Consagración episcopal

«Señor Jesús, dame amor, un amor fuerte y ardiente por Ti y, por amor tuyo, por todos los hombres y por todo lo que es bueno. Dame fortaleza, para que considere insignificante todo lo del mundo, caso de que pretenda separarme de Ti. Dame alegría en mi sacerdocio, para el que Tú me has elegido.Sigue leyendo «Consagración episcopal»

La oración de la Virgen María

La oración de María se nos revela en la aurora de la plenitud de los tiempos. Antes de la Encarnación del Hijo de Dios y antes de la efusión del Espíritu Santo, su oración coopera de manera única con el designio amoroso del Padre: en la anunciación, para la concepción de Cristo (cf Lc 1,Sigue leyendo «La oración de la Virgen María»

Cordero de Dios

He ahí el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo (Juan 1, 29) Venceremos gracias a la Sangre del Cordero, según explica Apocalipsis 12 «Ahora ya ha llegado la salvación, el poder y el reinado de nuestro Dios y la potestad de su Cristo, porque ha sido arrojado el acusador de nuestros hermanos,Sigue leyendo «Cordero de Dios»

Jesús escucha la oración

La oración a Jesús ya ha sido escuchada por Él durante su ministerio, a través de signos que anticipan el poder de su muerte y de su resurrección: Jesús escucha la oración de fe expresada en palabras (del leproso [cf Mc 1, 40-41], de Jairo [cf Mc 5, 36], de la cananea [cf Mc 7,Sigue leyendo «Jesús escucha la oración»

Sacerdote

!Cuán alta es la dignidad del sacerdote, en cuyas manos Jesucristo se hace hombre de nuevo! !Cuán divino es el misterio que el Padre, y el Hijo y el Espíritu Santo operan ministerio del Sacerdote!San Agustín de Hipona

Concilio de Trento

El Concilio Tridentino ya había reconocido el gran valor catequético contenido en la celebración de la Misa, pero no le fue posible deducir todas las consecuencias prácticas. De hecho, muchos solicitaban que se permitiera el uso de la lengua vernácula en la celebración del sacrificio eucarístico. Pero el Concilio, teniendo en cuenta las circunstancias queSigue leyendo «Concilio de Trento»

De dónde viene la fuerza para orar

lo que el Padre nos da cuando nuestra oración está unida a la de Jesús, es “otro Paráclito, para que esté con vosotros para siempre, el Espíritu de la verdad” (Jn 14, 16-17). Esta novedad de la oración y de sus condiciones aparece en todo el discurso de despedida (cf Jn 14, 23-26; 15, 7Sigue leyendo «De dónde viene la fuerza para orar»

Jesús

Cuando Jesús confía abiertamente a sus discípulos el misterio de la oración al Padre, les desvela lo que deberá ser su oración, y la nuestra, cuando haya vuelto, con su humanidad glorificada, al lado del Padre. Lo que es nuevo ahora es “pedir en su Nombre” (Jn 14, 13). La fe en Él introduce aSigue leyendo «Jesús»

La oración

San Lucas nos ha trasmitido tres parábolas principales sobre la oración: La primera, “el amigo importuno” (cf Lc 11, 5-13), invita a una oración insistente: “Llamad y se os abrirá”. Al que ora así, el Padre del cielo “le dará todo lo que necesite”, y sobre todo el Espíritu Santo que contiene todos los dones.Sigue leyendo «La oración»