Dejar el mundo atrás

Evangelio según san Mateo, 3: 5- 6 Entonces salía hacia él Jerusalén y toda la Judea, y toda la región cercana a las márgenes del Jordán, y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados. (vv. 5- 6) Bien se decía que los que iban a bautizarse salían a encontrarse con el profeta,Sigue leyendo «Dejar el mundo atrás»

El perdón

A todos nos han ofendido… todos hemos llegado a sentir ese dolor que produce la ofensa del otro y en muchas ocasiones esto ha generado rencores en nuestro corazón. Aunque es natural sentir ese dolor ante el sufrimiento que se nos causan, las razones por las que una persona puede sembrar el terrible mal delSigue leyendo «El perdón»

Confesión de los pecados

Evangelio según san Mateo, 3: 5- 6 Entonces salía hacia él Jerusalén y toda la Judea, y toda la región cercana a las márgenes del Jordán, y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados. (vv. 5- 6) Comparándose con la santidad del Bautista, ¿quién puede considerarse justo? Así como un vestido blanco,Sigue leyendo «Confesión de los pecados»

Cilicio

Evangelio según san Mateo, 3: 4- 4 El mismo San Juan tenía vestido de pelos de camello, y un ceñidor de piel rodeaba su cintura. Su alimento era de langostas y de miel silvestre. (v. 4) A los siervos del Señor no conviene tener el vestido de lujo, ni usarlo para complacencia de la carne,Sigue leyendo «Cilicio»

Penitencia

Evangelio según san Mateo, 3: 1- 3 Y en aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de la Judea, y diciendo: «Haced penitencia, porque se ha acercado el reino de los cielos». Pues éste es de quien habló el Profeta Isaías diciendo: Voz del que clama en el desierto. Aparejad el caminoSigue leyendo «Penitencia»

¿Por qué Dios no lo evita?

En primer lugar, Dios permite el mal «respetando la libertad de su criatura» (Catecismo, 311). Es curioso que generalmente nos dirijamos a Dios pidiéndole que nos libre del mal físico que es incomparablemente menor al mal moral. Pedimos a Dios que nos libre de la enfermedad, de la catástrofe, de la muerte de un serSigue leyendo «¿Por qué Dios no lo evita?»

Soportar las ofensas y como se prueba la verdadera paciencia

No tiene verdadera paciencia quien sólo acepta sufrir lo que él qiera y de quien él quiera. La verdadera paciencia no se detiene a averiguar quién es el que le hace sufrir, si es superior o inferior, bueno o malo. No. Quien de veras tiene paciencia recibe las contrariedades con gratitud, juzgándolas una ganancia paraSigue leyendo «Soportar las ofensas y como se prueba la verdadera paciencia»

Impaciencia

Yo no puedo aguantar tales cosas de esa persona, no tengo por qué sufrirlas. Me causa graves daños y me inventa cosas que nunca me ocurrieron. Si fuera otra persona le aguantaría, pero a ésta no….Este modo de pensar es indebido porque le da más importancia a las ofensas que se reciben y al ofensorSigue leyendo «Impaciencia»

La Gracias hay que cubrirla con el manto de la humildad

Cristo: Hijo, para ti es más útil y seguro ocultar y no andar haciendo conocer la devoción que sientes, ni hablar de ella, no ponderarla, ni estimarla como muy especial. Más bien debes considerar lo débil que eres y temer no ser fiel a este don que se te ha dado sin ser digno deSigue leyendo «La Gracias hay que cubrirla con el manto de la humildad»

Efectos maravillosos del Amor Divino

El amor verdadero es sincero, amable fuerte, paciente, fiel, prudente, magnánimo, respetuoso, desinteresado; no busca satisfacer el propio egoísmo sino conseguir el bien para los demás. 13:4 La caridad es paciente, es amable; la caridad no es envidiosa, no es jactanciosa, no se engríe;13:5 es decorosa; no busca su interés; no se irrita; no tomaSigue leyendo «Efectos maravillosos del Amor Divino»