A los limpios de corazón

se les promete que verán a Dios cara a cara y que serán semejantes a Él (cf 1 Co 13, 12, 1 Jn 3, 2). La pureza de corazón es el preámbulo de la visión. Ya desde ahora esta pureza nos concede ver según Dios, recibir al otro como un “prójimo”; nos permite considerar elSigue leyendo «A los limpios de corazón»

Sobre los rectores de Seminarios

Preceptos estos nuestros y de nuestro predecesor, que conviene tener muy en cuenta siempre que se trate de elegir los rectoresy maestros de los seminarios o de las universídades católicas.Cualesquiera que de algún modo estuvieren imbuidos de modernismo, sin miramiento de ninguna clase sean apartados del oficio, así de regir como de enseñar, y siSigue leyendo «Sobre los rectores de Seminarios»

Teología Natural

Sobre las discíplinas profanas, baste recordar lo que sapientísímamente dijo nuestro predecesor(26): «Trabajad animosamente en el estudio de las cosas naturales, en el cual los inventos ingeniosos y los útiles atrevimientos de nuestra época, así como los admiran con razón los contemporáneos, así los venideros los celebrarán con perenne aprobación y alabanzas». Pero hagamos estoSigue leyendo «Teología Natural»

La purificación del corazón

El corazón es la sede de la personalidad moral: “de dentro del corazón salen las intenciones malas, asesinatos, adulterios, fornicaciones” (Mt 15, 19). La lucha contra la concupiscencia de la carne pasa por la purificación del corazón: «Mantente en la simplicidad y en la inocencia, y serás como los niños pequeños que ignoran la perversidadSigue leyendo «La purificación del corazón»

Espíritu y Cuerpo

En el hombre, porque es un ser compuesto de espíritu y cuerpo, existe cierta tensión, y se desarrolla una lucha de tendencias entre el “espíritu” y la “carne”. Pero, en realidad, esta lucha pertenece a la herencia del pecado. Es una consecuencia de él, y, al mismo tiempo, confirma su existencia. Forma parte de laSigue leyendo «Espíritu y Cuerpo»

Eucarístia

Jesús enseñó que la Eucaristía estaba prefigurada en el manáEvangelio según San Juan 6:49 Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron; 6:50  este es el pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera. 6:51  Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá paraSigue leyendo «Eucarístia»

Concupiscencia

San Juan distingue tres especies de codicia o concupiscencia: la concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos y la soberbia de la vida (cf 1 Jn 2, 16 [Vulgata]). Siguiendo la tradición catequética católica, el noveno mandamiento prohíbe la concupiscencia de la carne; el décimo prohíbe la codicia del bien ajeno En sentidoSigue leyendo «Concupiscencia»

Filosofía, luego la Teología

Colocado ya así este cimiento de la filosofía, constrúyase con gran diligencia el edificio teológico.Promoved, venerables hermanos, con todas vuestras fuerzas el estudio de la teología, para que los clérigos salgan de los seminarios llenos de una gran estima y amor a ella y que la tengan siempre por su estudio favorito. Pues «en laSigue leyendo «Filosofía, luego la Teología»

Muerte y juicio

“Preguntadle a ese obrero que se dirige a su trabajo: –¿A dónde vas? – Os dirá: ¿Yo?, a trabajar. –¿Y para qué quieres trabajar? –Pues para ganar un jornal. –Y el jornal, ¿para qué lo quieres? –Pues para comer. –¿Y para qué quieres comer? –Pues…, ¡para vivir! –¿Y para qué quieres vivir? Se quedará estupefactoSigue leyendo «Muerte y juicio»

EL NOVENO MANDAMIENTO

«No codiciarás la casa de tu prójimo, ni codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo» (Ex 20, 17) «El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón» (Mt 5, 28). https://www.pildorasdefe.net/amor/familia/matrimonio-razones-hombres-casados-no-deden-mirar-otras-mujeres