Familia de Santa Teresa de Lisieux

Siete años han pasado desde que la florecilla echó raíces en el jardín del Esposo de las vírgenes, y ahora tres lirios -contándola a ella- cimbrean allí sus corolas perfumadas; un poco más otro lirio se está abriendo bajo la mirada de Jesús. Y los dos tallos benditos de los que brotaron estas flores estánSigue leyendo «Familia de Santa Teresa de Lisieux»

La oración a Jesús

La oración de la Iglesia, alimentada por la palabra de Dios y por la celebración de la liturgia, nos enseña a orar al Señor Jesús. Aunque esté dirigida sobre todo al Padre, en todas las tradiciones litúrgicas incluye formas de oración dirigidas a Cristo. Algunos salmos, según su actualización en la Oración de la Iglesia,Sigue leyendo «La oración a Jesús»

Oración

Padre clementísimo, tu unigénito Hijo, Jesucristo nuestro Señor, aquí derramó lágrimas de compasión por las futuras desdichas de Jerusalén, compadécete de nosotros, tus fieles, y haz que la confesión de nuestras culpas nos obtengan tu perdón. Por nuestro Señor Jesucristo

Dios se abajó

Comprendí también que el amor de Nuestro Señor se revela lo mismo en el alma más sencilla que no opone resistencia alguna a su gracias, que en el alma más sublime. Y es que, siendo propio del amor el abajarse, si todas las almas se parecieran a las de los santos doctores que han iluminadoSigue leyendo «Dios se abajó»

Paz

Oh, !Qué profunda paz gozaría y qué gran tranquilidad tuviera, quien alejara de sí toda preocupación mundana y material y se dedicara a pensar en los bienes divinos y en la salvación, y pusiera su esperanza solamente en Dios!Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

EL CIELO: FELICIDAD ETERNA

«Esta vida perfecta con la Santísima Trinidad, esta comunión de vida y de amor con ella, con la Virgen María, los ángeles y todos los bienaventurados se llama “el cielo” . El cielo es el fin último y la realización de las aspiraciones más profundas del hombre, el estado supremo y definitivo de dicha» (Catecismo,Sigue leyendo «EL CIELO: FELICIDAD ETERNA»

La oración al Padre

No hay otro camino de oración cristiana que Cristo. Sea comunitaria o individual, vocal o interior, nuestra oración no tiene acceso al Padre más que si oramos “en el Nombre” de Jesús. La santa humanidad de Jesús es, pues, el camino por el que el Espíritu Santo nos enseña a orar a Dios nuestro Padre