Confesionario

Salmo 31:5 Reconocí mi pecado y no te oculté mi culpa; me dije: «Confesaré a Yahvé mis rebeldías». Y tú absolviste mi culpa, perdonaste mi pecado¿Acaso hay bajo el sol de este mundo algún objeto que pueda permanecer para siempre? ¿O es que piensas que algún bien de la tierra va a saciar tus anhelos?Sigue leyendo «Confesionario»

La oración a Jesús

Pero el Nombre que todo lo contiene es aquel que el Hijo de Dios recibe en su encarnación: JESÚS. El nombre divino es inefable para los labios humanos (cf Ex 3, 14; 33, 19-23), pero el Verbo de Dios, al asumir nuestra humanidad, nos lo entrega y nosotros podemos invocarlo: “Jesús”, “YHVH salva” (cf MtSigue leyendo «La oración a Jesús»

La oración a Jesús

La oración de la Iglesia, alimentada por la palabra de Dios y por la celebración de la liturgia, nos enseña a orar al Señor Jesús. Aunque esté dirigida sobre todo al Padre, en todas las tradiciones litúrgicas incluye formas de oración dirigidas a Cristo. Algunos salmos, según su actualización en la Oración de la Iglesia,Sigue leyendo «La oración a Jesús»

En la Santa Misa renueva Jesucristo su Vida

Si dedicásemos nuestra atención a los sublimes misterios de la Misa; si comprendiésemos algo ese drama maravilloso donde Cristo se nos muestra cómo en traje de fiesta para renovar ante nosotros todas las escenas de su admirable vida, nos apresuraríamos a ir a la iglesia al primer toque de las campanas para asistir a representaciónSigue leyendo «En la Santa Misa renueva Jesucristo su Vida»

La autoridad de Pedro

El más grande erudito de las Escrituras y de la antigüedad San Jerónimo, que tradujo toda la Biblia al latín, saludaba al Papa con estas palabras: Hablo con el sucesor del Pescador y el discípulo de la cruz. No siguiendo más que a Cristo como a mi primado, estoy también unido en comunión con suSigue leyendo «La autoridad de Pedro»

Acción de gracias por la Eucaristía

Honor y Alabanzas os sean dados, dulcísimo Jesús, por el inmenso amor que os hace bajar del cielo en cada Misa, donde el pan y el vino se convierten en vuestro Cuerpo y vuestra Sangre, os ocultaís bajo estas viles apariencias, desarmáis la cólera de vuestro Padre, y obteneis la remisión de las penas queSigue leyendo «Acción de gracias por la Eucaristía»

Cordero de Dios

He ahí el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo (Juan 1, 29) Venceremos gracias a la Sangre del Cordero, según explica Apocalipsis 12 «Ahora ya ha llegado la salvación, el poder y el reinado de nuestro Dios y la potestad de su Cristo, porque ha sido arrojado el acusador de nuestros hermanos,Sigue leyendo «Cordero de Dios»