La Última Cena y el Reino de Dios

En la última cena, Jesús no entrega a otros su reino. Porque continúa refiriéndose a él como «mi Reino». Los apóstoles no le sustituyen en ningún modo, aunque puedan compartir su reinado y su sacerdocio. El verdadero propósito de la nueva alianza, dice Jesús, es admitir a los discípulos «a comer y beber a miSigue leyendo «La Última Cena y el Reino de Dios»

Reino de Dios

17:20 Habiéndole preguntado los fariseos cuándo llegaría el Reino de Dios, les respondió: «La venida del Reino de Dios no se producirá aparatosamente,17:21 ni se dirá: `Vedlo aquí o allá’, porque, mirad, el Reino de Dios ya está entre vosotros.»Evangelio según San LucasConviértete a Dios de todo corazón. Independízate del modo materialista de pensar queSigue leyendo «Reino de Dios»

Las tres causales del aborto

1) Violación (aborto Sentimental o psicológico): No es justo que pague un inocente por un culpable. Hijo de un violador y de una mamá asesina. Nunca la suma de dos males va a producir un bien. No podemos abrir la brecha de que algunos sentimientos puedan acabar con la vida, pues esta es inviolable. NoSigue leyendo «Las tres causales del aborto»

Verdadero Dios y verdadero hombre

Nosotros no creemos así. Confesamos que Cristo ha nacido de la Virgen María, no precisamente porque de otra manera no podría existir en verdadera carne y aparecer a los hombres, sino porque así está consignado en la Escritura. Si a ella no creemos, no podemos ser cristianos ni salvarnos. Y si el cuerpo asumido deSigue leyendo «Verdadero Dios y verdadero hombre»

Para fariseos y presbiteros actuales

«La lucha contra el fariseísmo, ese “pecado contra el Espíritu Santo” que le impedía su manifestación mesiánica y hería terriblemente su amor a los hombres y a los pobres y a los débiles… sin contar su amor al Padre –y a la Verdad. Ésa es la clave de su carácter, quizá la principal, la queSigue leyendo «Para fariseos y presbiteros actuales»

Abba Pater

Podemos adorar al Padre porque nos ha hecho renacer a su vida al adoptarnos como hijos suyos en su Hijo único: por el Bautismo nos incorpora al Cuerpo de su Cristo, y, por la Unción de su Espíritu que se derrama desde la Cabeza a los miembros, hace de nosotros “cristos”: «Dios, en efecto, queSigue leyendo «Abba Pater»