Santo Sacrificio de la Misa

Si mucho recibimos de alguien, mucho tenemos obligación de agradecerle, de lo contrario, pasaríamos por ingratos.Colmados por Dios de beneficios sin número, no podemos menos de preguntarnos con David, (Salmo 65,12) ¿Cómo corresponderé yo al Señor por tanto como me ha dado?; y con el profeta Miqueas (Miqueas 6, 6) ¿Qué puedo ofrecer al AltísimoSigue leyendo «Santo Sacrificio de la Misa»

Aborto

Expulsión del seno materno, casual o intencionada, de la vida en gestación, originándole la muerte. Para hablar del aborto tenemos que partir de afirmar que la vida humana comienza en el instante mismo de la concepción. El Dr. Jerónimo Lejeune, afirma al respecto : “esta primera célula, resultado de la concepción, ya es un serSigue leyendo «Aborto»

Jesús es Dios

Yo refrenaré la audacia y el furor insensato de este hombre con la autoridad de los testimonios celestiales aduciendo, para demostrarle la persona de la sustancia propia del Hijo, no los que él cavilosamente pretende que convienen a la humanidad asumida, sino los que sin escrúpulo del entendimiento más perplejo confiesan todos unánimes que competenSigue leyendo «Jesús es Dios»

Los fariseos

formaban parte de un partido político-religioso que se mantenía en la más estricta observancia de la ley. Con gran influencia sobre el pueblo de clase media, desempeñaban un importante papel en el Sanedrín como grandes conocedores de la teología y del derecho. La mayoría de los escribas (segunda cámara) integraban el partido fariseo, siendo indispensablesSigue leyendo «Los fariseos»

Dios padre

Podemos invocar a Dios como “Padre” porque Él nos ha sido revelado por su Hijo hecho hombre y su Espíritu nos lo hace conocer. Lo que el hombre no puede concebir ni los poderes angélicos entrever, es decir, la relación personal del Hijo hacia el Padre (cf Jn 1, 1), he aquí que el EspírituSigue leyendo «Dios padre»

Evangelio

San Marcos 10:17-27Se ponía ya en camino cuando uno corrió a su encuentro y, arrodillándose ante él, le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué he de hacer para tener en herencia vida eterna?» Jesús le dijo: «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios. Ya sabes los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, noSigue leyendo «Evangelio»