I San Juan 3 3:1 Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos! Por eso el mundo no nos conoce porque no le reconoció a él
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Fiel en lo poco
El que es infiel en lo pequeño, también lo será en lo grande (Lucas 16,10). Quien anda buscando lo más fácil y lo menos costoso vivirá siempre sin paz. Porque lo que es muy fácil, cansa y disgusta Como emplean bien el tiempo tantas personas religiosas que con tanta austeridad viven en su vida deSigue leyendo «Fiel en lo poco»
Felipenses
2:5 Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo:2:6 El cual, siendo de condición divina, no codició el ser igual a Dios2:7 sino que se despojó de sí mismo tomando condición de esclavo. Asumiendo semejanza humana y apareciendo en su porte como hombre,2:8 se rebajó a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte y una muerte de cruz.2:9 Por esoSigue leyendo «Felipenses»
Alabar a Dios
Cuando un hombre, fiel a esta doctrina consoladora, dice de corazón: Dios mío, yo os ofrezco la alabanza que vuestro Hijo os tributa en el Altar; este hombre rinde al Todopoderoso, homenajes superiores a los de los ángeles y santosExplicación de la Santa Misa (R Padre Martin de Cochem)
Verdadera enmienda de la vida
Dos son las cosas que más ayudan para obtener una verdadera enmienda de la vida:La fuerte resistencia y represión contra las malas inclinaciones y las malas tendencias naturalesLa firme e invencible perseverancia e insistencia en tratar de adquirir aquellas virtudes de las cuales uno tiene más necesidadImitación de Cristo. Tomás de Kempis
De la fervorosa enmienda en toda nuestra vida
Tienes que esmerarte y dedicarle con esfuerzo a trabajar por Dios, recordando a menudo para qué has sido creado, y para qué has venido al mundo. No fué para conocer, amar y servir a Dios, y llegar a ser una persona espiritual? Llénate pues de deseos de progresar en la vida espiritual, pues en breveSigue leyendo «De la fervorosa enmienda en toda nuestra vida»
Sacrificios en el Antiguo Testamento
En la antigua Ley había cuatro especies de sacrificios: el holocausto o sacrificio de Latría, por el cual se reconocía la soberana Majestad de Dios. El sacrificio de alabanza, o sea Eucaristía por el cual le daban gracias por sus beneficios. El Sacrificio Impetratorio, para implorar su socorro, el Sacrificio expiatorio, en en cual DiosSigue leyendo «Sacrificios en el Antiguo Testamento»
Vanidad
Supongamos que hasta ahora hayas vivido gozando de honras y placeres, ¿de qué te habrá servido todo eso si ahora en este momento tuvieras que morir? «Te reclamarán el alma». «Insensato y necio quien atesora riquezas para sí y no se enriquece en orden a Dios (Lucas 12) Recuerda que todo es vanidad, menos elSigue leyendo «Vanidad»
Papa Urbano IV y el Milagro de Orvieto
en 1263, había en Bolsena, Diócesis de Orvieto, Italia, un sacerdote que, después de haber pronunciado sobre el pan las palabras de la consagración, cediendo a la instigación de Satanás, se puso a dudar de la transubtanciación. Este desgraciado se decía a sí mismo: No siento nada, no veo el menor indicio de cambio! No,Sigue leyendo «Papa Urbano IV y el Milagro de Orvieto»
Sufrir con paciencia
Grande y saludable purgatorio tiene ya en este mundo la persona que sabe sufrir con paciencia, y que al recibir un mal trato le entristece más el pecado que comete el otro que la ofensa que ha recibido; que reza cariñosamente por quienes le ofenden, y perdona de todo corazón sus ofensas, que si leSigue leyendo «Sufrir con paciencia»