Pero ahora, independientemente de la ley, la justicia de Dios se ha manifestado, atestiguada por la ley y los profetas, justicia de Dios por la fe en Jesucristo, para todos los que creen —pues no hay diferencia alguna; todos pecaron y están privados de la gloria de Dios— y son justificados por el don deSigue leyendo «Justificación»
Archivo de categoría: Purgante
La Justificación y el bautismo
La justificación nos fue merecida por la pasión de Cristo, que se ofreció en la cruz como hostia viva, santa y agradable a Dios y cuya sangre vino a ser instrumento de propiciación por los pecados de todos los hombres. La justificación es concedida por el Bautismo, sacramento de la fe. Nos asemeja a laSigue leyendo «La Justificación y el bautismo»
Comunión de los Santos
Apocalipsis 6, 9-116:9 Cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los degollados a causa de la palabra de Dios y del testimonio que mantuvieron.6:10 Se pusieron a gritar con fuerte voz: «¿Hasta cuándo, Dueño santo y veraz, vas a estar sin hacer justicia y sin tomar venganza por nuestra sangreSigue leyendo «Comunión de los Santos»
Quia tu es, Deus, fortitudo mea
Quia tu es, Deus, fortitudomea: quare me repulisti, et quaretristis incedo, dum affligit meinimicus? Siendo tu, oh Dios mi fortaleza¿cómo me siento yo desamparado,y por qué ando triste al vermemolestado por mi enemigo?
Justificación
La justificación libera al hombre del pecado que contradice al amor de Dios, y purifica su corazón. La justificación es prolongación de la iniciativa misericordiosa de Dios que otorga el perdón. Reconcilia al hombre con Dios, libera de la servidumbre del pecado y sana La justificación es, al mismo tiempo, acogida de la justicia deSigue leyendo «Justificación»
Cuerpo de Cristo
Por el poder del Espíritu Santo participamos en la Pasión de Cristo, muriendo al pecado, y en su Resurrección, naciendo a una vida nueva; somos miembros de su Cuerpo que es la Iglesia (cf 1 Co 12), sarmientos unidos a la Vid que es Él mismo (cf Jn 15, 1-4) «Por el Espíritu Santo participamosSigue leyendo «Cuerpo de Cristo»
La ley nueva
La Ley nueva es llamada ley de amor, porque hace obrar por el amor que infunde el Espíritu Santo más que por el temor; ley de gracia, porque confiere la fuerza de la gracia para obrar mediante la fe y los sacramentos; ley de libertad (cf St 1, 25; 2, 12), porque nos libera deSigue leyendo «La ley nueva»
Enseñanza de los apóstoles
Al Sermón del monte conviene añadir la catequesis moral de las enseñanzas apostólicas, como Rm 12-15; 1 Co 12-13; Col 3-4; Ef 4-5, etc. Esta doctrina transmite la enseñanza del Señor con la autoridad de los Apóstoles, especialmente exponiendo las virtudes que se derivan de la fe en Cristo y que anima la caridad, elSigue leyendo «Enseñanza de los apóstoles»
La ley evangélica
entraña la elección decisiva entre “los dos caminos” (cf Mt 7, 13-14) y la práctica de las palabras del Señor (cf Mt 7, 21-27); está resumida en la regla de oro: “Todo cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros; porque ésta es la ley y los profetas” (Mt 7, 12; cf LcSigue leyendo «La ley evangélica»
La ley nueva
La Ley nueva practica los actos de la religión: la limosna, la oración y el ayuno, ordenándolos al “Padre [] que ve en lo secreto”, por oposición al deseo “de ser visto por los hombres” (cf Mt 6, 1-6; 16-18). Su oración es el Padre Nuestro (Mt 6, 9-13).