Asistir a la Misa, oh pecadores, y decir a Dios: Señor, por este augusto sacrificio, dejaos apaciguar y atraed hacia Vos mi voluntad rebelde». Dios escuchará vuestra súplica, y por amor a su Hijo inmolado sobre el altar, inundará vuestra alma de una lluvia de gracias. «La oración de aquél que cierra sus oídos aSigue leyendo «Santo Sacrificio del Altar»
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Ángelus
El ángel del Señor anunció a María. Y ella concibió por obra y gracia del Espíritu Santo. Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahoraSigue leyendo «Ángelus»
Pretextos
¿Cual es nuestro pretexto?
Santo Sacrificio de la Misas
El hombre perdona la injuria que ha recibido, si el ofensor le ofrece un buen obsequio o si le hace un gran servicio. Así también Dios nos perdona por el honor que le rendimos asistiendo a la Santa Misa, y por el sublime don que le ofrecemos, por la oblación del Cuerpo y la SangreSigue leyendo «Santo Sacrificio de la Misas»
Alabad a Yahvé
Salmos 116 116:1 ¡Alabad a Yahvé, todas las naciones, ensalzadlo, pueblos todos! 116:2 Pues sólido es su amor hacia nosotros, la lealtad de Yahvé dura para siempre.
Misión del hombre
El hombre fue creado para “conocer, amar y servir a Dios”. Esta es su misión en esta tierra y el único medio para alcanzar la felicidad plena. En este conocimiento, amor y servicio a Dios, en el cumplimiento alegre y gozoso de su Voluntad, se encuentra la clave de la santidad. Fuimos creados para laSigue leyendo «Misión del hombre»
Y Líbranos del mal
La última petición a nuestro Padre está también contenida en la oración de Jesús: “No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del Maligno” (Jn 17, 15). Esta petición concierne a cada uno individualmente, pero siempre quien ora es el “nosotros”, en comunión con toda la Iglesia y para la salvaciónSigue leyendo «Y Líbranos del mal»
No nos dejes caer en tentación
este combate y esta victoria sólo son posibles con la oración. Por medio de su oración, Jesús es vencedor del Tentador, desde el principio (cf Mt 4, 11) y en el último combate de su agonía (cf Mt 26, 36-44). En esta petición a nuestro Padre, Cristo nos une a su combate y a suSigue leyendo «No nos dejes caer en tentación»
No nos dejes caer en la tentación
El Espíritu Santo nos hace discernir entre la prueba, necesaria para el crecimiento del hombre interior (cf Lc 8, 13-15; Hch 14, 22; 2 Tm 3, 12) en orden a una “virtud probada” (Rm 5, 3-5), y la tentación que conduce al pecado y a la muerte (cf St 1, 14-15). También debemos distinguir entreSigue leyendo «No nos dejes caer en la tentación»
No nos dejes caer en la tentación
Esta petición llega a la raíz de la anterior, porque nuestros pecados son los frutos del consentimiento a la tentación. Pedimos a nuestro Padre que no nos “deje caer” en ella. Traducir en una sola palabra el texto griego es difícil: significa “no permitas entrar en” (cf Mt 26, 41), “no nos dejes sucumbir aSigue leyendo «No nos dejes caer en la tentación»