¿Jesús fue un zelote o Dios?(Y la más vergonzosa entrevista de todos los tiempos)

Jesús no fue Dios ni nada por el estilo, en realidad fue un “zelote”, es decir, un judío nacionalista revolucionario en contra del imperio romano y de los líderes judíos de la época a quienes acusó de no tener “celo de Dios”. De este modo, Jesús propugnaba la rebelión violenta contra Roma y esa fueSigue leyendo «¿Jesús fue un zelote o Dios?(Y la más vergonzosa entrevista de todos los tiempos)»

obediens usque ad mortem

Obediente hasta la muerte(La terrible reparación de nuestra desobediencia) Por desobedecer, algunos ángeles se convirtieron en demonios: «La Escritura habla de un pecado de estos ángeles (2 Pe 2,4). Esta “caída” consiste en la elección libre de estos espíritus creados que rechazaron radical e irrevocablemente a Dios y su Reino. Encontramos un reflejo de estaSigue leyendo «obediens usque ad mortem»

Cristianismo

El Infierno existe y quienes están condenados en él por cualquier pecado mortal del que no se han arrepentido son castigados allí por la divina justicia eternamente (cf. Mt 25,46). Conforme a la enseñanza de la Sagrada Escritura, no sólo se condenan por la eternidad los ángeles caídos sino también las almas humanas (cf. 2Sigue leyendo «Cristianismo»

Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo

La voluntad de nuestro Padre es “que todos los hombres [] se salven y lleguen al conocimiento pleno de la verdad” (1 Tm 2, 3-4). El “usa de paciencia [] no queriendo que algunos perezcan” (2 P 3, 9; cf Mt 18, 14). Su mandamiento que resume todos los demás y que nos dice todaSigue leyendo «Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo»

La libre interpretación

El Espíritu Santo no puede revelar a una secta una verdad y a otra decirle algo diferente; no puede decir a unos que María fue siempre virgen y a otros que no lo fue; no puede decir a unos que se deben bautizar de pequeños y a otros que el bautismo solo es para losSigue leyendo «La libre interpretación»

Sobre la confesión

hoy confiesas tus pecados y ya mañana vuelves a cometer lo mismo que confesaste. «el perro vuelve a su vómito» y «la puerca lavada, a revolcarse en el cieno» (2 Pedro 2, 22) En este momento te propones cuidarte. Y una hora después ya te portas como si nada te hubieras propuesto. Por eso justamenteSigue leyendo «Sobre la confesión»