Al pedir ser liberados del Maligno

oramos igualmente para ser liberados de todos los males, presentes, pasados y futuros de los que él es autor o instigador. En esta última petición, la Iglesia presenta al Padre todas las desdichas del mundo. Con la liberación de todos los males que abruman a la humanidad, implora el don precioso de la paz ySigue leyendo «Al pedir ser liberados del Maligno»

Ven Señor Jesús

La victoria sobre el “príncipe de este mundo” (Jn 14, 30) se adquirió de una vez por todas en la Hora en que Jesús se entregó libremente a la muerte para darnos su Vida. Es el juicio de este mundo, y el príncipe de este mundo está “echado abajo” (Jn 12, 31; Ap 12, 11)Sigue leyendo «Ven Señor Jesús»

Maldad

4:30 No entristezcáis al Espíritu Santo de Dios, con el que fuisteis sellados para el día de la redención.4:31 Toda amargura, ira, cólera, gritos, maledicencia y cualquier clase de maldad, desaparezca de entre vosotros 4:32 Sed amables entre vosotros, compasivos, perdonándoos mutuamente como os perdonó Dios en Cristo.Efesios

Confíteor

Confíteor Deo omnipoténti, beatæ Mariæ semper Vírgini, beato Michaëli Archángelo, beato Ioanni Baptístæ, sanctis Apóstolis Petro et Paulo, ómnibus Sanctis, et vobis, fratres: quia peccávi nimis cogitatióne, verbo et ópere.Mea culpa, mea culpa, mea máxima culpa.Ídeo precor beatam Maríam semper Vírginem, beatum Michaëlem Ar­chán­gelum, beatum Ioannem Baptístam, sanctos Apóstolos Petrum et Paulum, omnes Sanctos, etSigue leyendo «Confíteor»

Y Líbranos del mal

La última petición a nuestro Padre está también contenida en la oración de Jesús: “No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del Maligno” (Jn 17, 15). Esta petición concierne a cada uno individualmente, pero siempre quien ora es el “nosotros”, en comunión con toda la Iglesia y para la salvaciónSigue leyendo «Y Líbranos del mal»

Como la luz en la mañana

Los consuelos que provienen solamente de las creaturas, considéralos secundarios e insuficientes. Quien ama a Dios considera secundario lo que no tenga relación directa con Dios. Sólo Dios es eterno, es inmenso y llena el universo entero. Sólo Dios consuela totalmente el espíritu y llena de total alegría al corazón «Tú, Señor, has puesto enSigue leyendo «Como la luz en la mañana»

Actas sobre el caso de un tal Cristo

Ahora bien, podía darse el caso de que, ciertas religiones, por diversos motivos, fuesen declaradas también como superstitio illicita (cosa que pasará años más tarde con el cristianismo por sus ansias de no querer ser tratada como «una religión más», sino como la única religión verdadera). Pero volviendo al «informe de Cristo», aunque hasta elSigue leyendo «Actas sobre el caso de un tal Cristo»

Santos

Un sabio decía: Dadme una palanca, un punto de apoyo, y levantaré al mundo. Lo que Arquímedes no pudo lograr, porque su petición no se dirigía a Dios y porque la hacía desde el punto de vista material, los santos lo lograron en toda su plenitud. El Todopoderoso les dió un punto de apoyo: ÉlSigue leyendo «Santos»

El perdón a los enemigos

La oración cristiana llega hasta el perdón de los enemigos (cf Mt 5, 43-44). Transfigura al discípulo configurándolo con su Maestro. El perdón es cumbre de la oración cristiana; el don de la oración no puede recibirse más que en un corazón acorde con la compasión divina. Además, el perdón da testimonio de que, enSigue leyendo «El perdón a los enemigos»

Pureza de Alma y Rectitud de Intención

Con dos alas se eleva uno sobre las cosas de la tierra: rectitud de intención y pureza. Es necesario tener rectitud en el entendimiento para obrar por fines elevados, y pureza en los afectos. Con la rectitud de intención dirigimos hacia Dios todo lo que hacemos. Con la pureza en los afectos nos independizamos deSigue leyendo «Pureza de Alma y Rectitud de Intención»