Contra el orgullo y sus vanas esperanzas

Si tienes bienes de fortuna, o cualidades especiales, o amigos influyentes, no te enorgullezca de nada de esto. Busca tu gloria solo en Dios, el cual nos da todos los bienes, y aun se nos da a sí mismoNo te enorgullezca a de la elegancia del cuerpo o de la belleza. Porque la belleza delSigue leyendo «Contra el orgullo y sus vanas esperanzas»

El Sacerdocio real de los fieles

Pero, en la naturaleza del sacerdocio ministerial se manifiesta otra realidad de gran importancia, a saber, el sacerdocio real de los fieles, cuyo sacrificio espiritual es consumado por el ministerio del Obispo y de los presbíteros en unión con el sacrificio de Cristo, único Mediador.[9] En efecto, la celebración de la Eucaristía es acción deSigue leyendo «El Sacerdocio real de los fieles»

Jesús

Escribe el evangelista san Lucas después de narrar el nacimiento del Hijo de Dios: “Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el ángel antes de su concepción” (2, 21). En la carta a los Filipenses, concluye el apóstol Pablo su referencia a laSigue leyendo «Jesús»

LA ORACIÓN EN LA VIDA CRISTIANA

El drama de la oración se nos revela plenamente en el Verbo que se ha hecho carne y que habita entre nosotros. Intentar comprender su oración, a través de lo que sus testigos nos dicen en el Evangelio, es aproximarnos a la santidad de Jesús Nuestro Señor como a la zarza ardiendo: primero contemplándole aSigue leyendo «LA ORACIÓN EN LA VIDA CRISTIANA»

Santísimo nombre de Jesús

El Santísimo Nombre de Jesús, invocado por los fieles desde los comienzos de la Iglesia, principió a ser venerado en las celebraciones litúrgicas en el siglo XIV. Por su parte san Bernardino de Siena y sus discípulos propagaron este culto a lo largo y ancho de Italia y de Europa. Como fiesta litúrgica se introdujoSigue leyendo «Santísimo nombre de Jesús»

Contra el orgullo y sus vanas esperanzas

Imprudente quien coloca su esperanza en las personas humanas o en las demás creaturas. Maldito el hombre que confía en el hombre, dijo el profeta Jeremías. Y añade: Bendito aquel que sabe confiar en Dios (Jeremías 17) No te avergüences de prestar servicios humildes a otros por amor de Jesucristo, ni de aparecer pobre enSigue leyendo «Contra el orgullo y sus vanas esperanzas»

Institución del Sacerdocio

En verdad, la naturaleza del sacerdocio ministerial propia del obispo y del presbítero, quienes en la persona de Cristo ofrecen el sacrificio y presiden la asamblea del pueblo santo, resplandece en la forma del mismo rito, por la preeminencia del lugar reservado y por el ministerio mismo del sacerdote. Más aún, el contenido de esteSigue leyendo «Institución del Sacerdocio»