Evangelio

San Lucas 7:11-16A continuación se fue a una ciudad llamada Naín. Iban con él sus discípulos y una gran muchedumbre. Cuando se acercaba a la puerta de la ciudad sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda; la acompañaba mucha gente de la ciudad. Al verla, el Señor tuvoSigue leyendo «Evangelio»

¡Oh mi Jesús!

Jesucristo, Verdad En sus obras. —Cristo practicó lo que enseñaba y enseñó lo que practicaba: «lo que Jesús hizo y enseñó», dice el autor de los Hechos de los Apóstoles «1′. Su vida y su doctrina formaban un todo armónico y unitario, del que subía incesantemente hacia el cielo una glorificación inmensa de Dios. SegúnSigue leyendo «¡Oh mi Jesús!»

Sólo el hombre habla.

– Por su razón, el hombre posee la palabra hablada y la palabra escrita. Sólo el hombre tiene la intención explícita y formal de comunicar lo que piensa: capta los pensamientos de los otros y dice cosas que han pasado en otros tiempos y que no tienen ninguna relación con su naturaleza. El animal noSigue leyendo «Sólo el hombre habla.»

LAS SEMILLAS DEL VERBO EN LA APOLOGÍA II, 7.13 DE SAN JUSTINO

LA SEMILLA DEL VERBO 1. Y aun algunos que profesaron la doctrina estoica, sabemos que han sido odiados y muertos, pues por lo menos en la ética se muestran moderados, lo mismo que los poetas en determinados puntos, por la semilla del Verbo, que se halla ingénita en todo el género humano. Tal Heráclito, comoSigue leyendo «LAS SEMILLAS DEL VERBO EN LA APOLOGÍA II, 7.13 DE SAN JUSTINO»

Jesús, ¿un loco?

En realidad Jesucristo sí estaba loco. Era un esquizofrénico. De hecho, son varios los pasajes del Evangelio donde puede comprobarse el carácter disociado y contradictorio de su personalidad. Así, por ejemplo, hay pasajes donde aparece extremadamente manso (Lucas 19: 41, Lucas 22: 47- 54), y otros en que aparece extremadamente colérico (Juan 2: 13- 17,Sigue leyendo «Jesús, ¿un loco?»

En el obscuro Medievo

En la pintura, una vez más, nos vemos obligados a citar las grandes obras que aun permanecen y que nos siguen asombrando, de las cuales no siempre han quedado los nombres de sus autores, pero toda iglesia europea (cristiandad) de aquella época es testigo de lo que decimos. Sin embargo hay algunos nombres que permitenSigue leyendo «En el obscuro Medievo»

Desfiguración del cuerpo

El fēminįsmo, el cambio de gēnęr0, la modificación del cuerpo y otras intervenciones en el cuerpo humano no son más que herramientas de la idę0logíįå de gēnęr0 utilizadas para desfigurar los cuerpos, para hacer que los gēnęr0s sean irreconocibles y dejen de funcionar. Así que no estamos hablando de modas inofensivas, sino de un ataqueSigue leyendo «Desfiguración del cuerpo»

Evangelio

San Mateo 16:24-27Entonces dijo Jesús a sus discípulos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la encontrará. Pues ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si arruinaSigue leyendo «Evangelio»

En el obscuro Medievo

En el obscuro Medievo En la pintura, una vez más, nos vemos obligados a citar las grandes obras que aun permanecen y que nos siguen asombrando, de las cuales no siempre han quedado los nombres de sus autores, pero toda iglesia europea (cristiandad) de aquella época es testigo de lo que decimos. Sin embargo haySigue leyendo «En el obscuro Medievo»

Usura

Evangelio según san Mateo, 5: 38- 42 «Habéis oído que fue dicho: Ojo por ojo y diente por diente. Mas yo os digo que no resistáis al mal: antes, si alguno te hiriere en la mejilla derecha, preséntale también la otra; y a aquel que quiera ponerte pleito y tomarte la túnica, déjale también laSigue leyendo «Usura»