Mes: enero 2020

Liturgia

CONSTITUCIÓN SACROSANCTUM CONCILIUM SOBRE LA SAGRADA LITURGIA (números 22 y 23)
“Que nadie, aunque sea Sacerdote, añada, quite o cambie cosa alguna por iniciativa propia en la Liturgia, No se introduzcan innovaciones si no lo exige una utilidad verdadera y cierta de la Iglesia, y sólo después de haber tenido la precaución de que las nuevas formas se desarrollen, por decirlo así, orgánicamente, a partir de la ya existentes”

El desprecio de María

Citar versículos de las Escrituras en los que Jesús parece relegar a su propia madre.
Vinieron a verle su madre y sus hermanos, y no podrían acercarse a él a causa de la muchedumbre. Y le avisaron: Tu madre y tus hermanos están ahí fuera y quieren verte. El, en respuesta, dijo: Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios y la cumplen (Lucas 8, 19-21)
Y como faltó vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino. Jesús le respondió: Mujer, que nos va a ti y a mi? Todavía no ha llegado mi hora (Juan 2, 3-4)
Interpretados de forma peyorativa hacia la Virgen, ambos pasajes acaban convirtiéndose en pistas falsas. En el primer caso, Jesús no dice nada irrespetuoso. Simplemente señala que su familia espiritual comparte su vida y le acompaña en el mismo camino. Como vimos en el primer capítulo del evangelio de Lucas, María fue la persona que más fielmente escuchó la palabra de Dios, la aceptó (Lucas 1,38) y la puso por obra.
Su relación biológica con Jesús es algo que depende de este hecho. Y por esa razón, más incluso que por su estrecha relación de sangre, fue la madre de Jesús.
en el Segundo pasaje. Aunque llamar a alguien “mujer” puede romper con los modos de cortesía actuales, en el mundo antiguo era una señal de respeto y afecto (Juan 4, 21; 8, 10). Es probable también que Juan esté describiendo el sucedido de Caná como el reverso de la caída de Adán y Eva en el Génesis. Así pues, de la misma manera que Cristo es el nuevo Adán, sitúa a María en el papel de la nueva Eva. Y al igual que Adán llamó a Eva “Mujer” ( Génesis 2, 23), de esta misma manera Cristo se dirige a María con el mismo título, Además, en el Génesis, Dios habla de una futura mujer cuyo hijo aplastará al demonio con su pie (Génesis 3, 15), y ese hijo sólo puede ser Jesús.
Y que quiere decir la extraña frase “que nos va a ti y a mi?”. Se trata de un modo hebreo de hablar que puede significar muchas cosas diferentes. Teniendo en cuenta que la confianza de María no flaqueó, claramente no percibió aquello como falta de respeto o de rechazo
Incluso hay una razón todavía más importante por la cual sabemos que Jesús no quiso decir nada irrespetuoso hacia su madre. Porque Jesús fue completamente obediente a la ley; y la ley de Moisés manda “honrar a padre y madre”. El verbo hebreo “honrar” puede también querer decir “dar gloria”. El Nuevo Testamento nos muestra, una y otra vez, que Jesús concedió a su madre honores especiales y exclusivos: bendiciones, gracias, peticiones cumplidas, su presencia física más cercana. Y su inhabitación física en las mismas entrañas de María!.
Jesucristo ha sido la única persona en la historia que pudo crear a su propia madre. Y cumplió la ley mosaica honrandola según correspondía a la dignidad con la cual la creó; y cumplió la ley para honrarla también al final de su días terrenos.
Nosotros los cristianos estamos llamados a imitar a Cristo; y por eso nosotros también honramos a María Santísima. La honramos como madre de Jesús y como madre nuestra. No la honramos en lugar de Jesús Nuestro honrar a María es, en sí mismo, expresión de nuestro amor y devoción a Jesús.
La fé es razonable (Scott Hahn)

Silencio, es prolongar el crimen


Tales hombres se extrañan de verse colocados por Nos entre los enemigos de la Iglesia. Pero no se extrañará de ello nadie que, prescindiendo de las intenciones, reservadas al juicio de Dios, conozca sus doctrinas y su manera de hablar y obrar. Son seguramente enemigos de la Iglesia, y no se apartará de lo verdadero quien dijere que ésta no los ha tenido peores. Porque, en efecto, como ya hemos dicho, ellos traman la ruina de la Iglesia, no desde fuera, sino desde dentro: en nuestros días, el peligro está casi en las entrañas mismas de la Iglesia y en sus mismas venas; y el daño producido por tales enemigos es tanto más inevitable cuanto más a fondo conocen a la Iglesia. Añádase que han aplicado la segur no a las ramas, ni tampoco a débiles renuevos, sino a la raíz misma; esto es, a la fe y a sus fibras más profundas. Más una vez herida esa raíz de vida inmortal, se empeñan en que circule el virus por todo el árbol, y en tales proporciones que no hay parte alguna de la fe católica donde no pongan su mano, ninguna que no se esfuercen por corromper. Y mientras persiguen por mil caminos su nefasto designio, su táctica es la más insidiosa y pérfida. Amalgamando en sus personas al racionalista y al católico, lo hacen con habilidad tan refinada, que fácilmente sorprenden a los incautos. Por otra parte, por su gran temeridad, no hay linaje de consecuencias que les haga retroceder o, más bien, que no sostengan con obstinación y audacia. Juntan a esto, y es lo más a propósito para engañar, una vida llena de actividad, constancia y ardor singulares hacia todo género de estudios, aspirando a granjearse la estimación pública por sus costumbres, con frecuencia intachables. Por fin, y esto parece quitar toda esperanza de remedio, sus doctrinas les han pervertido el alma de tal suerte, que desprecian toda autoridad y no soportan corrección alguna; y atrincherándose en una conciencia mentirosa, nada omiten para que se atribuya a celo sincero de la verdad lo que sólo es obra de la tenacidad y del orgullo.
A la verdad, Nos habíamos esperado que algún día volverían sobre sí, y por esa razón habíamos empleado con ellos, primero, la dulzura como con hijos, después la severidad y, por último, aunque muy contra nuestra voluntad, las reprensiones públicas. Pero no ignoráis, venerables hermanos, la esterilidad de nuestros esfuerzos: inclinaron un momento la cabeza para erguirla en seguida con mayor orgullo. Ahora bien: si sólo se tratara de ellos, podríamos Nos tal vez disimular; pero se trata de la religión católica y de su seguridad. Basta, pues, de silencio; prolongarlo sería un crimen. Tiempo es de arrancar la máscara a esos hombres y de mostrarlos a la Iglesia entera tales cuales son en realidad.
CARTA ENCÍCLICA PASCENDI DEL SUMO PONTÍFICEPÍO X SOBRE LAS DOCTRINAS DE LOS MODERNISTAS

Hijos

Eclesiástico

7:24  ¿Tienes rebaños? Cuida de ellos. Pues te son útiles, guárdalos.
7:25  ¿Tienes hijos? Instruyelos, doblega desde la juventud su cuello

El Camino de la perfección

pasa por la cruz. No hay santidad sin renuncia y sin combate espiritual (cf 2 Tm 4). El progreso espiritual implica la ascesis y la mortificación que conducen gradualmente a vivir en la paz y el gozo de las bienaventuranzas: «El que asciende no termina nunca de subir; y va paso a paso; no se alcanza nunca el final de lo que es siempre susceptible de perfección. El deseo de quien asciende no se detiene nunca en lo que ya le es conocido» (San Gregorio de Nisa, In Canticum homilia 8).

Oración

Señor, tú que has suscitado en san Juan Bosco un padre y un maestro para la juventud, danos también a nosotros un celo infatigable y un amor ardiente, que nos impulse a entregarnos al bien de los hermanos y a servirte a ti en ellos con fidelidad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra,
porque has revelado los misterios del reino a los pequeños.
Aleluya, aleluya, aleluya.

EVANGELIO
Mc 4, 26-34.

Un hombre echa semilla y duerme, y la semilla va creciendo sin que él sepa cómo.

Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

EN aquel tiempo, Jesús decía al gentío:
    «El reino de Dios se parece a un hombre que echa semilla en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo. La tierra va produciendo fruto sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega».
Dijo también:
    «¿Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después de sembrada crece, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros del cielo pueden anidar a su sombra».
Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado.

Palabra del Señor.

Él purgatorio

es un estado intermedio previo al cielo. Vamos al Purgatorio cuando morimos en gracia, pero no estamos listos para ver a Dios “cara a cara”, o sea, cuandono tenemos todavía el máximo grado de santidad necesario para ese nivel de gloria.

El Purgatorio no se trata de una segunda oportunidad para salvarse después de la muerte. ¡No, por favor! Después que estiramos la pata hay solo 2 opciones: el cielo o el infierno. En el Purgatorio están los que murieron en gracia de Dios, o sea, salvos. Sin embargo, algunos que mueren en gracia de Dios no llegaron a esa excelencia, santidad y perfección absoluta sin la cual nadie verá a Dios (Ap 21, 27). Porque hay ciertos pecados que no conducen a la perdición eterna (1 Jn 5, 16). Esos hermanos, de camino para el cielo están en un estado intermedio mediante el cual se purifican totalmente hasta llegar al ideal de perfección y de amor a Dios óptimos, y así pueden ser admitidos ante la majestad tremenda de Dios.

Usemos el sentido común. Imagínate que vas a entrar al palacio presidencial, todos pendientes de ti para recibirte con mucha pompa (como será en el cielo). De camino para allá te despeinaste, te calló algo de polvo en los hombros del vestido, se te arrugaron las medias y ensuciaron los zapatos. Para eso tienen un espacio allá fuera del palacio, con cepillos, aspiradoras, alfombras y espejos para recomponerte; te sacudes, peinas, subes las medias y sacas el sucio del calzado. Y ya, tan tan… ¡estás listo para entrar al Palacio Presidencial! —Aquí entre tú y yo, ¡qué bueno que existe el Purgatorio!

Algunos textos bíblicos de los que me acuerdo ahora, y que ustedes podrían verificar: Mt 5,26; Mt 12,36; 1 Co 3,10-15; 2 Mc 12,43 ¡San Pablo lo deja ver también, cundo desea la misericordia de Dios en el día del juicio para su fiel amigo Onesíforo: “Que el Señor le dé hallar misericordia en aquel día” (2 Tim 1,18).

Para un resumen de la doctrina de la Iglesia al respecto, ver el Catecismo, números 1030-1032.

Para una actitud cristiana de amor y misericordia: PONTE A ORAR POR ESOS HERMANOS NUESTROS PARA QUE ALCANCEN PRONTO LA VISIÓN DE DIOS QUE TANTO DESEAN. Por las benditas almas del Purgatorio vamos todos a rezar…

En un mismo Espíritu

Fernando

Mística

El progreso espiritual tiende a la unión cada vez más íntima con Cristo. Esta unión se llama “mística”, porque participa del misterio de Cristo mediante los sacramentos —“los santos misterios”— y, en Él, del misterio de la Santísima Trinidad. Dios nos llama a todos a esta unión íntima con Él, aunque las gracias especiales o los signos extraordinarios de esta vida mística sean concedidos solamente a algunos para manifestar así el don gratuito hecho a todos

San José de Cupertino

Oración

De tu trono de gloria envía, Señor, la sabiduría para que me asista en mis trabajos. Y venga yo a saber lo que te es grato