La ayuda directa

constituye una respuesta apropiada a necesidades inmediatas, extraordinarias, causadas por ejemplo por catástrofes naturales, epidemias, etc. Pero no basta para reparar los graves daños que resultan de situaciones de indigencia ni para remediar de forma duradera las necesidades. Es preciso también reformar las instituciones económicas y financieras internacionales para que promuevan y potencien relaciones equitativasSigue leyendo «La ayuda directa»

Humildad o Soberbia?

Para un conocimiento más profundo del modernismo, así como para mejor buscar remedios a mal tan grande, conviene ahora, venerables hermanos, escudriñar algún tanto las causas de donde este mal recibe su origen y alimento.La causa próxima e inmediata es, sin duda, la perversión de la inteligencia. Se le añaden, como remotas, estas dos: laSigue leyendo «Humildad o Soberbia?»

Niveles de la caridad

Entendiendo el dinero como don de Dios, para el propio bienestar, y  para servir  a los demás, es necesario, pues, que profundicemos un poco más en la manera cómo podemos ejercer la caridad cristiana, como un medio eficaz de santificación y a través del cual se borran muchos pecados. Estos son los niveles de laSigue leyendo «Niveles de la caridad»

Posesión correcta de los bienes

Afecto: estos bienes deben poseerse sin afecto alguno, teniendo claro que son un medio de subsistencia y  de salvación. Jamás se pueden poner por encima de Dios o de la familia, hasta el punto de amarlos más y de dedicar más tiempo a su consecución que a la oración y al compartir familiar. Muchos santos,Sigue leyendo «Posesión correcta de los bienes»

¡OH ETERNA VERDAD, VERDADERA CARIDAD Y CARA ETERNIDAD!

Del libro de las Confesiones de san Agustín, obispo(Libros 7,10.18;10, 27: CSEL 33,157-163. 255) Habiéndome convencido de que debía volver a mí mismo, penetré en mi interior, siendo tú mi guía, y ello me fue posible porque tú, Señor, me socorriste. Entré, y vi con los ojos de mi alma, de un modo u otro,Sigue leyendo «¡OH ETERNA VERDAD, VERDADERA CARIDAD Y CARA ETERNIDAD!»

Del dominio de su mismo

La castidad implica un aprendizaje del dominio de sí, que es una pedagogía de la libertad humana. La alternativa es clara: o el hombre controla sus pasiones y obtiene la paz, o se deja dominar por ellas y se hace desgraciado (cf Si 1, 22) “La dignidad del hombre requiere, en efecto, que actúe segúnSigue leyendo «Del dominio de su mismo»

Eutanasia

Aquellos cuya vida se encuentra disminuida o debilitada tienen derecho a un respeto especial. Las personas enfermas o disminuidas deben ser atendidas para que lleven una vida tan normal como sea posible Cualesquiera que sean los motivos y los medios, la eutanasia directa consiste en poner fin a la vida de personas disminuidas, enfermas oSigue leyendo «Eutanasia»

Letanías de la humildad

Jesús manso y humilde de Corazón, -Óyeme. (Después de cada frase decir: Líbrame Jesús). Del deseo de ser lisonjeado, Del deseo de ser alabado, Del deseo de ser honrado, Del deseo de ser aplaudido, Del deseo de ser preferido a otros, Del deseo de ser consultado, Del deseo de ser aceptado, Del temor de serSigue leyendo «Letanías de la humildad»

No matarás

La Escritura precisa lo que el quinto mandamiento prohíbe: “No quites la vida del inocente y justo” (Ex 23, 7). El homicidio voluntario de un inocente es gravemente contrario a la dignidad del ser humano, a la regla de oro y a la santidad del Creador. La ley que lo proscribe posee una validez universal:Sigue leyendo «No matarás»

Las autoridades en la sociedad civil

El cuarto mandamiento de Dios nos ordena también honrar a todos los que, para nuestro bien, han recibido de Dios una autoridad en la sociedad. Este mandamiento determina tanto los deberes de quienes ejercen la autoridad como los de quienes están sometidos a ella.