Alabado, obedecido y glorificado

Los que atribuyen a Dios todo lo bueno que han recibido no buscan alabanzas de las demás personas (¿qué tienes tú que no hayas recibido? Y si lo has recibido ¿porqué te vas a enorgullecer por ello?, decía San Pablo). Lo que desean es que Dios sea siempre alabado, obedecido y glorificado. Y ésta es siempre su única intención
Dios dispersa a los orgullosos de corazón y engrandece a los humildes (Lucas 1, 47)

Imitación de Cristo (Tomás de Kempis) 1418

Sacuda toda pereza

Evangelio según san Mateo, 1: 24- 25 Y despertando José del sueño, hizo como el Angel del Señor le había mandado y recibió a su mujer. Y no la conoció hasta que parió a su hijo primogénito y llamó su nombre Jesús. (v. 24- 25)

No sólo hizo lo que le mandó el ángel, sino también como se lo mandó. Así también todo el que se sienta movido por Dios, sacuda toda pereza, despierte y haga lo que se le manda. «Y recibió a su mujer»

La glosa

Catena Aurea. Santo Tomás de Aquino

Oración

Llénanos de tu presencia, Padre;
Espíritu, satúranos de tu fragancia; danos palabras para responderte, Hijo, eterna Palabra. Amén

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
Bienaventurados los pobres en el espíritu,
porque de ellos es el reino de los cielos.
Aleluya, aleluya, aleluya.



EVANGELIO
Mt 19, 16-22.

Si quieres ser perfecto, vende tus bienes, así tendrás un tesoro en el cielo.

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

EN aquel tiempo, se acercó uno a Jesús y le preguntó:
«Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna?».
Jesús le contestó:
«¿Por qué me preguntas qué es bueno? Uno solo es Bueno. Mira, si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos».
Él le preguntó:
«¿Cuáles?».
Jesús le contesto:
«No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo».
El joven le dijo:
«Todo eso lo he cumplido. ¿Qué me falta?».
Jesús le contestó:
«Si quieres ser perfecto, anda, vende tus bienes, da el dinero a los pobres —así tendrás un tesoro en el cielo— y luego ven y sígueme».
Al oír esto, el joven se fue triste, porque era muy rico.

Palabra del Señor.

Libertad

La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos….
Don Quijote de la Mancha

Eficacia de la Misa

La eficacia de la Misa es tan grande, que nos comunica las riquezas infinitas de los méritos y de la satisfacción de Jesucristo, Los pecados veniales se derriten en el altar, como la cera en el fuego, y la mayor parte de las penas que merecemos nos son perdonadas
Explicación de la Santa Misa (R Padre Martin de Cochem) año 1630 – 1712

Confíate a Él

2:24 Hijo mío, si te das al servicio de Dios, prepara tu ánimo a la tentación.

2:25 Ten recto corazón y soporta con paciencia y no te impacientes al tiempo del infortunio.

2:26 Adhiérete a El y no te separes, para que tengas buen éxito al fin.

2:27 Recibe todo cuanto El mande sobre ti, y ten buen ánimo en las vicisitudes de la prueba.

2:28 Pues el oro se prueba en el fuego, y los hombres gratos a Dios, en el crisol de la tribulación.

2:29 Confíate a El y te acogerá, endereza tus caminos y espera en El

Eclesiástico

Hizo como el Angel del Señor le había mandado

Evangelio según san Mateo, 1: 24- 25 Y despertando José del sueño, hizo como el Angel del Señor le había mandado y recibió a su mujer. Y no la conoció hasta que parió a su hijo primogénito y llamó su nombre Jesús. (v. 24- 25)

Por la puerta misma que entró la muerte, ha vuelto la vida. Por la desobediencia de Adán nos perdimos todos, por la obediencia de José empezamos a volver a nuestro estado primigenio. Por eso se nos recomienda la gran virtud de la obediencia por estas palabras: «Y despertando José del sueño, hizo como el Angel del Señor le había mandado»

Remigio

Catena Aurea. Santo Tomás de Aquino

Oración

Dios todopoderoso y eterno, que has elevado en cuerpo y alma a los cielos a la inmaculada Virgen María, madre de tu Hijo, concédenos, te rogamos, que aspirando siempre a las realidades divinas lleguemos a participar con ella de su misma gloria en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
María ha sido asunta al cielo,
se alegra el ejército de los ángeles.
Aleluya, aleluya, aleluya.
EVANGELIO
Lc 1, 39-56.

El Poderoso ha hecho obras grandes por mí; enaltece a los humildes.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

EN aquellos días, María se levantó y se puso en camino de prisa hacia la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Aconteció que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel de Espíritu Santo y, levantando la voz, exclamó:
«Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá».
María dijo:
«Proclama mi alma la grandeza del Señor,
“se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humildad de su esclava”.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí:
“su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación”.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
“derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia”
—como lo había prometido a “nuestros padres”—
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre».
María se quedó con Isabel unos tres meses y volvió a su casa.

Palabra del Señor