Un Manjar digno de reyes

El relato de Lucas sobre la Última Cena constituye un texto clave para relacionar la identidad de Jesús como «hijo de David» y la Iglesia como el davídico «Reino de Dios». En la mesa, Jesús constituyó a los apóstoles como vice-regentes suyos. A partir de ese momento, ejercerán la autoridad en su nombre. En losSigue leyendo «Un Manjar digno de reyes»

San José

Oh custodio y padre de Vírgenes San José a cuya fiel custodia fueron encomendadas la misma inocencia de Cristo Jesús y la Virgen de las vírgenes María; por estas dos queridísimas prendas Jesús y María, te ruego y suplico me alcances, que preservado yo de toda impureza, sirva siempre castísimamente con alma limpia, corazón puroSigue leyendo «San José»

Sufrir con paciencia

Grande y saludable purgatorio tiene ya en este mundo la persona que sabe sufrir con paciencia, y que al recibir un mal trato le entristece más el pecado que comete el otro que la ofensa que ha recibido; que reza cariñosamente por quienes le ofenden, y perdona de todo corazón sus ofensas, que si leSigue leyendo «Sufrir con paciencia»

La concordancia de los evangelios

Bastaba que un solo Evangelista lo hubiera dicho todo. Sin embargo, hablando todos por una misma boca, aunque no en los mismos tiempos ni en los mismos lugares, y sin haberse antes puesto de acuerdo, su testimonio adquiere la fuerza máxima de la verdad. Aun aquello mismo en lo que parecen discrepar sobre puntos insustancialesSigue leyendo «La concordancia de los evangelios»

DE LAS MUERTES DE HOMBRES EN QUE NO HAY HOMICIDIO A pesar de lo arriba dicho, el mismo legislador que así lo mandó expresamente señaló varias excepciones, como son, siempre que Dios expresamente mandase quitar la vida a un hombre, ya sea prescribiéndolo por medio de alguna ley o previniéndolo en términos claros, en cuyoSigue leyendo

Combate espíritual y la oración

en este combate hay que hacer frente a lo que es sentido como fracasos en la oración: desaliento ante la sequedad, tristeza de no entregarnos totalmente al Señor, porque tenemos “muchos bienes” (cf Mc 10, 22), decepción por no ser escuchados según nuestra propia voluntad; herida de nuestro orgullo que se endurece en nuestra indignidadSigue leyendo «Combate espíritual y la oración»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.Yo soy el pan de vida —dice el Señor—;el que viene a mí no tendrá hambre. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOJn 6, 30-35. No fue Moisés, sino que es mi Padre el que da el verdadero pan del cielo. Lectura del santo Evangelio según san Juan. EN aquel tiempo, el gentío dijo a Jesús:Sigue leyendo «Evangelio»