QUE NO SE DEBE EVITAR UN PECADO CON OTRO PECADO

¿Qué error tan craso es el que se apodera de nuestra imaginación cuando llega a persuadir al hombre se mate a sí mismo, ya sea porque su enemigo pecó contra él, o porque no peque cuando no se atreve a matar al mismo enemigo que peca o ha de pecar? Dirán que se debe temerSigue leyendo «QUE NO SE DEBE EVITAR UN PECADO CON OTRO PECADO»

Frente a las tentaciones en la oración

La tentación más frecuente, la más oculta, es nuestra falta de fe. Esta se expresa menos en una incredulidad declarada que en unas preferencias de hecho. Cuando se empieza a orar, se presentan como prioritarios mil trabajos y cuidados que se consideran más urgentes; una vez más, es el momento de la verdad del corazónSigue leyendo «Frente a las tentaciones en la oración»

Combate espíritual y la oración

en este combate hay que hacer frente a lo que es sentido como fracasos en la oración: desaliento ante la sequedad, tristeza de no entregarnos totalmente al Señor, porque tenemos “muchos bienes” (cf Mc 10, 22), decepción por no ser escuchados según nuestra propia voluntad; herida de nuestro orgullo que se endurece en nuestra indignidadSigue leyendo «Combate espíritual y la oración»

La tranquilidad qué da la autoridad de la iglesia

Acerca del número de Evangelistas debe notarse que hubo muchos que escribieron evangelios, como nos lo da a entender San Lucas cuando dice: “Ya que muchos han intentado poner en orden” (1,1). Esto lo atestiguan las obras aun hoy subsistentes que, dadas a luz por diversos autores, han sido fuente de diversas herejías. Tal esSigue leyendo «La tranquilidad qué da la autoridad de la iglesia»

EL COMBATE DE LA ORACIÓN

La oración es un don de la gracia y una respuesta decidida por nuestra parte. Supone siempre un esfuerzo. Los grandes orantes de la Antigua Alianza antes de Cristo, así como la Madre de Dios y los santos con Él nos enseñan que la oración es un combate ¿Contra quién? Contra nosotros mismos y contraSigue leyendo «EL COMBATE DE LA ORACIÓN»

PRECIOSA Y VIVIFICANTE ES LA CRUZ DE CRISTO

¡Oh don preciosísimo de la cruz! ¡Qué aspecto tiene más esplendoroso! No contiene, como el árbol del paraíso, el bien y el mal entremezclados, sino que en él todo es hermoso y atractivo, tanto para la vista como para el paladar. Es un árbol que engendra la vida, sin ocasionar la muerte; que ilumina sinSigue leyendo «PRECIOSA Y VIVIFICANTE ES LA CRUZ DE CRISTO»

La oración contemplativa

es mirada de fe, fijada en Jesús “Yo le miro y él me mira”, decía a su santo cura un campesino de Ars que oraba ante el Sagrario (cf F. Trochu, Le Curé d’Ars Saint Jean-Marie Vianney). Esta atención a Él es renuncia a “mí”. Su mirada purifica el corazón. La luz de la miradaSigue leyendo «La oración contemplativa»

La meditación

Meditar lo que se lee conduce a apropiárselo confrontándolo consigo mismo. Aquí se abre otro libro: el de la vida. Se pasa de los pensamientos a la realidad. Según sean la humildad y la fe, se descubren los movimientos que agitan el corazón y se les puede discernir. Se trata de hacer la verdad paraSigue leyendo «La meditación»

La meditación

La meditación es, sobre todo, una búsqueda. El espíritu trata de comprender el porqué y el cómo de la vida cristiana para adherirse y responder a lo que el Señor pide. Hace falta una atención difícil de encauzar. Habitualmente se hace con la ayuda de algún libro, que a los cristianos no les faltan: lasSigue leyendo «La meditación»

Sola fide

la doctrina de la “sola fe” apoyándose en la cita de Rom 3,28: «Porque nosotros estimamos que el hombre es justificado por la fe, sin las obras de la Ley». Con base en este texto, los protestantes interpretaron que las obras buenas carecen de sentido. Hay que aclarar que San Pablo se refiere a lasSigue leyendo «Sola fide»