La costumbre de liberar a un preso para la Pascua

Con ocasión de la fiesta de la Pascua, era costumbre, que el pueblo pidiera la liberación de un prisionero: símbolo de la benevolencia romana en sus provincias ocupadas. Aquella solemne celebración recordaba otra liberación, la del pueblo hebreo de Egipto; así lo señala Louis Monloubou: «El privilegio aparece como algo completamente lógico. Era el modoSigue leyendo «La costumbre de liberar a un preso para la Pascua»

Flagelación, escarnio y presentación al pueblo

«Y Pilato tomó a Jesús y mandó azotarle», dice escuetamente San Juan (Jn 19,1). El último de los evangelistas utiliza el verbo griego mastigóo; San Mateo y San Marcos, por su parte, emplean el verbo flagheóo. Ambos son sinónimos y tienen el significado de flagelar. Se trataba de una pena aplicada en las provincias sóloSigue leyendo «Flagelación, escarnio y presentación al pueblo»

Y Líbranos del mal

La última petición a nuestro Padre está también contenida en la oración de Jesús: “No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del Maligno” (Jn 17, 15). Esta petición concierne a cada uno individualmente, pero siempre quien ora es el “nosotros”, en comunión con toda la Iglesia y para la salvaciónSigue leyendo «Y Líbranos del mal»

No nos dejes caer en tentación

este combate y esta victoria sólo son posibles con la oración. Por medio de su oración, Jesús es vencedor del Tentador, desde el principio (cf Mt 4, 11) y en el último combate de su agonía (cf Mt 26, 36-44). En esta petición a nuestro Padre, Cristo nos une a su combate y a suSigue leyendo «No nos dejes caer en tentación»

Evangelio

Aleluya, aleluya.Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla.Aleluya. EVANGELIOMt 11, 25-27. Has escondido estas cosas a los sabios, y se las has revelado a la gente sencilla. Lectura del santo Evangelio según san Mateo. En aquel tiempo, Jesús exclamó: «TeSigue leyendo «Evangelio»

El perdón a los enemigos

La oración cristiana llega hasta el perdón de los enemigos (cf Mt 5, 43-44). Transfigura al discípulo configurándolo con su Maestro. El perdón es cumbre de la oración cristiana; el don de la oración no puede recibirse más que en un corazón acorde con la compasión divina. Además, el perdón da testimonio de que, enSigue leyendo «El perdón a los enemigos»

Quien soy yo?

¿Por qué los santos han dado tanta importancia al conocimiento de sí mismos? ¿Qué relación tiene el conocimiento propio con la santidad? ¿Acaso no basta conocer a Dios para tener los elementos suficientes para llegar al Cielo? En realidad, una persona puede tener un vasto conocimiento de las cosas de Dios, puede ser un extraordinarioSigue leyendo «Quien soy yo?»

Rey de los Judíos

El título de rey de los Judíos en el concepto romano era algo preocupante para Roma, a pesar de que era muy diverso de lo predicado por Jesús, y no porque no lo fuera. Habían sido precisamente los judíos quienes habían tildado de blasfemo al Nazareno por no confirmar su mesianismo con pruebas externas deSigue leyendo «Rey de los Judíos»