y le ha dado el derecho de administrarla y de disponer de los frutos de la tierra, para proveer a sus necesidades, para su conservación y bienestar, y para la conservación y bienestar de los suyos: «Al comienzo Dios confió la tierra ySigue leyendo «¿Son buenas las riquezas?»

Jesús con ningún pecado fue tan duro

Jesús acogió a pecadores, a publicanos y prostitutas, comió con ellos, y los hizo amigos y discípulos suyos; sin embargo, vemos en el Evangelio cómo trataba con dureza a los escribas y fariseos: “Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas… sepulcros blanqueados… serpientes, raza de víboras” (Mt 23,13), nos parece sorprendente cómo Jesús, que nosSigue leyendo «Jesús con ningún pecado fue tan duro»

Castidad y homosexualidad

La homosexualidad designa las relaciones entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia personas del mismo sexo. Reviste formas muy variadas a través de los siglos y las culturas. Su origen psíquico permanece en gran medida inexplicado. Apoyándose en la Sagrada Escritura que los presenta como depravaciones graves (cf GnSigue leyendo «Castidad y homosexualidad»

Obras de misericordia espirituales

Consolar al tristeCorregir a quien se equivocaDar un buen consejo a quien lo necesitaEnseñar a quien no sabePerdonar a quien nos ofendeRezar por los vivos y los difuntosSufrir con paciencia los defectos del prójimo

Medios para alcanzar y conservar la virtud de la pureza

Confesión y comunión frecuentes: la confesión otorga las gracias sacramentales que nos ayudan a vencer la tentación; el contacto de nuestro cuerpo con el Santísimo cuerpo de nuestro Señor Jesucristo, es una magnífica ayuda para aplacar la concupiscencia.

Evitar la guerra

El quinto mandamiento condena la destrucción voluntaria de la vida humana. A causa de los males y de las injusticias que ocasiona toda guerra, la Iglesia insta constantemente a todos a orar y actuar para que la Bondad divina nos libre de la antigua servidumbre de la guerra (cf GS 81).

El odio

El odio voluntario es contrario a la caridad. El odio al prójimo es pecado cuando se le desea deliberadamente un mal. El odio al prójimo es un pecado grave cuando se le desea deliberadamente un daño grave “Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, para que seáisSigue leyendo «El odio»

La paz

Recordando el precepto: “No matarás” (Mt 5, 21), nuestro Señor pide la paz del corazón y denuncia la inmoralidad de la cólera homicida y del odio: La ira es un deseo de venganza “Desear la venganza para el mal de aquel a quien es preciso castigar, es ilícito”; pero es loable imponer una reparación “paraSigue leyendo «La paz»

El respeto a los muertos

A los moribundos se han de prestar todas las atenciones necesarias para ayudarles a vivir sus últimos momentos en la dignidad y la paz. Deben ser ayudados por la oración de sus parientes, los cuales cuidarán que los enfermos reciban a tiempo los sacramentos que preparan para el encuentro con el Dios vivo Los cuerposSigue leyendo «El respeto a los muertos»

El respeto de la integridad corporal

Los secuestros y el tomar rehenes hacen que impere el terror y, mediante la amenaza, ejercen intolerables presiones sobre las víctimas. Son moralmente ilegítimos. El terrorismo, amenaza, hiere y mata sin discriminación; es gravemente contrario a la justicia y a la caridad. La tortura, que usa de violencia física o moral, para arrancar confesiones, paraSigue leyendo «El respeto de la integridad corporal»