El argumento de la fiabilidad histórica del Nuevo Testamento

Es absolutamente equivocado decir que el Nuevo Testamento pasa la prueba de la evidencia interna. ¡El Nuevo Testamento está lleno de contradicciones! Luego, no se prueba la conclusión de la primera vía. Respuesta: Para responder a esta objeción primero hay que entender bien las reglas y criterios a los que deben ceñirse los historiadores paraSigue leyendo «El argumento de la fiabilidad histórica del Nuevo Testamento»

La ley y los Profetas

Evangelio según san Mateo, 5: 17- 19 «No penséis que he venido a destruir la ley o los profetas; no he venido a destruirlos, sino a darles cumplimiento. Porque en verdad os digo que el cielo y la tierra no pasarán, sin que se cumpla todo el contenido de la ley hasta una jota oSigue leyendo «La ley y los Profetas»

Un ser Subsistente no puede haber creado, pues ello sería irracional

Argumento: Dios, si existe, es un ser Subsistente y, además, el Creador del universo. Pero ello no es posible porque un ser Subsistente no tiene necesidades y, en cambio, un ser Creador debe crear por alguna necesidad, ya que de lo contrario sería irracional. Por tanto, un ser Subsistente no puede haber creado. Luego, DiosSigue leyendo «Un ser Subsistente no puede haber creado, pues ello sería irracional»

Evangelio

San Mateo 16:13-19Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?» Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o uno de los profetas.» Díceles él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?» SimónSigue leyendo «Evangelio»

La Verdad no sé entremezcla con mentira

Evangelio según san Mateo, 5: 17- 19 «No penséis que he venido a destruir la ley o los profetas; no he venido a destruirlos, sino a darles cumplimiento. Porque en verdad os digo que el cielo y la tierra no pasarán, sin que se cumpla todo el contenido de la ley hasta una jota oSigue leyendo «La Verdad no sé entremezcla con mentira»

San Irineo de Lyon

#santo #irineodelyon De regreso a Lyon el año 178, cuando ya había cedido la persecución, fue el elegido para suceder al mártir Potino. Ireneo procedía de la provincia romana de Asia y en su niñez y juventud había tenido trato con los discípulos de los apóstoles y por ellos conocía la enseñanza del Señor. EntreSigue leyendo «San Irineo de Lyon»

Evangelio

San Mateo 8:23-27Subió a la barca y sus discípulos le siguieron. De pronto se levantó en el mar una tempestad tan grande que la barca quedaba tapada por las olas; pero él estaba dormido. Acercándose ellos le despertaron diciendo: «¡Señor, sálvanos, que perecemos!» Díceles: «¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?» Entonces se levantó,Sigue leyendo «Evangelio»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.No endurezcáis hoy vuestro corazón;escuchad la voz del Señor. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOMt 8, 18-22. Sígueme. ✠ Lectura del santo Evangelio según san Mateo. EN aquel tiempo, viendo Jesús que lo rodeaba mucha gente, dio orden de cruzar a la otra orilla.Se le acercó un escriba y le dijo: «Maestro, te seguiré adondeSigue leyendo «Evangelio»

«Per ipsum, et cum ipso, et in ipso, est tibi Deo Patri omnipotenti, in unitate Spiritus Sancti, omnis honor et gloria»

La glorificación de la Trinidad Beatísima es el fin absoluto de la creación del mundo y de la redención y santificación del género humano. Pero en la economía actual de la Providencia y de la gracia, esa glorificación no se realiza sino por Jesucristo, con Jesucristo y en El. De manera que todo lo queSigue leyendo ««Per ipsum, et cum ipso, et in ipso, est tibi Deo Patri omnipotenti, in unitate Spiritus Sancti, omnis honor et gloria»»

¿Es cierto que tenemos alma?

Sí; es muy cierto que tenemos alma, pues hay algo en nosotros que vive e imprime el movimiento a nuestros miembros; algo que siente, que conoce, que piensa, raciocina y obra libremente. Pero como el cuerpo por sí mismo es inerte, sin vida, sin sentimiento, sin inteligencia y sin voluntad, un cadáver, debemos concluir queSigue leyendo «¿Es cierto que tenemos alma?»