Oh, !Qué profunda paz gozaría y qué gran tranquilidad tuviera, quien alejara de sí toda preocupación mundana y material y se dedicara a pensar en los bienes divinos y en la salvación, y pusiera su esperanza solamente en Dios!Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)
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Silencio
Quien desee tener una vida interior y espiritual, tiene que hacer como Jesús: apartarse frecuentemente de la muchedumbre para irse a la soledad a orar.Sólo estará seguro en público quién sabe pasar buen tiempo en la soledadSólo sabe hablar bien, aquel que sabe callar bienSólo podrá ser buen superior, aquel quien sabe ser buen inferiorSóloSigue leyendo «Silencio»
La vida de piedad
Es necesario que aprendas a quebrantar tu voluntad en muchas cosas si quieres vivir en paz y concordia con los demás Dice el Señor: 9:23 Decía a todos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.9:24 Porque quien quiera salvar su vida, la perderá;Sigue leyendo «La vida de piedad»
Afectos desordenados
Mas cuando consiguen lo que querían, luego enseguida les remuerde la conciencia, porque se dejaron arrastrar por sus pasiones y perdieron batallas que deberían haber ganado, y lo que consiguieron no les ayuda en nada para alcanzar la paz que desean tener.De manera que la paz verdadera del alma no se consigue cediendo a lasSigue leyendo «Afectos desordenados»
Afectos desordenados
Siempre que uno desea algo fuera de orden, inmediatamente pierde la tranquilidad y la calma Los orgullosos y los codiciosos nunca están tranquilos, mientras que los humildes y los pobres de espíritu vivienda en una paz muy grande. La raíz de todos los malestares es el afán del dinero, y algunos por dejarse llevar deSigue leyendo «Afectos desordenados»
La biblia en la Misa
I Samuel 29,7 Tobías 10, 12; 10, 13; San Marcos 5, 34 San Lucas 7, 50; 8, 48 II Timoteo 2, 22 Vete en Paz
El porque de las guerras
En la medida en que los hombres son pecadores, les amenaza y les amenazará hasta la venida de Cristo, el peligro de guerra; en la medida en que, unidos por la caridad, superan el pecado, se superan también las violencias hasta que se cumpla la palabra: “De sus espadas forjarán arados y de sus lanzasSigue leyendo «El porque de las guerras»
Evitar la guerra
El quinto mandamiento condena la destrucción voluntaria de la vida humana. A causa de los males y de las injusticias que ocasiona toda guerra, la Iglesia insta constantemente a todos a orar y actuar para que la Bondad divina nos libre de la antigua servidumbre de la guerra (cf GS 81).
El respeto y el desarrollo de la vida humana exigen la paz
La paz no es sólo ausencia de guerra y no se limita a asegurar el equilibrio de fuerzas adversas. La paz no puede alcanzarse en la tierra, sin la salvaguardia de los bienes de las personas, la libre comunicación entre los seres humanos, el respeto de la dignidad de las personas y de los pueblos,Sigue leyendo «El respeto y el desarrollo de la vida humana exigen la paz»
La paz
Recordando el precepto: “No matarás” (Mt 5, 21), nuestro Señor pide la paz del corazón y denuncia la inmoralidad de la cólera homicida y del odio: La ira es un deseo de venganza “Desear la venganza para el mal de aquel a quien es preciso castigar, es ilícito”; pero es loable imponer una reparación “paraSigue leyendo «La paz»