Verdad y Bien

La persona humana participa de la luz y la fuerza del Espíritu divino. Por la razón es capaz de comprender el orden de las cosas establecido por el Creador. Por su voluntad es capaz de dirigirse por sí misma a su bien verdadero. Encuentra su perfección en la búsqueda y el amor de la verdadSigue leyendo «Verdad y Bien»

Imagen y semejanza

La imagen divina está presente en todo hombre. Resplandece en la comunión de las personas a semejanza de la unidad de las personas divinas entre sí

La iglesia es SANTA

1 Pedro 2:9 Pero vosotros sois linaje elegido, sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido, para anunciar las alabanzas de Aquel que os ha llamado de las tinieblas a su admirable luz, 2:10 vosotros que en un tiempo no erais pueblo y que ahora sois Pueblo de Dios, de los que antes no se tuvo compasión,Sigue leyendo «La iglesia es SANTA»

La Iglesia es UNA

Entre la iglesia hay murmuradores, rebeldes, disidentes o pecadores. Sin embargo, permanece unida, a pesar de algunos personajes que encontramos en las misma páginas de Hechos (Ananías y Safira, Hechos 5, 1-11, Simón el Mago de Samaria Hechos 8, 9-24, etc. Pensemos en aquellos réprobos que Pablo menciona en su primera carta a los Corintios.Sigue leyendo «La Iglesia es UNA»

Familia

Aquí es donde se ejercita de manera privilegiada el sacerdocio bautismal del padre de familia, de la madre, de los hijos, de todos los miembros de la familia, «en la recepción de los sacramentos, en la oración y en la acción de gracias, con el testimonio de una vida santa, con la renuncia y elSigue leyendo «Familia»

Iglesia doméstica

En nuestros días, en un mundo frecuentemente extraño e incluso hostil a la fe, las familias creyentes tienen una importancia primordial en cuanto faros de una fe viva e irradiadora. Por eso el Concilio Vaticano II llama a la familia, con una antigua expresión, Ecclesia domestica (LG 11; cf. FC 21). En el seno deSigue leyendo «Iglesia doméstica»

Infertilidad

Sin embargo, los esposos a los que Dios no ha concedido tener hijos pueden llevar una vida conyugal plena de sentido, humana y cristianamente. Su matrimonio puede irradiar una fecundidad de caridad, de acogida y de sacrificio

Servicio a la vida

La fecundidad del amor conyugal se extiende a los frutos de la vida moral, espiritual y sobrenatural que los padres transmiten a sus hijos por medio de la educación. Los padres son los principales y primeros educadores de sus hijos (cf. GE 3). En este sentido, la tarea fundamental del matrimonio y de la familiaSigue leyendo «Servicio a la vida»

Fidelidad

Hoy son numerosos en muchos países los católicos que recurren al divorcio según las leyes civiles y que contraen también civilmente una nueva unión. La Iglesia mantiene, por fidelidad a la palabra de Jesucristo («Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla; y si ella repudia a su maridoSigue leyendo «Fidelidad»