“La revelación cristiana nos conduce a una comprensión más profunda de las leyes de la vida social” (GS 23). La Iglesia recibe del Evangelio la plena revelación de la verdad del hombre. Cuando cumple su misión de anunciar el Evangelio, enseña al hombre, en nombre de Cristo, su dignidad propia y su vocación a laSigue leyendo «La doctrina social de la Iglesia»
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El Hijo del hombre ha venido a buscar lo que estaba perdidoSobre las promesas y los contratos
Las promesas deben ser cumplidas, y los contratos rigurosamente observados en la medida en que el compromiso adquirido es moralmente justo. Una parte notable de la vida económica y social depende del valor de los contratos entre personas físicas o morales. Así, los contratos comerciales de venta o compra, los contratos de arriendo o deSigue leyendo «El Hijo del hombre ha venido a buscar lo que estaba perdidoSobre las promesas y los contratos»
El destino universal y la propiedad privada de los bienes
Al comienzo Dios confió la tierra y sus recursos a la administración común de la humanidad para que tuviera cuidado de ellos, los dominara mediante su trabajo y se beneficiara de sus frutos (cf Gn 1, 26-29). Los bienes de la creación están destinados a todo el género humano. Sin embargo, la tierra está repartidaSigue leyendo «El destino universal y la propiedad privada de los bienes»
Otras ofensas a la dignidad del matrimonio
Es comprensible el drama del que, deseoso de convertirse al Evangelio, se ve obligado a repudiar una o varias mujeres con las que ha compartido años de vida conyugal. Sin embargo, la poligamia no se ajusta a la ley moral, pues contradice radicalmente la comunión conyugal. La poligamia “niega directamente el designio de Dios, talSigue leyendo «Otras ofensas a la dignidad del matrimonio»
El divorcio
es una ofensa grave a la ley natural. Pretende romper el contrato, aceptado libremente por los esposos, de vivir juntos hasta la muerte. El divorcio atenta contra la Alianza de salvación de la cual el matrimonio sacramental es un signo. El hecho de contraer una nueva unión, aunque reconocida por la ley civil, aumenta laSigue leyendo «El divorcio»
Sobre la Bendición final
Levítico 9:22 Entonces Aarón, alzando las manos hacia el pueblo, lo bendijo. Y, una vez acabados el sacrificio por el pecado, el holocausto y el sacrificio de comunión, descendió 1.- El obispo, con mitra, dice: “Dominus vobiscum” (El Señor esté con ustedes), a lo que se responde “Et cum spiritu tuo. (Y con tu espíritu).Sigue leyendo «Sobre la Bendición final»
Posesión correcta de los bienes
Consecución: Se refiere al origen de los bienes. Éstos deben ser adquiridos de manera lícita, fruto del trabajo honesto y nunca de negocios incorrectos. Se deben adquirir por medios civilmente lícitos -lo permitido por la ley civil- y moralmente válidos -que no vayan contra la ley moral-. Es decir, no pueden provenir de actividades ilícitasSigue leyendo «Posesión correcta de los bienes»
¡OH ETERNA VERDAD, VERDADERA CARIDAD Y CARA ETERNIDAD!
Del libro de las Confesiones de san Agustín, obispo(Libros 7,10.18;10, 27: CSEL 33,157-163. 255) Habiéndome convencido de que debía volver a mí mismo, penetré en mi interior, siendo tú mi guía, y ello me fue posible porque tú, Señor, me socorriste. Entré, y vi con los ojos de mi alma, de un modo u otro,Sigue leyendo «¡OH ETERNA VERDAD, VERDADERA CARIDAD Y CARA ETERNIDAD!»
El don del hijo
La sagrada Escritura y la práctica tradicional de la Iglesia ven en las familias numerosas como un signo de la bendición divina y de la generosidad de los padres (cf GS 50) Grande es el sufrimiento de los esposos que se descubren estériles. Abraham pregunta a Dios: “¿Qué me vas a dar, si me voySigue leyendo «El don del hijo»
Fecundidad en el matrimonio
Un aspecto particular de esta responsabilidad se refiere a la regulación de la procreación. Por razones justificadas (GS 50), los esposos pueden querer espaciar los nacimientos de sus hijos. En este caso, deben cerciorarse de que su deseo no nace del egoísmo, sino que es conforme a la justa generosidad de una paternidad responsable. PorSigue leyendo «Fecundidad en el matrimonio»