Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
Yo soy la luz del mundo –dice el Señor–;
el que me sigue tendrá la luz de la vida.
Aleluya, aleluya, aleluya.

EVANGELIO
Jn 12, 44-50.

Yo he venido al mundo como luz.

✠ Lectura del santo Evangelio según san Juan.

EN aquel tiempo, Jesús gritó diciendo:
«El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me ha enviado. Y el que me ve a mí, ve al que me ha enviado. Yo he venido al mundo como luz, y así, el que cree en mí no quedará en tinieblas.
Al que oiga mis palabras y no las cumpla, yo no lo juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo. El que me rechaza y no acepta mis palabras tiene quien lo juzgue: la palabra que yo he pronunciado, esa lo juzgará en el último día. Porque yo no he hablado por cuenta mía; el Padre que me envió es quien me ha ordenado lo que he de decir y cómo he de hablar. Y sé que su mandato es vida eterna. Por tanto, lo que yo hablo, lo hablo como me ha encargado el Padre».

Palabra del Señor.

Oración

Santo, Santo, Santo. el Señor Dios de los ejércitos. Llenos están los cielos y la tierra de la Majestad de tu gloria.

Evangelio

San Juan 10:22-30
Se celebró por entonces en Jerusalén la fiesta de la Dedicación. Era invierno Jesús se paseaba por el Templo, en el pórtico de Salomón. Le rodearon los judíos, y le decían: «¿Hasta cuándo vas a tenernos en vilo? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente.» Jesús les respondió: «Ya os lo he dicho, pero no me creéis. Las obras que hago en nombre de mi Padre son las que dan testimonio de mí; pero vosotros no creéis porque no sois de mis ovejas. Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco y ellas mi siguen. Yo les doy vida eterna y no perecerán jamás, y nadie las arrebatará de mi mano. El Padre, que me las ha dado, es más grande que todos, y nadie puede arrebatar nada de la mano del Padre. Yo y el Padre somos uno.»

Palabra del Señor

Fin de los tiempos y apariciones marianas



La conversión de los judíos

En contraste con esta apostasía casi general, habrá de verificarse la conversión de Israel, anunciada por el apóstol San Pablo (Rom 11,25-26). Dios permitió la apostasía de su pueblo predilecto para llevar la salud a los gentiles (Rom 11,11). Pero se arrepentirán en su día y volverán a ser injertados como ramas naturales en su propio tronco (Rom 11,24), ya que las promesas y dones de Dios son irrevocables (Rom 11,29). En definitiva, compasión y misericordia de todo el género humano (Rom 11,32). Cuándo habrá de realizarse esta vuelta de Israel a la verdadera fe, en qué medida y proporción, con qué manifestaciones externas; he ahí otros tantos misterios que nadie absolutamente podría aclarar

LA TRANSVERSALIZACIÓN DE GÉNęRO EN LAS ALTAS FINANZAS Y EL COMUNISMO



«transversalización» se puede encontrar en este contexto en Trotsky, que exigió que «todas las nuevas medidas, cada ley, cada paso práctico en la construcción económica y social debe examinarse también bajo la cuestión de cómo afectan a la familia».

Así, la estrategia comunista preveía, a partir de los años 1920, que todas las medidas políticas debían estar conscientemente diseñadas para separar a las mujeres y a las madres de la unidad familiar en nombre de su liberación, permitiendo así un mayor control social sobre la crianza de los hijos. Según Lenin, la elevación de la mujer y su traslado del ámbito doméstico a la vida profesional también incluía «una gran labor educativa entre los hombres» para erradicar «el viejo punto de vista masculino hasta su última y más fina raíz».

Lenin declaró: «Muy pocos hombres […] piensan en la cantidad de trabajo y problemas que podrían aliviar a sus esposas, o incluso aliviarlas por completo, si se dedicaran al ‘trabajo de las mujeres’ [en el hogar]». Según Trotsky, la «madurez socialista» del hombre debe medirse por su «comprensión de la necesidad» de «liberar a la madre de los grilletes del cautiverio, para permitirle levantarse y participar en la vida social y cultural como se espera de ella que haga» (59). Según Trotsky, el progreso de la transformación socialista de la sociedad en su conjunto debe medirse por el grado de ocupación laboral remunerada de las madres y la socialización de la crianza de los hijos, ya que este índice es «muy confiable e infalible».

Si se examina la «transversalización de género» con este telón de fondo, queda claro que esta «especificación relacionada con el contenido» impuesta desde arriba tiene como objetivo transformar sigilosamente el orden social en socialismo, pasando por alto la percepción consciente de sus ciudadanos y despreciando descaradamente su voluntad política.

Leo Trotzki Dezember 1925 «Den Sozialismus aufbauen heisst die Frauen emanzipie
ren und die Mutter schutzen

Clara Zetkin LE – Erinnerungen an Lenin

Las raíces ocultas de la agenda de gènęrø: El plan maestro para una sociedad asêxû@da. Alejandro Kaiser

Secularización cultural



Conviene insistir en que sería un error pensar que la ciencia es algo que abruptamente aparece en la modernidad.

El hombre que reina sobre la naturaleza, que la domina consciente y paulatinamente como mandato moral, que lucha contra ella por medio de la experimentación (y no ya con ella por medio de la mera contemplación), es un hombre que asume el lugar del soberano. Semejante alejamiento

El dominio de la naturaleza, puede argüirse, está ya en el propio cristianismo. Es cierto, pero en tanto que tarea y no proyecto, es decir, como mandato del Creador y no como propia planificación. Esta diferencia capital ha sido especialmente estudiada en Brague, El reino del hombre. de las fuerzas divinas y el concomitante corrimiento del centro de gravedad hacia lo meramente humano recibe una característica expresión en el Renacimiento.

El «humanismo» posa sus ojos en el antiguo saber clásico, no para adaptarlo a la sociedad medieval, sino para romper en gran parte con ella. Se trata del triunfo final de la vida urbana, su mentalidad y sus condiciones materiales de existencia: hasta la vieja noción de «dignidad» humana, como ha estudiado Rémi Brague, se desplaza hacia la realización del dominio de la naturaleza

No es casualidad, en efecto, que el Renacimiento haya tenido su epicentro en las ciudades italianas, sobre todo en Florencia y Venecia: hacia el año 1300, Italia ya contenía unas veintitrés ciudades con más de veinte mil habitantes, y destacaba por sus industrias y vida comercial. Nótese que en las ciudades italianas aparecen a la sazón las primeras escuelas de negocios, las «escuelas de ábaco», dedicadas a la enseñanza de la aritmética, la contabilidad y la destreza mercantil, y que aquí es donde el sistema de la banca se desarrolla: estamos ante el triunfo definitivo de la vida y la mentalidad empírica e inmanente de la burguesía por sobre la vida trascendental del cristianismo feudal

Pernoud, A la luz de la Edad Media, p. 196

IDēNTïDâD de gènęrø y la farmacología



Entonces, si un “trªns” tiene problemas de insomnio, ¿se le receta una medida en relación con su identidad de género y se lo mata, o se quiebra la ley yendo contra sus “derechos” y “discriminándolo” y se lo ayuda con una receta acorde a su sexo?

La biología finalmente se impone y, junto con ella, el sentido común. En abril del 2019, se dio a conocer en el prestigioso British Journal of Clinical Pharmacology un estudio interesantísimo que no hace más que confirmar el peso del “argumento farmacológico” expuesto más arriba: Los medicamentos tienen efectos secundarios adversos que dependen del sėxô del paciente.

Estos efectos adversos tienen especial incidencia en la mujer, por cuya razón los investigadores insisten en que se investiguen en profundidad las diferencias biológicas entre el hombre y la mujer para poder determinar las dosis correctas dependiendo del sėxô del paciente.

Los fármacos para bajar el colesterol, llamados estatinas o, más técnicamente, inhibidores de la HMG- coA reductasa, causan en la mujer dolor abdominal, pesadillas y sueños anormales, ansiedad, alopecia (pérdida del cabello), depresión, sequedad en la boca, disnea (dificultad para respirar), hematomas, dolores de cabeza, insomnio, desórdenes musculares, nauseas, neuralgias, edemas, dolor en las extremidades, palpitaciones, sueño interrumpido, inflamación de la lengua y pérdida de peso. Veamos cómo hay diferencias sustanciales en las contraindicaciones para el hombre, ya que disminuye la libido, causa neuropatía periférica, pancreatitis, hace orinar con frecuencia y causa ruptura de tendones.

También hay ciertas drogas tienen efectos muy negativos para ambos sexos, pero, aun así, los efectos difieren bastante entre la mujer y el hombre. Estas drogas son los antidepresivos conocidos como inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, los cuales causan náuseas, alopecia y dolor de cabeza para mujeres, y agresión, disfunción sęxüal y ruptura de tendones para hombres.

¿Qué nos dice esto con respecto a la “identidad de gènęrø”? Que si a un “hombre trªns” (verdaderamente mujer) se les dan ciertos medicamentos en la dosis masculina, estos van a acarrear un peligro para su salud, o su cuerpo va a tener las contraindicaciones de una mujer, por más que se autoperciba varón… Podemos ciertamente concluir de este estudio que la mujer tiene un mayor riesgo de efectos adversos que el hombre y que por lo tanto es clave tener en cuenta el séexo de la persona al momento de prescribir el remedio. ¿Y qué hacemos con la identidad de gènęrø? Al tacho de la basura. Este estudio farmacológico nos muestra una vez más que la pretendida “identidad de gènęrø” es un invento.


de Vries, Sieta T. J Petra Denig J Corine Ekhart et al «Sęx differences in adverse drug reactions reported to the National Pharmacovigilance Centre in the Net-herlands: An explorative observational study», British Journal of Clinical Pharmacology, 2019, 85, no. 7, pp.
1507-1515

Pablo Muñoz Iturrieta Atrapado en el cuerpo equivocado La idęolögīa de gėnērø frente a la ciencia y la filosofía

Limpio de corazón




Evangelio según san Mateo, 5: 8- 8 «Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios». (v. 8)

Aquí llama limpios a aquellos que poseen una virtud universal y desconocen la malicia alguna, o a aquellos que viven en la templanza o moderación, tan necesaria para poder ver a Dios, según aquella sentencia del Apóstol: «Estad en paz con todos, y tened santidad, sin la cual ninguno verá a Dios» ( Heb 12,14 ). Dado que muchos se compadecen en verdad, pero haciendo cosas impropias, mostrando que no es suficiente lo primero, a saber, compadecerse, añadió esto de la limpieza.

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 15,4

Argumento de los Juicios morales



El argumento de los juicios morales para probar la existencia del espíritu se basa en que nosotros percibimos como objetivas las distinciones morales que realizamos. Pero ello es simplemente falso. Claramente nos damos cuenta de que las distinciones morales que realizamos son arbitrarias pues depende de la subjetividad o la cultura. Es más, hay quienes sostienen que la moral no es más que una adaptación biológica. Luego, no se prueba la conclusión de este argumento.

Esta es la objeción relativista. De acuerdo con esta postura no existen valores morales absolutos, sino que más bien todos son relativos pues no son más que productos de la preferencia subjetiva individual, el arbitrario convenio socio-cultural o la evolución biológica accidental. Pues bien, lo primero que se debe dejar en claro es que esta objeción se basa en una falacia de hombre de paja. En efecto, tal como se ha formulado, el argumento de los juicios morales no necesita ni siquiera suponer que estos sean objetivos, simplemente se basa en el hecho de que los realizamos percibiéndolos como tales.

De este modo, podría incluso suponerse que todos nuestros juicios morales son puramente subjetivos y aun así seguiría planteándose el argumento con toda su fuerza pues todavía requeriría explicarse cómo es que realizamos tales. De todos modos, ante esta objeción relativista hay que decir que, como ya señalaba Aristóteles, “el que una cosa se diga no implica necesariamente que se piense” . Y es que nadie es relativista cuando se trata de cuestiones morales decisivas.

Así, por ejemplo, el filósofo Michel Ruse, quien, como veremos más adelante, sostiene que la moral no es más que una “adaptación biológica”, se ve obligado a confesar en otro contexto que: “El hombre que dice que es moralmente aceptable viøl@r niños está tan equivocado como el hombre que dice que 2 + 2 es igual a 5” . A su vez el filósofo Arthur Allen Leff escribe: “Tal como están las cosas, todo está en juego. Sin embargo, quemar a bebés, es malo; matar de hambre a los pobres es malvado; vender y comprar unos a otros, es depravado. Existe en el mundo tal cosa como el mal”.

De acuerdo con esta los valores morales son relativos porque dependen de cada persona. Cada uno puede formular su propia moral y vivir conforme a ella, generándose así una sociedad “tolerante” y “democrática”. No obstante, el gran problema de este enfoque es que al enfrentarse a determinados problemas concretos deviene en inconsistente, absurdo e impracticable. Por ejemplo, en una sociedad auténticamente relativista ¿qué podríamos hacer con aquel individuo que elija como moral individual el viøl@r niños? ¿con base en qué tendríamos derecho de imponerle nuestros valores?

Para dejar bien claro este punto podemos citar anécdota verídica del gran filósofo católico Peter Kreeft.

Cuenta Kreeft que un día, durante una de sus clases de ética, un alumno le dijo que la moral era algo relativo y que él como profesor no tenía derecho a “imponerle sus valores”. “Bien -contestó Kreeft-, voy a aplicar a la clase tus valores y no los míos. Tú dices que no hay valores absolutos, y que los valores morales son subjetivos y relativos. Como resulta que mis ideas personales son un tanto singulares en algunos aspectos, a partir de este momento voy a aplicar esta: todas las alumnas están desaprobadas”. El alumno se quedó sorprendido y protestó diciendo que aquello no era justo. Kreeft le argumentó: “¿Qué significa para ti ser justo? Porque si la justicia es solo ´mi´ valor o ´tu´ valor, entonces no hay ninguna autoridad común a nosotros dos. Yo no tengo derecho a imponerte mi sentido de la justicia, pero tú tampoco puedes imponerme el tuyo… Por tanto, solo si hay un valor universal llamado justicia, que prevalezca sobre nosotros, puedes apelar a él para juzgar injusto que yo suspenda a todas las alumnas. Pero si no existieran valores absolutos y objetivos fuera de nosotros, solo podrías decir que tus valores subjetivos son diferentes de los míos, y nada más. Sin embargo -continuó Kreeft-, no dices que no te gusta lo que yo hago, sino que es injusto. O sea, que, cuando desciendes a la práctica, sí crees en los valores absolutos”.


Dante A. Urbina
¿CUÁL ES LA RELIGIÓN VERDADERA?: Demostración racional de en cuál Dios se ha revelado

Oración

Oh Dios, que pusiste a San Gregorio al servicio de tu pueblo, para que lo guiase a la salvación eterna!; concédenos que este maestro de vida en la tierra sea nuestro intercesor en el cielo