Todos tenemos por naturaleza el deseo de saber. Pero de qué sirve el saber mucho si no vivimos en amistad con Dios y no tenemos temor de ofenderlo?Aunque yo conociera todos los secretos de la ciencia, si no tengo amor de caridad nada soy (1 Cor 13,2)vVale más un humilde obrero que se enfuerza porqueSigue leyendo «De la Justa estima de sí mismo»
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Humildad
De qué te sirve halar profundamente acerca de la Trinidad, si por vivir sin humildad, desagradas a la misma Trinidad?No son los discursos profundos los que santifican a una persona, sino la vida virtuosa. Ella es la que lo hace a uno agradable a DiosPreferible sentir arrepentimiento, que saber definirloPuedes saber de memoria las doctrinasSigue leyendo «Humildad»
Oraciones Eucarísticas
Las oraciones eucarísticas de la Iglesia lo subrayan al mencionar los sacrificios de Abel y de Abrahám, así como el pan y el vino ofrecido por Melquisedec. Hemos visto ya que los padres de la Iglesia vieron la universalidad de la Misa como el cumplimiento. desde oriente hasta occidente, de la oblación pura, que anuncióSigue leyendo «Oraciones Eucarísticas»
Humildad o Soberbia?
Para un conocimiento más profundo del modernismo, así como para mejor buscar remedios a mal tan grande, conviene ahora, venerables hermanos, escudriñar algún tanto las causas de donde este mal recibe su origen y alimento.La causa próxima e inmediata es, sin duda, la perversión de la inteligencia. Se le añaden, como remotas, estas dos: laSigue leyendo «Humildad o Soberbia?»
¡OH ETERNA VERDAD, VERDADERA CARIDAD Y CARA ETERNIDAD!
Del libro de las Confesiones de san Agustín, obispo(Libros 7,10.18;10, 27: CSEL 33,157-163. 255) Habiéndome convencido de que debía volver a mí mismo, penetré en mi interior, siendo tú mi guía, y ello me fue posible porque tú, Señor, me socorriste. Entré, y vi con los ojos de mi alma, de un modo u otro,Sigue leyendo «¡OH ETERNA VERDAD, VERDADERA CARIDAD Y CARA ETERNIDAD!»
Del dominio de su mismo
La castidad implica un aprendizaje del dominio de sí, que es una pedagogía de la libertad humana. La alternativa es clara: o el hombre controla sus pasiones y obtiene la paz, o se deja dominar por ellas y se hace desgraciado (cf Si 1, 22) “La dignidad del hombre requiere, en efecto, que actúe segúnSigue leyendo «Del dominio de su mismo»
Eutanasia
Aquellos cuya vida se encuentra disminuida o debilitada tienen derecho a un respeto especial. Las personas enfermas o disminuidas deben ser atendidas para que lleven una vida tan normal como sea posible Cualesquiera que sean los motivos y los medios, la eutanasia directa consiste en poner fin a la vida de personas disminuidas, enfermas oSigue leyendo «Eutanasia»
Letanías de la humildad
Jesús manso y humilde de Corazón, -Óyeme. (Después de cada frase decir: Líbrame Jesús). Del deseo de ser lisonjeado, Del deseo de ser alabado, Del deseo de ser honrado, Del deseo de ser aplaudido, Del deseo de ser preferido a otros, Del deseo de ser consultado, Del deseo de ser aceptado, Del temor de serSigue leyendo «Letanías de la humildad»
Las autoridades en la sociedad civil
El cuarto mandamiento de Dios nos ordena también honrar a todos los que, para nuestro bien, han recibido de Dios una autoridad en la sociedad. Este mandamiento determina tanto los deberes de quienes ejercen la autoridad como los de quienes están sometidos a ella.
Anima Christi
San Ignacio de Loyola Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo, embriágame. Agua del Costado de Cristo, lávame. Pasión de Cristo, confórtame. O Buen Jesús, óyeme. Dentro de Tus Llagas, escóndeme. No permitas que me separe de Ti. Del maligno enemigo, defiéndeme. En la hora de mi muerte, llámame. Y mandameSigue leyendo «Anima Christi»