José y María

No era lícito, sin embargo, que José creyese que debía separarse por eso de la compañía de María, porque Ella no dio a luz a Jesucristo por haber cohabitado con él, sino permaneciendo siempre Virgen. Este ejemplo dice con gran elocuencia a los casados, que aun cuando por común consentimiento guarden continencia, puede permanecer elSigue leyendo «José y María»

Le hemos oído decir

«le hemos oído decir: “Yo destruiré este templo…”» (Mt 26, 61), cuando las verdaderas palabras de Cristo habían sido: «destruid este templo y yo lo reedificaré en tres días». Así siguieron los «testimonios», con palabras hipotéticas e insuficientes para constituir un cargo contra el acusado. Cristo, al pronunciar las palabras alusivas al templo, hacía referenciaSigue leyendo «Le hemos oído decir»

Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo

Él nos ha dado a “conocer [] el Misterio de su voluntad según el benévolo designio que en Él se propuso de antemano [] hacer que todo tenga a Cristo por Cabeza [] a Él, por quien entramos en herencia, elegidos de antemano según el previo designio del que realiza todo conforme a la decisiónSigue leyendo «Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo»

Evangelio

Aleluya, aleluya.Cristo hizo suyas nuestras debilidades y cargó con nuestros dolores.Aleluya. EVANGELIOMt 8, 1-4. Si quieres, puedes limpiarme. Lectura del santo Evangelio según San Mateo. En aquel tiempo, al bajar Jesús del monte, lo siguió mucha gente. En esto, se le acercó un leproso, se arrodilló y le dijo: ─Señor, si quieres, puedes limpiarme. ExtendióSigue leyendo «Evangelio»

Hijo de Dios

El Hijo de Dios nació del hombre -es decir, de María-, pero no por hombre -esto es, por obra de varón-, como Ebión afirma. Por eso el evangelista añade con marcada intención: «De la que nació Jesús» Genadio, de ecclesiasticis dogmatibus, 10,2

Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo

La voluntad de nuestro Padre es “que todos los hombres [] se salven y lleguen al conocimiento pleno de la verdad” (1 Tm 2, 3-4). El “usa de paciencia [] no queriendo que algunos perezcan” (2 P 3, 9; cf Mt 18, 14). Su mandamiento que resume todos los demás y que nos dice todaSigue leyendo «Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo»

Imitación de Cristo

Piensa continuamente en el Altísimo y eleva tu corazón a Cristo sin cesar. Si no sabes meditar en temas celestiales y sublimes, descansa tu corazón meditando en la Pasión de Cristo, deleitándote en pensar con cariño en sus preciosas llagas y en sus sufrimientos.Si con el pensamiento te refugias piadosamente en las heridas y estigmasSigue leyendo «Imitación de Cristo»

Esto es lo que ocurre cuando celebramos la Eucaristía

La Nueva Jerusalén baja desde los cielos; y Dios y sus ángeles nos elevan hacia la vida divina. Cuando vamos a Misa, nos reunimos en la asamblea o Iglesia del sacerdote-rey, que es un rey eterno como David y un sacerdote eterno como Melquisedec. El rey de Salem, el rey de la paz, reina dondeSigue leyendo «Esto es lo que ocurre cuando celebramos la Eucaristía»