¿Cual es nuestro pretexto?
Archivo de categoría: Oración
Santo Sacrificio de la Misas
El hombre perdona la injuria que ha recibido, si el ofensor le ofrece un buen obsequio o si le hace un gran servicio. Así también Dios nos perdona por el honor que le rendimos asistiendo a la Santa Misa, y por el sublime don que le ofrecemos, por la oblación del Cuerpo y la SangreSigue leyendo «Santo Sacrificio de la Misas»
Alabad a Yahvé
Salmos 116 116:1 ¡Alabad a Yahvé, todas las naciones, ensalzadlo, pueblos todos! 116:2 Pues sólido es su amor hacia nosotros, la lealtad de Yahvé dura para siempre.
Misión del hombre
El hombre fue creado para “conocer, amar y servir a Dios”. Esta es su misión en esta tierra y el único medio para alcanzar la felicidad plena. En este conocimiento, amor y servicio a Dios, en el cumplimiento alegre y gozoso de su Voluntad, se encuentra la clave de la santidad. Fuimos creados para laSigue leyendo «Misión del hombre»
Y Líbranos del mal
La última petición a nuestro Padre está también contenida en la oración de Jesús: “No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del Maligno” (Jn 17, 15). Esta petición concierne a cada uno individualmente, pero siempre quien ora es el “nosotros”, en comunión con toda la Iglesia y para la salvaciónSigue leyendo «Y Líbranos del mal»
No nos dejes caer en tentación
este combate y esta victoria sólo son posibles con la oración. Por medio de su oración, Jesús es vencedor del Tentador, desde el principio (cf Mt 4, 11) y en el último combate de su agonía (cf Mt 26, 36-44). En esta petición a nuestro Padre, Cristo nos une a su combate y a suSigue leyendo «No nos dejes caer en tentación»
No nos dejes caer en la tentación
El Espíritu Santo nos hace discernir entre la prueba, necesaria para el crecimiento del hombre interior (cf Lc 8, 13-15; Hch 14, 22; 2 Tm 3, 12) en orden a una “virtud probada” (Rm 5, 3-5), y la tentación que conduce al pecado y a la muerte (cf St 1, 14-15). También debemos distinguir entreSigue leyendo «No nos dejes caer en la tentación»
No nos dejes caer en la tentación
Esta petición llega a la raíz de la anterior, porque nuestros pecados son los frutos del consentimiento a la tentación. Pedimos a nuestro Padre que no nos “deje caer” en ella. Traducir en una sola palabra el texto griego es difícil: significa “no permitas entrar en” (cf Mt 26, 41), “no nos dejes sucumbir aSigue leyendo «No nos dejes caer en la tentación»
Nuestras deudas
No hay límite ni medida en este perdón, esencialmente divino (cf Mt 18, 21-22; Lc 17, 3-4). Si se trata de ofensas (de “pecados” según Lc 11, 4, o de “deudas” según Mt 6, 12), de hecho nosotros somos siempre deudores: “Con nadie tengáis otra deuda que la del mutuo amor” (Rm 13, 8). LaSigue leyendo «Nuestras deudas»
El perdón a los enemigos
La oración cristiana llega hasta el perdón de los enemigos (cf Mt 5, 43-44). Transfigura al discípulo configurándolo con su Maestro. El perdón es cumbre de la oración cristiana; el don de la oración no puede recibirse más que en un corazón acorde con la compasión divina. Además, el perdón da testimonio de que, enSigue leyendo «El perdón a los enemigos»