Si Dios no castiga, por lo tanto, tampoco es providente

«Si Dios es bueno, ipor qué no interviene recompensando los justos y castigando los pecadores cada vez que pecan?» Los ateos parten de allí para intentar demostrar que no existe Dios, o si existe, no es un Dios bueno. El problema es que al hacerlo, aún sin quererlo, niega objetivamente la providencia divina y reduceSigue leyendo «Si Dios no castiga, por lo tanto, tampoco es providente»

Estar contra la obra de sus manos

Evangelio según san Mateo, 8: 28- 34 Y cuando Jesús hubo pasado de la otra parte del lago a la tierra de los Gerasenos, le vinieron al encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros; fieros de tal manera, que ninguno podía pasar por el camino. Y empezaron luego a decir a gritos: «:Qué tenemosSigue leyendo «Estar contra la obra de sus manos»

Evangelio

San Lucas 12:35-40«Tened ceñida la cintura y las lámparas encendidas, y sed como hombres que esperan a que su señor vuelva de la boda, para que, en cuanto llegue y llame, al instante le abran. Dichosos los siervos a quienes el señor, al venir, encuentre despiertos: yo os aseguro que se ceñirá, los hará ponerseSigue leyendo «Evangelio»

Ninguna sociedad hay entre la luz y las tinieblas

Evangelio según san Mateo, 8: 28- 34 Y cuando Jesús hubo pasado de la otra parte del lago a la tierra de los Gerasenos, le vinieron al encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros; fieros de tal manera, que ninguno podía pasar por el camino. Y empezaron luego a decir a gritos: «:Qué tenemosSigue leyendo «Ninguna sociedad hay entre la luz y las tinieblas»

No. No; para ser feliz debes hacerlo así:

La felicidad, a toda costa, se convirtió en una función gubernamental. Cass Sunstein es un teórico y un técnico al servicio del Estado niñera. Es profesor de Harvard, y fue director de la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios de la administración Obama. Hace no mucho, lanzó un libro bastante aclamado, en el que defiendeSigue leyendo «No. No; para ser feliz debes hacerlo así:»

Evangelio

San Mateo 16:13-19Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?» Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o uno de los profetas.» Díceles él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?» SimónSigue leyendo «Evangelio»