Abraham engendró a Isaac. E Isaac engendró a Jacob. Y Jacob engendró a Judas y a sus hermanos.

El evangelista San Mateo manifiesta haberse propuesto narrar la generación de Jesucristo según la carne y empieza por su genealogía. San Lucas, presentándonos más bien a Cristo como sacerdote en la expiación de los pecados, no relata su generación desde el principio de su Evangelio, sino desde el bautismo de Cristo, donde Juan da testimonioSigue leyendo «Abraham engendró a Isaac. E Isaac engendró a Jacob. Y Jacob engendró a Judas y a sus hermanos.»

Dirigirnos al Padre

Este don gratuito de la adopción exige por nuestra parte una conversión continua y una vida nueva. Orar a nuestro Padre debe desarrollar en nosotros dos disposiciones fundamentales: El deseo y la voluntad de asemejarnos a él. Creados a su imagen, la semejanza se nos ha dado por gracia y tenemos que responder a ellaSigue leyendo «Dirigirnos al Padre»

Evangelio

Aleluya, aleluya.Yo os he elegido del mundo, dice el Señor, para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca.Aleluya. EVANGELIOMc 11, 11-25. Mi casa se llama Casa de Oración para todos los pueblos. Tened fe en Dios. Lectura dei santo Evangelio según San Marcos. Después que la muchedumbre lo hubo aclamado, entró Jesús enSigue leyendo «Evangelio»

Las reuniones contra Cristo

La actitud de Cristo contra el Sanedrín, sumado a su popularidad y, principalmente, a su proclamación como el Mesías de Israel, Hijo de Dios, definirán su arresto en la noche del 13 y 14 de marzo del año 782 de la época romana (jueves y viernes santos). Todo debía ser cuidadosamente premeditado y en secretoSigue leyendo «Las reuniones contra Cristo»

Alegraos!!

Así pues, por la Oración del Señor, hemos sido revelados a nosotros mismos al mismo tiempo que nos ha sido revelado el Padre (cf GS 22): «Tú, hombre, no te atrevías a levantar tu cara hacia el cielo, tú bajabas los ojos hacia la tierra, y de repente has recibido la gracia de Cristo: todosSigue leyendo «Alegraos!!»

Oración

Oh Dios, que para gloria tuya y salvación del género humano constituiste a tu Hijo único sumo y eterno Sacerdote; concede a quienes él eligió para ministros y dispensadores de sus misterios la gracia de ser fieles en el cumplimiento del ministerio recibido. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

San Marcos 10:46-52 Llegan a Jericó. Y cuando salía de Jericó, acompañado de sus discípulos y de una gran muchedumbre, el hijo de Timeo (Bartimeo), un mendigo ciego, estaba sentado junto al camino. Al enterarse de que era Jesús de Nazaret, se puso a gritar: «¡Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí!» Muchos leSigue leyendo «Evangelio»

La Última Cena y el Reino de Dios

En la última cena, Jesús no entrega a otros su reino. Porque continúa refiriéndose a él como «mi Reino». Los apóstoles no le sustituyen en ningún modo, aunque puedan compartir su reinado y su sacerdocio. El verdadero propósito de la nueva alianza, dice Jesús, es admitir a los discípulos «a comer y beber a miSigue leyendo «La Última Cena y el Reino de Dios»