Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.Ven, Señor, y no tardes,perdona los pecados de tu pueblo. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOMt 21, 28-32. Vino Juan y los pecadores le creyeron. Lectura del santo Evangelio según San Mateo. EN aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos.Sigue leyendo «Evangelio»

La Promesa y la oración de la fe

Dios renueva su promesa a Jacob, cabeza de las doce tribus de Israel (cf Gn 28, 10-22). Antes de enfrentarse con su hermano Esaú, lucha una noche entera con “alguien” misterioso que rehúsa revelar su nombre pero que le bendice antes de dejarle, al alba. La tradición espiritual de la Iglesia ha tomado de esteSigue leyendo «La Promesa y la oración de la fe»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.Muéstranos, Señor, tu misericordiay danos tu salvación. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOMt 21, 23-27. El bautismo de Juan ¿de dónde venía? Lectura del santo Evangelio según san Mateo. EN aquel tiempo, Jesús llegó al templo y, mientras enseñaba, se le acercaron los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo para preguntarle: «¿Con qué autoridadSigue leyendo «Evangelio»

La Promesa y la oración de la fe

Como última purificación de su fe, se le pide al “que había recibido las promesas” (Hb 11, 17) que sacrifique al hijo que Dios le ha dado. Su fe no vacila: “Dios proveerá el cordero para el holocausto” (Gn 22, 8), “pensaba que poderoso era Dios aun para resucitar a los muertos” (Hb 11, 19).Sigue leyendo «La Promesa y la oración de la fe»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.El Espíritu del Señor está sobre mí:me ha enviado a evangelizar a los pobres. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOJn 1, 6-8.19-28. En medio de vosotros hay uno que no conocéis. Lectura del santo Evangelio según san Juan. SURGIÓ un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: este venía como testigo, para dar testimonioSigue leyendo «Evangelio»

También las obras

Ah, qué pronto pasa la Gloria del mundo!, Ojala que la vida de esos tan instruidos haya sido de acuerdo a su gran saber. Entonces sí podremos decir que su ciencia y sus estudios fueron útiles.Cuántas personas en este siglo le dan importancia a la ciencia sin importarles nada servir y agradar a Dios.Como prefierenSigue leyendo «También las obras»

El cielo en la Tierra

En el Apocalipsis, el libro del Nuevo Testamento que los católicos denominan «icono de la liturgia», Cristo aparece como cordero destinado al Sacrificio (Apocalipsis 5,6) Es la sangre de este Cordero, ofrecida en sacrificio, la que «quita los pecados del mundo (Juan 1, 29)La ofrenda está ahora en el cielo, donde Juan la vio. PeroSigue leyendo «El cielo en la Tierra»