“El hombre, al servirse de esos bienes, debe considerar las cosas externas que posee legítimamente no sólo como suyas, sino también como comunes, en el sentido de que puedan aprovechar no sólo a él, sino también a los demás” (GS 69, 1). La propiedad de un bien hace de su dueño un administrador de laSigue leyendo «El destino universal y la propiedad privada de los bienes»
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Unión libre
Otras ofensas a la dignidad del matrimonio Hay unión libre cuando el hombre y la mujer se niegan a dar forma jurídica y pública a una unión que implica la intimidad sexual. La expresión en sí misma es engañosa: ¿qué puede significar una unión en la que las personas no se comprometen entre sí ySigue leyendo «Unión libre»
Humildad o Soberbia?
Para un conocimiento más profundo del modernismo, así como para mejor buscar remedios a mal tan grande, conviene ahora, venerables hermanos, escudriñar algún tanto las causas de donde este mal recibe su origen y alimento.La causa próxima e inmediata es, sin duda, la perversión de la inteligencia. Se le añaden, como remotas, estas dos: laSigue leyendo «Humildad o Soberbia?»
El divorcio
El Señor Jesús insiste en la intención original del Creador que quería un matrimonio indisoluble (cf Mt 5, 31-32; 19, 3-9; Mc 10, 9; Lc 16, 18; 1 Co 7, 10-11), y deroga la tolerancia que se había introducido en la ley antigua (cf Mt 19, 7-9). Entre bautizados, “el matrimonio rato y consumado noSigue leyendo «El divorcio»
El don del hijo
Practicadas dentro de la pareja, estas técnicas (inseminación y fecundación artificiales homólogas) son quizá menos perjudiciales, pero no dejan de ser moralmente reprobables. Disocian el acto sexual del acto procreador. El acto fundador de la existencia del hijo ya no es un acto por el que dos personas se dan una a otra, sino queSigue leyendo «El don del hijo»
¡OH ETERNA VERDAD, VERDADERA CARIDAD Y CARA ETERNIDAD!
Del libro de las Confesiones de san Agustín, obispo(Libros 7,10.18;10, 27: CSEL 33,157-163. 255) Habiéndome convencido de que debía volver a mí mismo, penetré en mi interior, siendo tú mi guía, y ello me fue posible porque tú, Señor, me socorriste. Entré, y vi con los ojos de mi alma, de un modo u otro,Sigue leyendo «¡OH ETERNA VERDAD, VERDADERA CARIDAD Y CARA ETERNIDAD!»
El don del hijo
La sagrada Escritura y la práctica tradicional de la Iglesia ven en las familias numerosas como un signo de la bendición divina y de la generosidad de los padres (cf GS 50) Grande es el sufrimiento de los esposos que se descubren estériles. Abraham pregunta a Dios: “¿Qué me vas a dar, si me voySigue leyendo «El don del hijo»
Agnosticismo
Pero volvamos un momento, venerables hermanos, a aquella tan perniciosa doctrina del agnosticismo. Según ella, no existe camino alguno intelectual que conduzca al hombre hacia Dios; pero el sentimiento y la acción del alma misma le deparan otro mejor. Sumo absurdo, que todos ven. Pues el sentimiento del ánimo responde a la impresión de lasSigue leyendo «Agnosticismo»
Jesús con ningún pecado fue tan duro
Jesús acogió a pecadores, a publicanos y prostitutas, comió con ellos, y los hizo amigos y discípulos suyos; sin embargo, vemos en el Evangelio cómo trataba con dureza a los escribas y fariseos: “Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas… sepulcros blanqueados… serpientes, raza de víboras” (Mt 23,13), nos parece sorprendente cómo Jesús, que nosSigue leyendo «Jesús con ningún pecado fue tan duro»
Obras de misericordia espirituales
Consolar al tristeCorregir a quien se equivocaDar un buen consejo a quien lo necesitaEnseñar a quien no sabePerdonar a quien nos ofendeRezar por los vivos y los difuntosSufrir con paciencia los defectos del prójimo