Las obras de misericordia

son acciones caritativas mediante las cuales ayudamos a nuestro prójimo en sus necesidades corporales y espirituales (cf. Is 58, 6-7; Hb 13, 3). Instruir, aconsejar, consolar, confortar, son obras espirituales de misericordia, como también lo son perdonar y sufrir con paciencia. Las obras de misericordia corporales consisten especialmente en dar de comer al hambriento, darSigue leyendo «Las obras de misericordia»

Pecado

«El pecado, en general, puede definirse con San Agustín: “una palabra, obra o deseo contra la ley eterna”. O, como dicen otros, “una transgresión voluntaria de la ley de Dios”».[4] «El pecado es una ofensa a Dios: “Contra ti, contra ti sólo pequé, cometí la maldad que aborreces” (Sal 51, 6). El pecado se levantaSigue leyendo «Pecado»

Política y clero

No corresponde a los pastores de la Iglesia intervenir directamente en la actividad política y en la organización de la vida social. Esta tarea forma parte de la vocación de los fieles laicos, que actúan por su propia iniciativa con sus conciudadanos. La acción social puede implicar una pluralidad de vías concretas. Deberá atender siempreSigue leyendo «Política y clero»

La ayuda directa

constituye una respuesta apropiada a necesidades inmediatas, extraordinarias, causadas por ejemplo por catástrofes naturales, epidemias, etc. Pero no basta para reparar los graves daños que resultan de situaciones de indigencia ni para remediar de forma duradera las necesidades. Es preciso también reformar las instituciones económicas y financieras internacionales para que promuevan y potencien relaciones equitativasSigue leyendo «La ayuda directa»

¿Qué es el sexo biológico y qué es lo que lo determina? Buena pregunta para estas épocas del triunfo de la Teoría Queer, una fusión del neo-marxismo cultural en el que se mezclan la dialéctica, el psicoanálisis freudiano, el ultra-progresismo, un grave intento por invertir y destruir no solo un concepto y no solo aSigue leyendo

Las naciones ricas

tienen una responsabilidad moral grave respecto a las que no pueden por sí mismas asegurar los medios de su desarrollo, o han sido impedidas de realizarlo por trágicos acontecimientos históricos. Es un deber de solidaridad y de caridad; es también una obligación de justicia si el bienestar de las naciones ricas procede de recursos queSigue leyendo «Las naciones ricas»

La huelga

es moralmente legítima cuando constituye un recurso inevitable, si no necesario para obtener un beneficio proporcionado. Resulta moralmente inaceptable cuando va acompañada de violencias o también cuando se lleva a cabo en función de objetivos no directamente vinculados con las condiciones del trabajo o contrarios al bien común Es injusto no pagar a los organismosSigue leyendo «La huelga»

Sobre el patrono o empleador

A los responsables de las empresas les corresponde ante la sociedad la responsabilidad económica y ecológica de sus operaciones (CA 37). Están obligados a considerar el bien de las personas y no solamente el aumento de las ganancias. Sin embargo, éstas son necesarias; permiten realizar las inversiones que aseguran el porvenir de las empresas, ySigue leyendo «Sobre el patrono o empleador»

Actividad económica y justicia social

El trabajo humano procede directamente de personas creadas a imagen de Dios y llamadas a prolongar, unidas y para mutuo beneficio, la obra de la creación dominando la tierra (cf Gn 1, 28; GS 34; CA 31). El trabajo es, por tanto, un deber: “Si alguno no quiere trabajar, que tampoco coma” (2 Ts 3,Sigue leyendo «Actividad económica y justicia social»

La doctrina social

de la Iglesia propone principios de reflexión, extrae criterios de juicio, da orientaciones para la acción: Todo sistema según el cual las relaciones sociales deben estar determinadas enteramente por los factores económicos, resulta contrario a la naturaleza de la persona humana y de sus actos (cf CA 24) Una teoría que hace del lucro laSigue leyendo «La doctrina social»