La hegemonía



según la teoría de Laclau y Mouffe, tiene sentido a partir de un momento histórico bien concreto: el de la revolución democrática. En efecto, dicha revolución —concretamente la francesa — habría instaurado un discurso igualitario que, al suplantar la doctrina teológico-política por aquella que declara que el poder emana desde el seno del pueblo, deslegitimó una serie de subordinaciones, transformándolas en opresiones, ampliando en su constante desarrollo la sede de los antagonismos sociales.

Así es que la revolución democrática es, para estos autores, el terreno de una constante e ininterrumpida emergencia de antagonismos que en tiempos precedentes estaban contenidos por otro tipo de discurso social.

Naturalmente, la estrategia que estos autores le proponen al socialismo, lejos de tener por objetivo inmediato la destrucción de la “democracia burguesa” —al modo del marxismo clásico—, tiene su eje en el hecho de entender la democracia como el terreno sobre el cual el proyecto socialista puede y debe desenvolverse, aprovechando y fomentando la multiplicidad de puntos de antagonismos que bajo aquélla es posible hacer emerger. De lo que se trata es de abordar la democracia liberal y radicalizar su componente igualitario a tal punto que aquélla termine siendo diezmada desde su propio seno; que sea barrida por su propia lógica; destruir la democracia desde adentro, y no desde afuera. Ese objetivo termina de evidenciarse en el subsiguiente libro de Laclau

Nicolás Márquez y Agustín Laje. El Libro Negro de la Nūëva Izquīērda: Ideolœgįa de génęrº o subversión cultural

¿Dios es el Dueño o Señor de todas las cosas?



Sí; Dios es el Dueño de todas las cosas, porque Él las ha creado y las conserva. Si el artista es dueño de su obra, con mayor razón Dios es el Señor del universo, porque Él lo ha hecho, no solamente dándole la forma como el artista a su obra, sino comunicándole el ser a su materia, a su substancia.

Y no es todo, sino que Dios lo conserva; de suerte que si por un solo instante dejara de sostenerlo, inmediatamente el mundo volvería a la nada.

El dominio de Dios es universal, porque todo lo que existe le debe el ser y la conservación. Es absoluto, y nadie puede resistir a su poder soberano. Es necesario, es decir, que Dios no puede abdicar de él, porque nada es independiente de Dios. Por consiguiente, si el hombre es libre, no es independiente.

Puede negar a Dios su obediencia, pero a pesar de su rebeldía, queda sujeto a este deber

R. P. Hillaire, la religión demostrada LOS FUNDAMENTOS DE LA FE CATÓLICA ANTE LA RAZÓN Y LA CIENCIA

La Iglesia y la potestad civil



La Iglesia, en cambio, como que manda obedecer primero y sobre todo a Dios, soberano Señor de todas las cosas, no podría sin injuria y falsedad ser tenida por enemiga de la potestad civil y usurpadora de algún derecho de los Príncipes; antes bien quiere se dé al poder civil, por dictamen y obligación de conciencia, cuanto de derecho se le debe: y el hacer dimanar de Dios mismo, conforme hace la Iglesia, el derecho de mandar, da gran incremento a la dignidad del poder civil y no leve apoyo para captarse el respeto y benevolencia de los ciudadanos. Amiga de la paz la misma Iglesia, fomenta la concordia, abraza a todos con maternal cariño y ocupada únicamente en ayudar a los hombres enseña que conviene unir la justicia con la clemencia, el mando con la equidad, las leyes con la moderación; que no ha de violarse el derecho de nadie, que se ha de servir al orden y tranquilidad pública, y aliviar cuanto se pueda pública y privadamente la necesidad de los menesterosos. Pero éstos piensan, para servirnos de las palabras de Agustín, o quieren que se piense que la doctrina de Cristo no es provechosa para la sociedad, porque no quieren que el Estado se asiente sobre la solidez de las virtudes, sino sobre la impunidad de los vicios. Lo cual, puesto en claro, sería insigne prueba de sensatez política y de empresa conforme a lo que exige la salud pública que Príncipes y pueblos se unieran, no con ios masones para destruir a la Iglesia, sino con la Iglesia para quebrantar los ímpetus de los masones.

S. Agustín, Epist. 137 (alias 37 * Volusiano, Cap. V, n. 20 (Migne PL, 33, col. 525).
ALBERTO CATÜRÉLLÍ LA IGLESIA CATÓLICA Y LA MASONERÍA Doctrina y Documentos

Despertar de los estudios litúrgicos



Sabéis sin duda alguna, venerables hermanos, que a fines del siglo pasado y principios del presente se despertó un fervor singular en los estudios litúrgicos, tanto por la iniciativa laudable de algunos particulares cuanto, sobre todo, por la celosa y asidua diligencia de varios monasterios de la ínclita Orden benedictina; de suerte que, no sólo en muchas regiones de Europa, sino aun en las tierras de ultramar, se desarrolló en esta materia una laudable y provechosa emulación, cuyas benéficas consecuencias se pudieron ver no sólo en el campo de las disciplinas sagradas, donde los ritos litúrgicos de la Iglesia Oriental y Occidental fueron estudiados y conocidos más amplia y profundamente, sino también en la vida espiritual y privada de muchos cristianos

CARTA ENCÍCLICA MEDIATOR DEI DEL SUMO PONTÍFICE PÍO XII SOBRE LA SAGRADA LITURGIA

Christus factus est pro nobis obediens usque ad mortem



Cristo se hizo obediente por nosotros hasta la muerte

Crucifixion of Christ with Madonna St. John and Mary Magdalene Sebastiano Conca 1764

Falsificaciones de la obediencia



Sin llegar a los excesos de la franca y formal desobediencia, que es el pecado diametralmente opuesto a la obediencia, ¡cuántos modos y maneras ha de falsificar o deformar esta virtud, tan contraria al instinto de natural rebeldía propio del espíritu humano! He aquí algunas de sus principales manifestaciones:

Obediencia perezosa: “no tuve tiempo… estaba ocupado… no pensaba que fuese tan urgente… iba a hacerlo ahora”. Hay que mandarle doce veces cada cosa y termina haciéndola mal.

ROYO, Antonio. Op. cit. Pp. 580-581

Aplausos en misa

“No está bien que el siervo sea aplaudido en la casa de su dueño”.

San Pío X: El Papa Sarto, un papa santo. F.A. Forbes

¿Sabía usted que en 1989 una ola de indignación se apoderó de los psicólogos de la entonces todavía socialista Universidad de Humboldt al publicar un artículo en la revista científica de la RDA «Wissenschaft und Fortschritt» (Ciencia y progreso) sobre la diferencia entre los cerebros de los hombres y las mujeres?



Sus mediciones revelaron una distribución desigual de la inteligencia verbal- emocional y racional- analítica entre los géneros, que además fue interpretada por los investigadores como un hecho natural.

El escándalo estaba previsto, ya que la piedra angular del socialismo era y sigue siendo la doctrina de la igualdad derivada de la Revolución Francesa, dirigida a la abolición de todas las diferencias humanas. El ser humano sin tradición, sin género, sin propiedades y sin vínculos es el «hombre nuevo» con el que siempre han soñado los socialistas. El tenor de la crítica era: no puede ser lo que según la ideología socialista no debe ser.

La exclusión social siga ocurriéndole a la gente que se remite a los hechos biológicos. Así, por ejemplo, Rafaela von Bredow, jefa del departamento de ciencia la revista Der Spiegel, reaccionó con un comentario despectivo hace unos años ante una publicación de científicos de la Universidad de Pensilvania, en la que se demostraba que en las mujeres los hemisferios cerebrales y en los hombres los hemisferios cerebelosos se comunican significativamente más fuerte entre sí, aunque como bióloga debería saber que se ha demostrado que, por ejemplo, los animales muestran a menudo un comportamiento de roles de género muy similar al de los humanos, el cual ciertamente no está moldeado socialmente.

Las raíces ocultas de la agenda de género: El plan maestro para una sociedad asexuada. Alejandro Kaiser

El hombre de Neanderthal , ¿haber que decía tu libro de ciencias naturales?



El primero de los fósiles “humanos” descubierto fue el famoso Hombre de Neanderthal el cual, si bien ha perdido hoy en día bastante de su antiguo interés, sigue siendo el característico “hombre de las cavernas” Pero… ¿cómo fue su historia? Aun cuando el primero de los “neanderthales” se descubrió en Gibraltar en el año 1848, el hallazgo que lo bautizó fue el realizado en el fondo de una cueva en el valle del río Neander, cerca de Düseldorf, Alemania, en el año 1856. Los restos encontrados, que incluían una bóveda craneal, huesos de los miembros y partes de las cinturas torácica y abdominal, debido a ciertas deformidades y tosquedades del esqueleto, fueron interpretados por muchos autores como los de un bruto presapiens, de andar semi- encorvado (parecido a los simios) e incapaz de cualquier actividad cultural o religiosa.

No obstante su capacidad craneal, incuestionablemente humana hizo que muchos antropólogos le atribuyeran instantáneamente las características arriba mencionadas. Loren Eiseley, antropólogo de la Universidad de Pennsylvania decía: “Su espaciosa cavidad craneal, no fue obstáculo para que lo rotulara como un bruto y sus características fueron de tal manera alteradas, que sin el más mínimo fundamento, fue descrito como poseyendo enormes y salientes caninos y una apariencia horrible y feroz en el más alto grado”

Pasado el tiempo, este descubrimiento hizo que hasta se introdujese su nombre en nuestro leguaje corriente, empleándose la palabra “neanderthal” como sinónimo de bruto, bárbaro o salvaje. Los posteriores hallazgos de La Chapelle- aux- Saints, en 1908, no hicieron sino confirmar la impresión de muchos antropólogos respecto de este ser “sin el más mínimo rastro de preocupaciones estéticas o morales…; de aspecto brutal…; que acusa el predominio de las funciones puramente vegetativas o bestiales sobre las cerebrales”, como decía el antropólogo francés Marcelline Boule, en su clásica descripción de los fósiles.

Aun en la actualidad es posible observar en museos, series televisivas y publicaciones de distinto tipo (y especialmente en manuales escolares), modelos de “Hombres de Neanderthal”. Se los representa a la entrada de su caverna, en actitud semi- encorvada, con los cabellos desgreñados, una expresión feroz y estúpida en la mirada, el torso peludo y–cuando tuvo suerte– a una mona- hembra tirándola por los pelos e introduciéndola en su amorosa caverna nupcial.

Los sesudos estudios de algunos curiosos dieron resultados distintos a los del “establishment” antropológico: David Pilbeam, por ejemplo, antropólogo de la Universidad de Yale, dijo en relación a este tema: “Durante algún tiempo se creyó que estos neanderthales eran criaturas brutales y sub-humanas, apenas capaces de caminar en posición erecta. De hecho, nada pudiera estar más alejado de la verdad. Fabricaban utensilios de piedra muy complejos, cazaban grandes mamíferos, enterraban a sus muertos con ceremonial y colonizaron Europa Occidental en el agudo frío de la última glaciación”.

Aun más categórico en su juicio es el conocido antropólogo Ashley Montagu, quien expresa: “Debidoa la falta de los más elementales conocimientos de anatomía, algunas de estas «autoridades» ocupadas en la «construcción» del Hombre de Neanderthal, lo han representado con rasgos grotescos y caminando encorvado. También se ha aseverado a menudo que el Hombre de Neanderthal debía haber sido de poca inteligencia… Todas estas difamaciones son insostenibles (…): caminaba tan erecto como cualquier hombre moderno y a decir verdad tenemos muy buenas razones para pensar que era absolutamente tan inteligente como nosotros”.

Pero… ¿qué sucede? ¿De dónde viene tanta contradicción entre los antropólogos? Los estudios posteriores al hallazgo y realizados con menos apasionamiento determinaron que la columna vertebral semi- encorvada del pobre hombre llamado “de Neanderthal” eran solo el producto de una enfermedad osteoarticular8 (artritis y raquitismo). Dicha enfermedad no escapó, en su momento, al análisis del ilustre patólogo y antropólogo alemán Rudolf Virchow, quien ya en esa época había cuestionado el atribuir la postura semi- encorvada del H. de N. a una supuesta proximidad genealógica con los simios, señalando precisamente que esta postura era debida al hecho de haber padecido el organismo en cuestión, raquitismo en su niñez, seguido por artritis en la vejez.

Uno de los principales responsables de esta “monización” en vistas de hacer del pobre raquítico al “eslabón perdido”, fue el famoso antropólogo francés Marcelline Boule quien “guiado por sus ideas preconcebidas (…) se dedicó a destacar todo lo que era primitivo, bruto y simiesco del esqueleto. Incluso ni siquiera se dio cuenta de que en este caso concreto, el viejo (H. de N.) había padecido sin duda alguna artritis severa”, como observaba agudamente su colega, Richard Leakey

Además, podríamos preguntarnos también por qué otros “hombres neanderthales” cuya datación es anterior al primero que se halló de los dos, tenían rasgos aun más “humanos” que aquel, como los encontrados en Ehringsdorf, Saccopastores, Monte Carmelo, por citar solo algunos; estos son cronológicamente más antiguos que los neanderthales clásicos y más “humanizados” que aquel. Pero siguiendo con el fósil que nos ocupa, el doctor Arthur Custance señaló respecto de la mandíbula hallada, que habría tenido un esfuerzo masticatorio excesivo, lo que le habría ocasionado el agrandamiento de la mandíbula y el aplanamiento de la frente. Además, la adaptación al clima frío, en ausencia de vestimenta o vivienda adecuadas, podría también explicar los cuerpos bajos pero fuertes y las piernas relativamente cortas del Hombre de Neanderthal (con solo dar un ejemplo podríamos observar a los esquimales y compararlos con los africanos para pensar que estamos frente a seres de diversas especies…)
Como vemos, un caso que se tomó a la ligera (¿ intencionalmente?) pero que ha quedado en el “inconsciente colectivo” como una “verdad científica”.

DAVID PILBEAM, El ascenso del hombre, Ed Diana, México, 1981,p. 210.

WILLIAM SRAUS yJ CAVE, «Paleontology and the Posture of neanderthal Man» The Quarterly Review of Biology, Vol 32, No 4 (diciembre 1957)p. 359

ARTHUR CUSTANCE, The Influence of Environmental Pressures on the Human Skull» Doorway Papers Ne 9 Otawa, 1957, pp .11y 14

Pecado social



Evangelio según san Mateo, 5: 5- 5 «Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados». (v. 5)

Y los que lloran sus pecados pueden llamarse en realidad bienaventurados, pero a medias. Más bienaventurados son aquellos que lloran los pecados ajenos, tales conviene que sean todos los maestros

Pseudo- Crisóstomo, opus imperfectum in Matthaeum, hom. 9

El luto del que se trata aquí no es por los muertos según la ley común de la naturaleza, sino por los que han muerto a causa del pecado y los vicios. Así lloró Samuel a Saúl ( 1Sam 16 ), y San Pablo a aquellos que después de sus actos de impureza necesitaban arrepentirse ( 2Cor 12,21 )

San Jerónimo