El respeto de las personas y sus bienes

En materia económica el respeto de la dignidad humana exige la práctica de la virtud de la templanza, para moderar el apego a los bienes de este mundo; de la justicia, para preservar los derechos del prójimo y darle lo que le es debido; y de la solidaridad, siguiendo la regla de oro y segúnSigue leyendo «El respeto de las personas y sus bienes»

El destino universal y la propiedad privada de los bienes

“El hombre, al servirse de esos bienes, debe considerar las cosas externas que posee legítimamente no sólo como suyas, sino también como comunes, en el sentido de que puedan aprovechar no sólo a él, sino también a los demás” (GS 69, 1). La propiedad de un bien hace de su dueño un administrador de laSigue leyendo «El destino universal y la propiedad privada de los bienes»

EL SÉPTIMO MANDAMIENTO «No robarás»

EL SÉPTIMO MANDAMIENTO «No robarás» (Ex 20, 15; Dt 5,19) «No robarás» (Mt 19, 18) El séptimo mandamiento prohíbe tomar o retener el bien del prójimo injustamente y perjudicar de cualquier manera al prójimo en sus bienes. Prescribe la justicia y la caridad en la gestión de los bienes terrenos y de los frutos delSigue leyendo «EL SÉPTIMO MANDAMIENTO «No robarás»»

Posesión correcta de los bienes

Afecto: estos bienes deben poseerse sin afecto alguno, teniendo claro que son un medio de subsistencia y  de salvación. Jamás se pueden poner por encima de Dios o de la familia, hasta el punto de amarlos más y de dedicar más tiempo a su consecución que a la oración y al compartir familiar. Muchos santos,Sigue leyendo «Posesión correcta de los bienes»

Posesión correcta de los bienes

Consecución: Se refiere al origen de los bienes. Éstos deben ser adquiridos de manera lícita, fruto del trabajo honesto y nunca de negocios incorrectos. Se deben adquirir por medios civilmente lícitos -lo permitido por la ley civil- y moralmente válidos -que no vayan contra la ley moral-. Es decir, no pueden provenir de actividades ilícitasSigue leyendo «Posesión correcta de los bienes»

El divorcio

El Señor Jesús insiste en la intención original del Creador que quería un matrimonio indisoluble (cf Mt 5, 31-32; 19, 3-9; Mc 10, 9; Lc 16, 18; 1 Co 7, 10-11), y deroga la tolerancia que se había introducido en la ley antigua (cf Mt 19, 7-9). Entre bautizados, “el matrimonio rato y consumado noSigue leyendo «El divorcio»

¿Son buenas las riquezas?

Dios ha puesto al hombre a la cabeza de la creación visible y le ha dado el derecho de administrarla y de disponer de los frutos de la tierra, para proveer a sus necesidades, para su conservación y bienestar, y para la conservación y bienestar de los suyos: «Al comienzo Dios confió la tierra ySigue leyendo «¿Son buenas las riquezas?»

La fecundidad del matrimonio

La fecundidad es un don, un fin del matrimonio, pues el amor conyugal tiende naturalmente a ser fecundo. El niño no viene de fuera a añadirse al amor mutuo de los esposos; brota del corazón mismo de ese don recíproco, del que es fruto y cumplimiento. Por eso la Iglesia, que “está en favor deSigue leyendo «La fecundidad del matrimonio»

Obras de misericordia espirituales

Consolar al tristeCorregir a quien se equivocaDar un buen consejo a quien lo necesitaEnseñar a quien no sabePerdonar a quien nos ofendeRezar por los vivos y los difuntosSufrir con paciencia los defectos del prójimo

El aborto

La vida humana debe ser respetada y protegida de manera absoluta desde el momento de la concepción. Desde el primer momento de su existencia, el ser humano debe ver reconocidos sus derechos de persona, entre los cuales está el derecho inviolable de todo ser inocente a la vida (cf Congregación para la Doctrina de laSigue leyendo «El aborto»