Oración

Vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo que habita en vosotros; por tanto, no os pertenecéis a vosotros mismos, pues habéis sido comprados a precio muy alto

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
El Señor me ha enviado a evangelizar a los pobres,
a proclamar a los cautivos la libertad.
Aleluya, aleluya, aleluya.

EVANGELIO
Lc 4, 38-44.

Es necesario que evangelice también a las otras ciudades, pues para esto he sido enviado.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

EN aquel tiempo, aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, entró en la casa de Simón.
La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le rogaron por ella.
El, inclinándose sobre ella, increpó a la fiebre, y se le pasó; ella, levantándose enseguida, se puso a servirles.
Al ponerse el sol, todos cuantos tenían enfermos con diversas dolencias se los llevaban, y él, imponiendo las manos sobre cada uno, los iba curando.
De muchos de ellos salían también demonios, que gritaban y decían:
«Tú eres el Hijo de Dios».
Los increpaba y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Mesías.
Al hacerse de día, salió y se fue a un lugar desierto. La gente lo andaba buscando y, llegando donde estaba, intentaban retenerlo para que no se separara de ellos.
Pero él les dijo:
«Es necesario que proclame el reino de Dios también a las otras ciudades, pues para esto he sido enviado».
Y predicaba en las sinagogas de Judea.

Palabra del Señor

Sobre la Bendición final


Levítico 9:22 Entonces Aarón, alzando las manos hacia el pueblo, lo bendijo. Y, una vez acabados el sacrificio por el pecado, el holocausto y el sacrificio de comunión, descendió


1.- El obispo, con mitra, dice: “Dominus vobiscum” (El Señor esté con ustedes), a lo que se responde “Et cum spiritu tuo. (Y con tu espíritu).

2.- El obispo se hace una cruz en el pecho con la mano derecha mientras dice Sit nomen Domini benedictum. (Bendito sea el nombre del Señor), a lo que se responde “Ex hoc nunc et usque in sæculum” (Ahora y por siempre).
3.-El obispo se santigua mientras dice “Adjutorium nostrum in nomine Domini” (Nuestro auxilio es el nombre del Señor), a lo que se responde “Qui fecit cælum et terram” (Que hizo el cielo y la tierra)
4.- El obispo abre y levanta las manos al ancho de los hombros y la altura de la cabeza mientras dice: “Benedicat vos omnipotens Deus” (La bendición de Dios todopoderoso).
5.- Une las manos nuevamente, toma con la mano izquierda el báculo y dice “Pater, et Filius, et Spiritus Sanctus” (Padre, Hijo, y Espíritu descienda sobre ustedes), mientras traza una cruz en la mención de cada Persona Santa.

Las vinajeras

Los 2 vasos llenos de Miel y Hiel que calmó la sed de Nuestro Señor, son dos jarras pequeñas usadas en la Santa Misa, para contener el agua y el vino que se utilizarán. Pueden hacerse de distintas formas y tamaños, pero usualmente tienen asas y alguna pieza que permita taparlas.
Se recomienda fabricarlas en cristal, porque se limpian fácilmente, se evita la reacción del vino con un metal, y su transparencia evita confundir el agua y el vino. Pero también pueden hacerse de algún otro material. En este caso es aconsejable ponerle una V (Vinum) a la vinajera del vino y una A (aqua) a la del agua, para poder distinguirlas fácilmente.
Es usual que las vinajeras se coloquen sobre una bandeja especialmente hecha para éstas, que permite transportarlas con facilidad.
Antes de la Misa, deben colocarse sobre la credencia con suficiente agua y vino. De ahí son llevadas al altar para preparar el cáliz. Después, se regresan a la credencia. Si los fieles presentan el vino al sacerdote en el ofertorio, se colocan en una mesa fuera del presbiterio, donde las toman los fieles. Una vez preparado el cáliz, se llevan a la credencia. En caso de que las abluciones se hagan en el altar, son llevadas nuevamente para ello

Del Panteísmo y Ateísmo


Nos parece, en efecto, una locura, o, por lo menos, extremada imprudencia, tener por verdaderas, sin ninguna investigación, experiencias íntimas del género de las que propalan los modernistas. Y si es tan grande la fuerza y la firmeza de estas experiencias, ¿por qué, dicho sea de paso, no se atribuye alguna semejante a la experiencia que aseguran tener muchos millares de católicos acerca de lo errado del camino por donde los modernistas andan? Por ventura ¿sólo ésta sería falsa y engañosa? Mas la inmensa mayoría de los hombres profesan y profesaron siempre firmemente que no se logra jamás el conocimiento y la experiencia sin ninguna guía ni luz de la razón. Sólo resta otra vez, pues, recaer en el ateísmo y en la negación de toda religión.
Ni tienen por qué prometerse los modernistas mejores resultados de la doctrina del simbolismo que profesan: pues si, como dicen, cualesquiera elementos intelectuales no son otra cosa sino símbolos de Dios, ¿por qué no será también un símbolo el mismo nombre de Dios o el de la personalidad divina? Pero si es así, podría llegarse a dudar de la divina personalidad; y entonces ya queda abierto el camino que conduce al panteísmo.
Al mismo término, es a saber, a un puro y descarnado panteísmo, conduce aquella otra teoría de la inmanencia divina, pues preguntamos: aquella inmanencia, ¿distingue a Dios del hombre, o no? Si lo distingue, ¿en qué se diferencia entonces de la doctrina católica, o por qué rechazan la doctrina de la revelación externa? Mas si no lo distingue, ya tenemos el panteísmo. Pero esta inmanencia de los modernistas pretende y admite que todo fenómeno de conciencia procede del hombre en cuanto hombre; luego entonces, por legítimo raciocinio, se deduce de ahí que Dios es una misma cosa con el hombre, de donde se sigue el panteísmo.
Finalmente, la distinción que proclaman entre la ciencia y la fe no permite otra consecuencia, pues ponen el objeto de la ciencia en la realidad de lo cognoscible, y el de la fe, por lo contrario, en la de lo incognoscible. Pero la razón de que algo sea incognoscible no es otra que la total falta de proporción entre la materia de que se trata y el entendimiento; pero este defecto de proporción nunca podría suprimirse, ni aun en la doctrina de los modernistas; luego lo incognoscible lo será siempre, tanto para el creyente como para el filósofo. Luego si existe alguna religión, será la de una realidad incognoscible. Y, entonces, no vemos por qué dicha realidad no podría ser aun la misma alma del mundo, según algunos racionalistas afirman.
Pero, por ahora, baste lo dicho para mostrar claramente por cuántos caminos el modernismo conduce al ateísmo y a suprimir toda religión. El primer paso lo dio el protestantismo; el segundo corresponde al modernismo; muy pronto hará su aparición el ateísmo.
CARTA ENCÍCLICA PASCENDI DEL SUMO PONTÍFICE PÍO X SOBRE LAS DOCTRINAS DE LOS MODERNISTAS

Posesión correcta de los bienes

Consecución:

Se refiere al origen de los bienes. Éstos deben ser adquiridos de manera lícita, fruto del trabajo honesto y nunca de negocios incorrectos. Se deben adquirir por medios civilmente lícitos -lo permitido por la ley civil- y moralmente válidos -que no vayan contra la ley moral-. Es decir, no pueden provenir de actividades ilícitas y pecaminosas como el robo, la estafa, la explotación de los empleados, engaños, extorsión, etc. Ni de otras que, aunque permitidas por la ley civil como la prostitución, los moteles, la venta de licor, discotecas, bares, etc., son siempre actividades pecaminosas

El divorcio

El Señor Jesús insiste en la intención original del Creador que quería un matrimonio indisoluble (cf Mt 5, 31-32; 19, 3-9; Mc 10, 9; Lc 16, 18; 1 Co 7, 10-11), y deroga la tolerancia que se había introducido en la ley antigua (cf Mt 19, 7-9). Entre bautizados, “el matrimonio rato y consumado no puede ser disuelto por ningún poder humano ni por ninguna causa fuera de la muerte” (CIC can 1141)

La separación de los esposos con permanencia del vínculo matrimonial puede ser legítima en ciertos casos previstos por el Derecho Canónico (cf CIC can 1151-1155).

Si el divorcio civil representa la única manera posible de asegurar ciertos derechos legítimos, el cuidado de los hijos o la defensa del patrimonio, puede ser tolerado sin constituir una falta moral

Oración

Tú eres mi refugio y mi escudo, yo espero en tu palabra

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
Un gran Profeta ha surgido entre nosotros.
Dios ha visitado a su pueblos.
Aleluya, aleluya, aleluya. 

EVANGELIO
Lc 4, 31-37.

Sé quién eres: el Santo de Dios.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

EN aquel tiempo, Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y los sábados les enseñaba.
Se quedaban asombrados de su enseñanza, porque su palabra estaba llena de autoridad.
Había en la sinagoga un hombre poseído por un espíritu de demonio inmundo y se puso a gritar con fuerte voz:
«¡Basta! ¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios».
Pero Jesús le increpó diciendo:
«¡Cállate y sal de él!».
Entonces el demonio, tirando al hombre por tierra en medio de la gente, salió sin hacerle daño.
Quedaron todos asombrados y comentaban entre sí:
«¿Qué clase de palabra es esta? Pues da órdenes con autoridad y poder a los espíritus inmundos, y salen».
Y su fama se difundía por todos los lugares de la comarca.

Palabra del Señor.

Del porque no existe este libro en algunas biblias

Siracides (Bensira)

Resumen

Tomando como un primer catecismo, habla de la Sabiduría divina de la segunda persona de la Trinidad.

Situación intolerable para los judíos que los jóvenes dieran consejo a los viejos

Situaciones como el deberse a los padres (honrar a los y madre), dejaban de tener obligaciones para con ellos luego de que decían que a Dios, pertenecía tal bien. Librándose de los obligaciones con ellos

Invita a Jesús, que venga. Maranatha ven séñor Jesús

Confronta el problema de la usura en el mundo judío

La castidad y La pureza cristiana de la mujer, elevando a la mujer a la misma dignidad del hombre