Rupturas del pecado (1/4)

Con Dios: Antes del pecado original, Adán y Eva se paseaban con Dios por el Edén, gozaban de su amor y de su presencia, lo experimentaban como un Padre amoroso y bondadoso en quien se sentían confiados. Una vez pecaron, esto cambió: “una vez sintieron los pasos de Yahvé se ocultaron a su vista porqueSigue leyendo «Rupturas del pecado (1/4)»

Vivir en la verdad

Los hombres no podrían vivir juntos si no tuvieran confianza recíproca, es decir, si no se manifestasen la verdad” (Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, 2-2, q 109, a 3 ad 1). La virtud de la veracidad da justamente al prójimo lo que le es debido; observa un justo medio entre lo que debe serSigue leyendo «Vivir en la verdad»

Caída del hombre

El capítulo tercero del libro del Génesis nos relata cómo la mujer, tentada por el diablo, comió del fruto prohibido por Dios, arrastrando también a su esposo a que desobedeciera el mandato divino: «El hombre, tentado por el diablo, dejó morir en su corazón la confianza hacia su creador (cf. Gén 3,1-11) y, abusando deSigue leyendo «Caída del hombre»

Vivir en la verdad

El Antiguo Testamento lo proclama: Dios es fuente de toda verdad. Su Palabra es verdad (cf Pr 8, 7; 2 S 7, 28). Su ley es verdad (cf Sal 119, 142) “Tu verdad, de edad en edad” (Sal 119, 90; Lc 1, 50). Puesto que Dios es el “Veraz” (Rm 3, 4), los miembros deSigue leyendo «Vivir en la verdad»

La caída

Para abordar el tema del pecado es necesario remontarnos a su origen, es decir, a la caída de nuestros primeros padres -Adán y Eva, y devolvernos un poco más hacia atrás para conocer también la caída de los ángeles, pues según el Catecismo, detrás de este primer pecado del hombre «se halla una voz seductora,Sigue leyendo «La caída»

EL OCTAVO MANDAMIENTO

«No darás testimonio falso contra tu prójimo» (Ex 20, 16) «Se dijo a los antepasados: No perjurarás, sino que cumplirás al Señor tus juramentos» (Mt 5, 33) El octavo mandamiento prohíbe falsear la verdad en las relaciones con el prójimo. Este precepto moral deriva de la vocación del pueblo santo a ser testigo de suSigue leyendo «EL OCTAVO MANDAMIENTO»

Cristo

Cristo conmigo,Cristo delante mí,Cristo detrás de mí,Cristo dentro de mí,Cristo debajo mí,Cristo sobre mí,Cristo a mi derecha,Cristo a mi izquierda,Cristo cuando me acuesto,Cristo cuando me siento,Cristo cuando me levanto,Cristo en la anchura,Cristo en la longitud,Cristo en la alturaCristo en el corazón de todo hombre que piensa en mí,Cristo en la boca de todo hombre queSigue leyendo «Cristo»

Las obras de misericordia

son acciones caritativas mediante las cuales ayudamos a nuestro prójimo en sus necesidades corporales y espirituales (cf. Is 58, 6-7; Hb 13, 3). Instruir, aconsejar, consolar, confortar, son obras espirituales de misericordia, como también lo son perdonar y sufrir con paciencia. Las obras de misericordia corporales consisten especialmente en dar de comer al hambriento, darSigue leyendo «Las obras de misericordia»

Justicia con los pobres

El amor a los pobres es incompatible con el amor desordenado de las riquezas o su uso egoísta: «Ahora bien, vosotros, ricos, llorad y dad alaridos por las desgracias que están para caer sobre vosotros. Vuestra riqueza está podrida y vuestros vestidos están apolillados; vuestro oro y vuestra plata están tomados de herrumbre y suSigue leyendo «Justicia con los pobres»

El amor a los pobres

Dios bendice a los que ayudan a los pobres y reprueba a los que se niegan a hacerlo: “A quien te pide da, al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda” (Mt 5, 42) “Gratis lo recibisteis, dadlo gratis” (Mt 10, 8). Jesucristo reconocerá a sus elegidos en lo que hayanSigue leyendo «El amor a los pobres»