«le hemos oído decir: “Yo destruiré este templo…”» (Mt 26, 61), cuando las verdaderas palabras de Cristo habían sido: «destruid este templo y yo lo reedificaré en tres días». Así siguieron los «testimonios», con palabras hipotéticas e insuficientes para constituir un cargo contra el acusado. Cristo, al pronunciar las palabras alusivas al templo, hacía referenciaSigue leyendo «Le hemos oído decir»
Archivo de categoría: Dios
Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo
Él nos ha dado a “conocer [] el Misterio de su voluntad según el benévolo designio que en Él se propuso de antemano [] hacer que todo tenga a Cristo por Cabeza [] a Él, por quien entramos en herencia, elegidos de antemano según el previo designio del que realiza todo conforme a la decisiónSigue leyendo «Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo»
Hijo de Dios
El Hijo de Dios nació del hombre -es decir, de María-, pero no por hombre -esto es, por obra de varón-, como Ebión afirma. Por eso el evangelista añade con marcada intención: «De la que nació Jesús» Genadio, de ecclesiasticis dogmatibus, 10,2
Imitación de Cristo
Piensa continuamente en el Altísimo y eleva tu corazón a Cristo sin cesar. Si no sabes meditar en temas celestiales y sublimes, descansa tu corazón meditando en la Pasión de Cristo, deleitándote en pensar con cariño en sus preciosas llagas y en sus sufrimientos.Si con el pensamiento te refugias piadosamente en las heridas y estigmasSigue leyendo «Imitación de Cristo»
Acusaciones contra Cristo
En el caso de Jesús, se presentaron dos testigos que declararon juntos, cosa que iba también contra la ley, como señala el libro de Daniel en el caso de la casta Susana y los vejetes abusadores (Dan 13, 51: «separadles unos de otros y yo los examinaré»). Si una vez separados los testimonios no coincidíanSigue leyendo «Acusaciones contra Cristo»
Monte Sión
No debe de sorprendernos saber que cuando acudimos a Misa, vamos a la morada del Rey David: «Os habéis acercado al Monte Sión, a la ciudad del Dios Vivo». La Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles en asamblea gozosa, y a la iglesia (ekklesia) de los primogénitos (Hb, 12, 22). Aunque la Jerusalén terrenalSigue leyendo «Monte Sión»
Tú
Tú debes poner toda tu confianza solo en Dios y que Él sea el objeto principalísimo de tu amor y a quien más temas tener disgustado. Él responderá por tí, y hará que todo sea para tu mayor bien. «Todo redundará en bien de los que aman a Dios» (Romanos 8) Imitación de Cristo (TomásSigue leyendo «Tú»
“¡Venga a nosotros tu Reino!”
“El Reino de Dios [es] justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo” (Rm 14, 17). Los últimos tiempos en los que estamos son los de la efusión del Espíritu Santo. Desde entonces está entablado un combate decisivo entre “la carne” y el Espíritu (cf Ga 5, 16-25): «Solo un corazón puro puede decirSigue leyendo «“¡Venga a nosotros tu Reino!”»
Parusia
En la Oración del Señor, se trata principalmente de la venida final del Reino de Dios por medio del retorno de Cristo (cf Tt 2, 13). Pero este deseo no distrae a la Iglesia de su misión en este mundo, más bien la compromete. Porque desde Pentecostés, la venida del Reino es obra del EspírituSigue leyendo «Parusia»
Santo Sacrificio de la Misa
Por vuestra parte, cada vez que asistáis a la Misa, unid vuestro corazón y vuestra voluntad a la Voluntad y al Corazón de Jesucristo, dad gracias a Dios con todas vuestras fuerzas, y para que sea más digno vuestro reconocimiento, en lugar de vuestro sentimientos, ofreced los sentimientos de la Víctima Santa Explicación de laSigue leyendo «Santo Sacrificio de la Misa»