¿Crees tú poderte librar de lo que ningún mortal se ha podido librar?

¿Qué santo ha habido en el mundo sin cruces ni tribulaciones y contrariedades? Porque ni Jesucristo, nuestro Señor pasó su vida mortal sin padecer. Por eso dijo: Era necesario que Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos, y así entrará en su gloria (Lucas 24, 26)
En la vida de Cristo hubo cruz y martirio, y ¿tú quieres que tu vida sea descanso y gozo?
Jesús por haber sido probado con el sufrimiento, puede ahora compadecer y ayudar a los que son probados por penas y sufrimientos (Hebreos 2, 18)
Te equivocas, te equivocas grandemente, si te haces la ilusión de que vas a vivir sin penas ni contrariedades, porque esta vida mortal está llena de miserias, y las cruces del sufrimiento abundan por doquier.
Y cuánto más se eleva uno en la vida espiritual tanto más pesadas cruces suele hallar, porque tanto más amargo es el destierro cuánto más ardiente es el amor por la verdadera patria

William Adolphe Bouguereau: Compasión, 1897

Imitación de Cristo (Tomás de Kempis) 1418

Tibieza en “la gente espiritual”



Esta tibieza es una enfermedad espiritual, que igualmente puede atacar a los principiantes que a los perfectos. Supone realmente haberse adquirido ya cierto grado de fervor y dejarse llevar poco a poco hacia relajamiento

TANQUEREY, Adolphe. Compendio de Teología Ascética y Mística. Tomo II. 1ra Ed. Quito: Jesús de la Misericordia. Pp. 809-815

Cómo supieron los reyes magos?



Evangelio según san Mateo, 2: 1- 2 Cuando hubo nacido Jesús en Belén de Judá en tiempo de Herodes el Rey, he aquí unos Magos vinieron del Oriente a Jerusalén diciendo: «¿ Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? porque vimos su estrella en el oriente, y venimos a adorarle». (vv. 1- 2)

Debemos tener presente que hay varias opiniones acerca de los magos. Unos dicen que eran caldeos porque los caldeos adoraban las estrellas. Por esto dijeron que el falso dios a quien ellos habían adorado como tal, les había manifestado cuál era el verdadero Dios. Otros afirman que los magos eran persas. Otros, que vinieron de los últimos confines de la tierra. Otros, en fin, que eran descendientes de Balaam, lo cual es más creíble, pues Balaam entre otras cosas profetizó que «nacería una estrella de Jacob» ( Núm 24,17). Sus descendientes que conservaban esta profecía, la vieron cumplida al aparecer esta estrella

Remigio

Catena Aurea. Santo Tomás de Aquino

Oración

No contaminéis vuestra vida: sed santos, porque yo soy santo. Glorificad y llevad a Dios en vuestro cuerpo

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
El Señor me ha enviado a evangelizar a los pobres,
a proclamar a los cautivos la libertad.
Aleluya, aleluya, aleluya.

EVANGELIO
Lc 4, 38-44.

Es necesario que evangelice también a las otras ciudades, pues para esto he sido enviado.

✠ Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, entró en casa de Simón. La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron que hiciera algo por ella. Él, de pie a su lado, increpó a la fiebre, y se le pasó; ella, levantándose enseguida, se puso a servirles. Al ponerse el sol, los que tenían enfermos con el mal que fuera, se los llevaban; y él, poniendo las manos sobre cada uno, los iba curando. De muchos de ellos salían también demonios, que gritaban: –Tú eres el Hijo de Dios. Los increpaba y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Mesías. Al hacerse de día, salió a un lugar solitario. La gente lo andaba buscando; dieron con él e intentaban retenerlo para que no se les fuese. Pero él les dijo: –También a los otros pueblos tengo que anunciarles el reino de Dios, para eso me han enviado.
Y predicaba en las sinagogas de Judea.

Palabra del Señor

Santo Sacrificio de la Misa

No hay lengua humana que pueda expresar los frutos de gracia y bendiciones que mana de la ofrenda del Santo Sacrificio de la Misa. El pecador encuentra allí su reconciliación con Dios y el justo una justificación más amplia, allí los pecados son perdonados, los vicios ahogados, los méritos se aumentan y las asechanzas del demonio son desbaratadas
San Lorenzo Justiniano (libro de obed, c 24)

Explicación de la Santa Misa (R Padre Martin de Cochem) año 1630 – 1712

Jesús no quita nada, Jesús te lo da todo


Unas veces parece como si Dios te hubiera abandonado. Otras veces el prójimo pondrá a prueba tu paciencia. Y lo que es peor todavía, muchas veces serás pesada carga para ti mismo y no estarás contento de lo que haces y de lo que eres.
Sin embargo, no habrá manera de librarte enseguida de todo esto ni remedio que logre quitarte estos sufrimientos, ni consolación que logre acabar con tus penas, y no tendŕas más remedio que aguantar con valor hasta que Dios quiera
Y Dios quiere que aprendas a sufrir sin consolaciones, que te sometas enteramente a su Santa Voluntad que así permite que suceda, y que aproveches las tribulaciones y contrariedades para llegar a ser más humilde.
1:6 Por lo cual rebosáis de alegría, aunque sea preciso que todavía por algún tiempo seáis afligidos con diversas pruebas,1:7 a fin de que la calidad probada de vuestra fe, más preciosa que el oro perecedero que es probado por el fuego, se convierta en motivo de alabanza, de gloria y de honor, en la Revelación de Jesucristo(1 Pedro 1, 6-7)
Ninguno logra apreciar tan completamente lo que sufrió Jesús en su Pasión, como el que tiene que recorrer esos mismos caminos del dolor y del sufrimiento
La Cruz está siempre preparada y en todas partes te espera. Huyas a donde huyeres, vayas a donde fueres, no podrás escapar de ella, porque a donde quiera que vayas te llevas a ti mismo, y así te encontrarás a ti mismo a donde quiera que llegues.
Huye hacia arriba, huye hacia abajo; huye hacia adentro, huye hacia fuera de ti; donde quiera encontrarás la cruz del sufrimiento, donde quiera y siempre necesitarás tener paciencia, si es que quieres gozar la paz del alma y del espíritu y obtener la inmortal corona de gozo en el cielo.
El Señor te dice: «Invócame el día del peligro, yo te libraré y tú me darás gloria (Salmo 49)
Imitación de Cristo (Tomás de Kempis) 1418

Tibieza



“Conozco tus obras: no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Pero porque eres tibio y no frío o caliente, voy a vomitarte de mi boca.” (Ap 3, 15-16).

Existe un nivel “generalizado” de la tibieza que se describe en la terrible frase: “el que peca y reza, empata”. Desgraciadamente debemos reconocer que una enorme cantidad de fieles bautizados padecen esta tibieza que va generalmente acompañada de un profundo relativismo.

Detrás de esta expresión y de esta tibieza se esconde una profunda ignorancia y desamor. En efecto, quien así piensa ignora que el amor a Dios exige fidelidad y coherencia. ¿Puede un hombre ser infiel a su esposa y tranquilizar su conciencia diciendo que no le falta con el mercado y con todo lo necesario para vivir? Ahí no hay amor verdadero. El amor verdadero exige que se ame a la persona no sólo por momentos, sino siempre. Lo mismo sucede en la vida espiritual: el que dice pecar y rezar para “empatar” es un tibio y será vomitado de la boca de Dios.

Nótese que aquí nos referimos a las personas que tiene la predisposición de “pecar y rezar”, bajo la falsa concepción de que esto, a la larga, agradará a Dios. Porque también es cierto que en nuestra lucha espiritual en ocasiones somos débiles y pecamos, aunque también recemos, pero una recta conciencia tiene perfectamente claro que no hay compatibilidad alguna entre pecar y rezar… ¡se reza precisamente para no caer en pecado! Una verdadera conversión es remedio para este tipo de tibieza.

Sin embargo, existe una tibieza más refinada y por consiguiente más difícil de detectar. Es la tibieza que padecen las personas que ya han iniciado un camino espiritual, y esta tibieza se constituye en una de las peores enfermedades de la vida espiritual: Es como un Cáncer para el alma

¿Caníbales?



Sí, desmembrando a un niño en el útero de su madre con una tecnología abortiva para vender las partes del cuerpo, es desde mi punto de vista, más cruel que el canibalismo. Vender partes de niños abortados para investigación médica para hacer vacunas o para vacunar a niños o adultos con esta “medicina”, esto representa formas más crueles que el canibalismo, que las que existen entre los bárbaros incivilizados. Tenemos que decirlo. La única solución es volver a Cristo, el único Dios verdadero. Volver a la única verdadera religión, al Evangelio. Y de nuevo la Iglesia africana puede ser un medio para todo el mundo católico para retomar estos buenos valores que he mencionado, en especial la pureza de la fe de un niño y los valores familiares. Las naciones occidentales están introduciendo “los derechos reproductivos” en África. Las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales privadas están inundando el continente con contraceptivos y con el aborto en el nombre del alivio de la pobreza. Sí, esto que usted menciona es uno de los métodos más crueles de colonización llevados a cabo por el mundo occidental. La colonización es un fenómeno histórico. Sin embargo, tenemos que reconocer que, aunque en esos tiempos se perpetraron muchas injusticias, los poderes coloniales trajeron algunos beneficios reales y avances para la vida social. Carreteras, hospitales y escuelas. Pero la actual colonización de África por la Unión Europea, las Naciones Unidas, y otras organizaciones internacionales fuertemente financiadas y organizaciones privadas son el peor método de colonización. Quieren matar al pueblo africano a través de la introducción de la contracepción y del aborto. En cierta forma lo que buscan es reducir la población africana

Athanasius Schneider. Christus vincit!

Natividad

Evangelio según san Mateo, 2: 1- 2 Cuando hubo nacido Jesús en Belén de Judá en tiempo de Herodes el Rey, he aquí unos Magos vinieron del Oriente a Jerusalén diciendo: «¿ Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? porque vimos su estrella en el oriente, y venimos a adorarle». (vv. 1- 2
Estos magos eran reyes, y si se dice que ofrecieron tres dones, no se significa con esto que ellos no fueran más que tres, sino que en ellos estaban representadas todas las naciones descendientes de los tres hijos de Noé que habían de ser llamadas a la fe. Si los príncipes fueron tres, podemos creer que el número de los que les acompañaban era mucho mayor. No vinieron después de un año, porque entonces habrían encontrado al niño en Egipto y no en el pesebre, sino a los trece días de su nacimiento. Se dice «de Oriente» para manifestar el lugar de donde venían

La glosa

Catena Aurea. Santo Tomás de Aquino