Y son dos caminos hermosos, porque ahora es tiempo de Gracia



Evangelio según san Mateo, 3: 7- 10 Viendo a muchos fariseos y saduceos que venían a bautizarse, les dijo: «Raza de víboras, ¿quién os ha enseñado a huir de la justicia que sobre vosotros venía? Haced frutos dignos de penitencia. Y no queráis decir dentro de vosotros mismos: Tenemos por padre a Abraham, porque en verdad os digo, que Dios puede suscitar hijos de Abraham de estas piedras. Ya la segur está puesta a la raíz del árbol. Todo árbol que no dé frutos buenos, será cortado y arrojado al fuego». (vv. 7- 10)

El hacha es la ira cortante de la consumación, que habrá de cortar el mundo entero. Pero si ha sido puesta, ¿por qué no corta de antemano? Porque los árboles son racionales, y pueden hacer lo bueno o lo malo. Así, viendo el hacha puesta junto a las raíces, teman el corte, y hagan buenos frutos. Luego el anuncio de la ira, que es la colocación del hacha junto a la raíz, aunque no haga daño alguno, sin embargo, distingue a los buenos de los malos

Pseudo- Crisóstomo, opus imperfectum super Matthaeum, hom. 3

La Inmaculada Concepción de María

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Festividad de la iglesia católica que se celebra cada 8 de diciembre, en la que los cristianos celebran la gracia otorgada por Dios a la Virgen María, preservándola inmune del pecado original

Oración

Oh Dios, que por la Concepción inmaculada de la Virgen María preparaste a tu Hijo una digna morada y, en previsión de la muerte de tu Hijo, la preservaste de todo pecado, concédenos, por su intercesión, llegar a ti limpios de todas nuestras culpas. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo,
bendita tú entre las mujeres.
Aleluya, aleluya, aleluya.

EVANGELIO
Lc 1, 26-38.

Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.

Lectura del santo Evangelio según San Lucas.

EN aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.
El ángel, entrando en su presencia, dijo:
«Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».
Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel.
El ángel le dijo:
«No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin».
Y María dijo al ángel:
«Cómo será eso, pues no conozco varón?».
El ángel le contestó:
«El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, “porque para Dios nada hay imposible”».
María contestó:
«He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra».
Y el ángel se retiró.

Palabra del Señor.

Hay que reconocer los inmensos beneficios que Dios nos hace

Ilumíname, Señor para que entienda tu ley, y enséñame a comportarme de acuerdo a tus mandamientos

Concédeme que conozca tu voluntad y con gran reverencia y mucha gratitud recuerde siempre tus beneficios, así los más grandes como los pequeños, para que de aquí en adelante procure siempre darte las debidas gracias

Más yo sé y lo reconozco que no puedo darte las gracias por tus beneficios. Soy muy poca cosa ante tus bondades, y ante tu grandeza desfallece mi espíritu

Imitación de Cristo (Tomás de Kempis) 1418

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Santísima Trinidad

Santísima Trinidad, Padre,
Hijo y Espíritu Santo,
yo te adoro profundamente y te ofrezco
el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad
de nuestro Señor Jesucristo,
presente en todos los Sagrarios del mundo,
en reparación de los ultrajes con los que Él es ofendido.

Por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesús
y del Inmaculado Corazón de María,
te pido la conversión de los pecadores.

Amén

Teología de Liberación Americana, No es teológica, No es liberadora, No es americana


ORIENTACIONES
La llamada de atención contra las graves desviaciones de ciertas « teologías de la liberación » de ninguna manera debe ser interpretada como una aprobación, aun indirecta, dada a quienes contribuyen al mantenimiento de la miseria de los pueblos, a quienes se aprovechan de ella, a quienes se resignan o a quienes deja indiferentes esta miseria. La Iglesia, guiada por el Evangelio de la Misericordia y por el amor al hombre, escucha el clamor por la justicia[28]y quiere responder a él con todas sus fuerzas.
Por tanto, se hace a la Iglesia un profundo llamamiento. Con audacia y valentía, con clarividencia y prudencia, con celo y fuerza de ánimo, con amor a los pobres hasta el sacrificio, los pastores –como muchos ya lo hacen–, considerarán tarea prioritaria el responder a esta llamada.
Todos los sacerdotes, religiosos y laicos que, escuchando el clamor por la justicia, quieran trabajar en la evangelización y en la promoción humana, lo harán en comunión con sus obispos y con la Iglesia, cada uno en la línea de su específica vocación eclesial.
Conscientes del carácter eclesial de su vocación, los teólogos colaborarán lealmente y en espíritu de diálogo con el Magisterio de la Iglesia. Sabrán reconocer en el Magisterio un don de Cristo a su Iglesia[29] y acogerán su palabra y sus instrucciones con respeto filial
SAGRADA CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE INSTRUCCIÓN SOBRE ALGUNOS ASPECTOS DE LA «TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN»

Los 2 deudores



El Señor narra la parábola del siervo sin entrañas (Mt 18,23-35). En resumen, un rey perdona a un criado una deuda de diez mil talentos; este criado se encuentra con alguien que le debe cien denarios y no lo perdona. El rey se entera, se enfada y envía a este siervo inicuo a la cárcel. El Señor concluye diciendo “Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano” (Mt 18,35). La enseñanza es clara; es un eco de la petición del Padre Nuestro. El Señor nos ha perdonado la deuda infinita del pecado, ¿quiénes somos nosotros para no perdonar a los que nos han ofendido si su falta es infinitamente inferior a la que cometemos nosotros contra Dios?

¿Por qué tanta insistencia en el tema del Perdón? Lo repetimos: porque es indispensable para ser feliz. Quien no perdona no ama lo suficiente a Dios porque no le obedece, no se ama suficientemente a sí mismo porque se amarga la vida, además de correr el riesgo de ir a aquella cárcel de que habla el Señor (cf. Mt 18,34), y no ama suficientemente al prójimo porque en la inmensa mayoría de ocasiones es hacia él hacia quien va dirigido el rencor… sin amor ¿quién puede ser feliz?

Sara e Isaac



Evangelio según san Mateo, 3: 7- 10 Viendo a muchos fariseos y saduceos que venían a bautizarse, les dijo: «Raza de víboras, ¿quién os ha enseñado a huir de la justicia que sobre vosotros venía? Haced frutos dignos de penitencia. Y no queráis decir dentro de vosotros mismos: Tenemos por padre a Abraham, porque en verdad os digo, que Dios puede suscitar hijos de Abraham de estas piedras. Ya la segur está puesta a la raíz del árbol. Todo árbol que no dé frutos buenos, será cortado y arrojado al fuego». (vv. 7- 10)

Sacar hombres de las piedras, es lo mismo que hacer que naciera Isaac de Sara. De aquí que el profeta dice: Mirad a la piedra, de la que habéis salido. Recordándoles esta profecía, les demuestra que ahora es posible que pueda hacer una cosa semejante

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 11,2

¿Tiene usted alguna oración preferida de los santos ángeles?



La que aprendimos desde niños, por supuesto. Pero también, ¿sabe cuál es la oración que más les gusta a los santos ángeles? ¿Cuál? El Sanctus de la Santa Misa: “Sanctus, Sanctus, Sanctus…”. Esta oración se la escuchó Isaías a un Serafín. Es la oración de los ángeles por excelencia. A menudo cuando estoy viajando, en mi alma rezo el Sanctus. Cuando entro en la iglesia hago una genuflexión y lo primero que rezo es el Sanctus con mi ángel de la guarda y con los ángeles que rodean el tabernáculo; están ahí. Recomiendo el rezo del Sanctus. La devoción a los santos ángeles no debe limitarse a invocarles en los peligros. Debemos ser conscientes de que somos la gran familia de Dios: somos los hijos de la Iglesia y los santos ángeles también son miembros de la Iglesia, de la Iglesia triunfante. Cristo unió a los hombres y a los ángeles, unió el Cielo y la tierra a través de su cruz, a través de su sangre como escribe san Pablo (cf. Col 1,20). Por eso de algún modo hay que tener presente en nuestra alma que los santos ángeles son miembros de la Iglesia, que son nuestros hermanos y que son nuestra ayuda. Están en nuestro camino, son nuestros verdaderos hermanos mayores. Fueron creados antes que nosotros y antes que nosotros pasaron la gran prueba y se mantuvieron fieles en la fe a Cristo. Después de la prueba, los ángeles recibieron un sello indeleble en su espíritu, que les hizo desear profundamente ser servidores como Cristo. Por eso quieren servirnos en la Iglesia, especialmente nuestros ángeles de la guarda. La tradición católica siempre ha dicho que Dios confío la creación entera y cada detalle de la creación a la protección y al cuidado de los santos ángeles

Athanasius Schneider. Christus vincit!